Practica
"el arte de decir no", muestra que tienes una buena autoestima, que
te valoras y fijas límites.
Siempre
debes dar lo mejor de ti, pero nunca a costa de tu paz, tu
descanso y tu felicidad.
Amor
y sufrimiento no son lo mismo, a no ser que seas masoquista y llames amor al pesar o el
candor.
Donde
hay amor no hay manipulación, ni abusos, hay autoestima y capacidad de valorar al otro.
No te niegues a ti mismo para afirmar a
otros, no te rebajes para
que los demás brillen.
Aprecia
tu inmensa dignidad, cree en ti, usa tus dones y no cargues fardos
ajenos.
Esto les cuesta mucho a los padres de
familia protectores que se
creen indispensables
Si
no buscas aprobación podrás decir no sin sentirte culpable,
lo cual no es lo mismo que ser indiferente.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios