Una voz del siglo VI
que se adapta muy bien a nuestro tiempo
“Escucha, hijo, los preceptos
del Maestro, e inclina el oído de tu corazón” (Prólogo de la Regla de
San Benito)
1) “El primer grado de humildad
es una obediencia sin demora”.
2) “Los somnolientos
gustan de poner excusas”.
3) “Proceda con prudencia y no
sea extremoso en nada, no sea que, por querer raer demasiado la
herrumbre, rompa la vasija”.
4) “Dense prisa mientras tienen
aún la luz de la vida, antes que les sorprendan las tinieblas de la
muerte”.
5) “La oración ha de ser breve y
pura, a no ser que se alargue por una especial efusión que nos inspire
la gracia divina”.
6) “La ociosidad es
enemiga del alma”.
7) “En mucho charlar
no faltará pecado”.
8) “Y, aunque leamos que el vino
es totalmente impropio de monjes, porque creemos que hoy día no es posible
convencerles, convengamos, al menos, en no beber hasta la saciedad, sino
sobriamente, porque ‘el vino hace claudicar hasta a los más sensatos’” (Eclo
19:2).
9) “A todos los huéspedes que se
presenten en el monasterio ha de acogérseles como a Cristo, porque Él lo
dirá un día: ‘Era
peregrino, y me hospedasteis’” (Mateo 25:35).
10) “Hasta en la manera de
saludarles deben mostrar la mayor humildad a los huéspedes que acogen y a los
que despidan; con la cabeza inclinada, postrado el cuerpo en tierra,
adorarán en ellos a Cristo, a quien reciben”.

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