Solemos poner las necesidades de nuestro cuerpo por
encima de la de nuestra alma y esto es una errónea jerarquía de valores.
Alimentación orgánica saludable, centros de salud física, tomar varios suplementos vitamínicos, escapadas de vacaciones a hoteles exóticos, y muchos otros son todos intentos por mantener una buena salud corporal.
Sin duda, todo esto puede ser bueno por una simple razón: nuestro cuerpo es el templo del espíritu santo. Por consiguiente, debemos ser guardianes y custodios responsables del regalo de nuestro cuerpo que Dios en su generosidad nos dio.
Sin embargo, a menudo existe este error: ponemos las necesidades de nuestro cuerpo por encima de la de nuestra alma y esto es una errónea jerarquía de valores.
1.-
EVITE LOS CHISMES Y A LOS CHISMOSOS
Jesús dijo claramente que seremos juzgados por cada
palabra que sale de nuestra boca, y también dijo que de la abundancia del
corazón habla la boca.
Si tenemos el hábito de frecuentar a individuos que son
unos chismosos incorregibles, entonces debemos hacer un cambio y no
frecuentarlos más.
Leer el capítulo 3 de la Carta al apóstol Santiago, es un
excelente capítulo en las escrituras acerca de los pecados de la lengua.
2.-
VÍSTASE APROPIADAMENTE
No debemos ser ocasión de pecado para los demás. Nuestro
cuerpo es un templo sagrado desde el bautismo.
San Pablo nos recuerda que somos embajadores de Cristo,
eso significa representantes del señor de señores y rey de reyes. Debemos
vestirnos de acorde a esto.
Cuando decimos vestirse apropiadamente no solamente es en
la iglesia, como si este fuera el único lugar para vestirse con decoro y
modestia, debemos hacerlo a todo hora y en todo lugar. Nunca debemos olvidar
que somos cristianos 24/7 y eso significa siempre.
3.-
EVITE LAS MALAS COMPAÑÍAS
San Pablo decía que las malas compañías corrompen la
moral. Este proverbio expresa concisamente la siguiente verdad:
"Dime con quién andas y te diré quién eres".
No tenemos que ser genios para saber que tendemos imitar
a nuestros amigos y a nuestros compañeros.
Oremos por la gracia de encontrar uno o dos amigos que
sean realmente nobles, honestos, puros, cristianos trabajadores y habrás
descubierto un verdadero tesoro. La
sabiduría del viejo testamento nos enseña que encontrar un buen amigo es
encontrar un tesoro.
4.-
CUIDE SU MIRADA
Otro proverbio es oportuno para este concepto: "La
curiosidad mató al gato". Peor aún, la mirada pícara del Rey David resultó
en el adulterio con Betsabé, y eventualmente en el asesinato de su marido, el
valiente y honesto soldado Urías de hitita (2 Samuel 11).
El santo hombre Job afirmó:
"Yo establecí un pacto con mis ojos para no fijar la
mirada en ninguna joven" (Job 31,1)
Finalmente, Jesús lo deja por sentado en una de sus Bienaventuranzas:
"Benditos los puros de corazón, porque ellos verán a
Dios" (Mateo 5,8)
En un mundo colmado con imágenes impuras, humanas y
digitales, más que nunca necesitamos tener estricta custodia de nuestros
sentidos, en especial nuestra vista.
5.- EVITAR
SER IMPULSIVO
Otra actitud o disposición que debemos evitar es
rendirnos a nuestra impulsividad, en todos los sentidos, pero especialmente al
hablar.
Un buen proverbio indica: "Piensa antes de
hablar". Otro proverbio, que de algún modo hace caer en cuenta a aquellos
que hablan y después piensan es el siguiente: "No digas algo de lo que te
puedas arrepentir".
A un nivel espiritual más elevado Santiago nos advierte:
"Debemos estar listos para escuchar y lentos para
hablar".
Santo Tomás de Aquino ofrece esta interesante
perspectiva:
"Dios nos ha dado dos orejas y una boca para así
escuchar el doble de lo que hablamos".
¡Medita sobre esto antes de hablar!
6.-
MEDIOS ELECTRÓNICOS
De suma importancia para todos los que ahora vivimos en
este universo electrónico es la extrema necesidad de prestar atención acerca
del uso de los medios electrónicos actuales.
Como dijo el Venerable Fulton Sheen:
"Obviamente nunca abriremos la boca para escarbar en
la basura".
También estableció que: podemos fácilmente ser embebidos
y absorbidos por la basura moral con nuestros ojos.
Un buen vomito puede liberarnos de la basura física
consumida. Sin embargo, puede llevar años borrar o eliminar una imagen que
hemos visto de una de las muchas fuentes del moderno mundo de los medios
electrónicos.
Nuestra mente es un gran archivo que guarda todas
nuestras experiencias, todo lo que hemos hecho, al igual que todo lo que hemos
visto. Por consiguiente, debemos ser
estrictos con nosotros mismos y con nuestros hijos acerca de lo que traemos a
nuestras mentes y nuestros corazones a través de lo que vemos.
7.-
SÍNDROME DE TELEADICTO
La ociosidad es el taller del diablo, es otro proverbio a
tomar en cuenta. En otras palabras, si no tenemos nada que hacer, entonces el
diablo nos dará muchas cosas por hacer.
San Juan Bosco tenía un miedo mortal de la época de
vacaciones para la juventud y adolescentes.
El trabajo es bueno para todos nosotros. El trabajo
perfecciona nuestro carácter y ayuda a cultivar nuestros talentos. El trabajo
sirve como medio para ayudar a los demás. El trabajo fue lo que Dios le ordenó
a Adán después del pecado original:
"Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que
vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado". (Génesis 3,19)
8.-
PEREZA MENTAL
Para darle seguimiento al punto siete el síndrome del
teleadicto, está la pereza mental. Otro eslogan juvenil es: "Si no lo usas
lo pierdes".
Dios nos ha dotado a todos con una mente que él desea cultivemos. Un jardín que no se cultiva bien rápidamente le crece maleza. Una mente que no se cultiva permite el crecimiento de maleza en el cerebro.
Esta pereza mental puede ser prevenida o corregida a
través del excelente hábito de la buena lectura.
Nunca hemos vivido en un mundo con tanta confusión. Sin
embargo, nunca habíamos vivido en un mundo con tan buena literatura. Depende de
nosotros encontrar buena literatura y formar el hábito de la lectura.
Algunos de nuestros mejores amigos pueden ser los buenos
libros. San Ignacio recibió la gracia de su conversión a través de la lectura de
buenos libros: La vida de los Santos.
9.-
EVITAR COMER DEMASIADO
La gula es uno de los siete pecados capitales. La
definición de la glotonería es: Un deseo desordenado de comer y beber. Muchos
problemas de salud son resultado de malos hábitos alimenticios.
También la glotonería, la lujuria y la pereza a menudo
trabajan juntas como un equipo para llevarnos al pecado. ¿Cuál es el remedio?
Aquí lo tienes: Orar por un autentica hambre de Jesús, el pan de vida (Leer a
Juan, capítulo 6:22-71, la palabra del pan de vida).
En el Padre Nuestro rezamos: "Danos hoy el pan
nuestro de cada día". Esto puede ser interpretado de una manera
sacramental, el hábito de ir a misa y recibir a Jesús en la sagrada comunión,
el verdadero pan de vida. Esto nos ayudará a subordinar los deseos del cuerpo
al dominio de la voluntad.
10.-
EVITAR OPINIONES CONTRARIAS A NUESTRA MADRE MARÍA
Muchos protestantes rechazan vehementemente el poder de
la intercesión de María, para su propio detrimento espiritual.
María nunca, y digo nunca, nos distancia de Jesús. Por el
contrario, como afirma San Luis de Montfort: "María es el camino más
rápido, seguro y más corto hacia Jesús".
María es el ATAJO a la Unión con Jesús, si te gusta verlo
así. Las últimas palabras de María grabadas en la Sagrada Escritura fueron
pronunciadas en la fiesta de la boda de Caná:
"Hagan lo que Él les diga". (Juan 2,5)
¡Sin duda, el mejor consejo en todo el mundo! Nuestra
señora sirve como puente a la unión con Jesús.
"Colocaos
en las manos de María; ella pensará en todo y proveerá las necesidades de tu
cuerpo y alma. Por lo tanto, está en paz, en paz total, con confianza ilimitada
en ella".
CONCLUSIÓN
Es
muy cierto que debemos evitar todos los peligros que pueden comprometer tan
fácilmente la salud de nuestro cuerpo, aquello que pertenece a nuestra vida
natural. Sin embargo, debemos tomar una decisión más firme por nuestra
parte, y por el beneficio de quienes nos han confiado a nuestro cuidado, para
evitar todo el veneno moral que puede posiblemente matar la vida espiritual en
nuestras almas.
¡Qué nuestra señora logre para nosotros la gracia de amar
a Dios con todos nuestros corazones, mentes y almas para que un día el cielo
sea nuestro hogar y lugar de perpetuo reposo!
Santa
María, ruega por nosotros los pobres pecadores ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios