Los
problemas de estrógeno y de testosterona, las principales hormonas sexuales del
organismo, tienden a despertar un amplio interés público
Sin embargo, nos convendría prestarle mayor atención a un
trastorno endocrino mucho más común: los niveles anormales de la hormona tiroidea
Los
trastornos tiroideos pueden afectar una amplia gama de funciones corporales y
provocar una serie de síntomas confusos y, a menudo, mal diagnosticados.
Debido a que la tiroides, una pequeña glándula que se encuentra en el cuello por
detrás de la laringe, regula la producción de energía y el metabolismo en todo
el organismo —incluyendo
el corazón, el cerebro, la piel, los intestinos y la temperatura corporal—
el exceso o la escasez de sus hormonas puede tener un impacto importante en la
salud y el bienestar.
A pesar de ello, en una cantidad significativa de
personas con deficiencia tiroidea los exámenes de sangre de rutina no detectan
la insuficiencia de la hormona tiroidea, lo que deja a los pacientes sin una
explicación exacta de sus síntomas.
Estos
pueden incluir fatiga excesiva, depresión, pérdida del cabello, aumento
inexplicable de peso, estreñimiento, problemas del sueño, confusión mental y
ansiedad
Para las mujeres en edad reproductiva puede ser difícil
quedar o mantenerse embarazadas.
Aunque los trastornos tiroideos son más comunes en los
adultos, los niños —cuyo desarrollo cognitivo y físico depende de una función
tiroidea normal— no necesariamente están libres de tener este problema
En un artículo publicado el año pasado en JAMA
Pediatrics, los médicos del Hospital Infantil de Filadelfia instaron a los
especialistas de atención primaria a reconocer la enfermedad tiroidea en la
infancia y comenzar el tratamiento desde la segunda semana de vida para
asegurar un desarrollo normal.
Los
síntomas de la disfunción tiroidea varían ampliamente de una persona a otra
y tienden a desarrollarse de forma gradual, por lo que es posible que ni los
pacientes ni los doctores los reconozcan como un problema que debe ser
estudiado y tratado.
Esto
sucede particularmente con el hipotiroidismo —niveles hormonales bajos—,
que con frecuencia se diagnostica mal, pues sus síntomas se parecen a los de otras enfermedades o se
toman como si fueran efectos “normales” del envejecimiento
El riesgo de presentar hipotiroidismo, de hecho, aumenta
con la edad
El
20 por ciento de las personas de más de 75 años, principalmente las mujeres,
carecen de niveles suficientes de la hormona tiroidea; esto, entre otros
problemas, puede provocar síntomas de confusión que a menudo se relacionan con
la demencia.
Los
síntomas de una tiroides demasiado activa, o hipertiroidismo, incluyen pérdida
de peso, aumento del apetito, ansiedad, insomnio y palpitaciones cardiacas,
incluyendo la fibrilación atrial, un factor de riesgo de infarto
Sin embargo, al igual que cuando hay muy poca hormona
tiroidea, los ancianos pueden no presentar síntomas obvios y por lo tanto
permanecer no diagnosticados.
“Desafortunadamente,
los adultos mayores experimentan una menor cantidad de síntomas y signos
típicos asociados con el trastorno tiroideo
Esto puede dificultar el diagnóstico”, señala Jeffrey
Mechanick, un endocrinólogo que pertenece a la Facultad de Medicina Icahn del
Hospital Monte Sinaí de Nueva York.
Las pruebas completas de la función tiroidea incluyen
tres mediciones: de las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3),
producidas por la tiroides misma, y de la hormona estimulante de la tiroides
(tirotropina o TSH, por su sigla en inglés), producida por la glándula
pituitaria para regular la tiroides.
La
producción de las hormonas tiroideas requiere de yodo en la dieta, el cual se
encuentra en grandes cantidades en la sal yodada, los huevos, los vegetales
marinos como las algas, el pescado y los mariscos de agua salada, además de los
productos lácteos sin pasteurizar.
Incluso cuando los niveles en sangre de la hormona
tiroidea son normales, si el nivel de la hormona estimulante de la tiroides es
bajo (en lo que se llama hipertiroidismo subclínico), se pueden presentar problemas serios
En un estudio suizo realizado con 70.298 hombres y
mujeres a quienes se dio seguimiento durante una década, entre los 2219 con hipertiroidismo
subclínico el riesgo de
fracturas —en especial de cadera— fue significativamente elevado.
De igual manera, el hipotiroidismo subclínico (niveles
normales de la hormona tiroidea pero demasiada hormona estimulante de la
tiroides) puede aumentar
el riesgo de problemas cardiacos, en especial en los adultos jóvenes y de
mediana edad
El tratamiento de esta afección con el medicamento
levotiroxina puede reducir este riesgo, según un estudio realizado en el Reino
Unido.
Aunque las Fuerzas de Trabajo de Servicios Preventivos de
Estados Unidos todavía no encuentran evidencia suficiente para recomendar una chequeo de
rutina de tiroides para las personas sin síntomas obvios, la Asociación
Americana de Endocrinólogos Clínicos cree que los niveles de tiroides deberían
medirse por rutina en la gente mayor, en especial en el caso de las mujeres
Además, esa asociación recomienda practicarse pruebas de TSH a partir de los 35
años, que deben repetirse cada cinco años.
Los
expertos creen que entre el 40 y el 60 por ciento de las personas con
enfermedad tiroidea no saben que la tienen
No obstante, incluso en los trastornos subclínicos un diagnóstico apropiado y un
tratamiento relativamente simple de los niveles tiroideos anormales pueden
mejorar la calidad de vida.
La gente a la que se le detecten niveles bajos de la
hormona tiroidea puede
tratarse fácilmente con una pastilla diaria de hormona sintética, levotiroxina
(comercializada con nombres como Synthroid y Levoxyl), comenzando con
una dosis baja y aumentándola gradualmente (o disminuyéndola) según determine
un monitoreo cuidadoso
Con frecuencia los pacientes presentan una reducción en
los síntomas después de dos semanas de tratamiento hormonal.
Sin embargo, diagnosticar el hipotiroidismo subclínico
puede ser engañoso
Peeters del Centro Médico Erasmus en los Países Bajos
señaló recientemente en The New England Journal of Medicine que cerca del 75
por ciento de los pacientes con esta enfermedad tuvieron resultados en las
pruebas que sugerían solo una falla tiroidea leve, lo que los doctores pueden
no considerar serio.
De hecho, en un estudio reciente en el que participaron
700 adultos de 65 años o más con hipotiroidismo subclínico no se encontraron beneficios del
tratamiento con hormona tiroidea.
Cualquier
efecto secundario del tratamiento debe discutirse con el médico que lo haya
recetado, pues puede indicar una dosificación inadecuada
Hay que señalar también que el uso frecuente de antiácidos puede interferir con la
absorción de los medicamentos tiroideos
Para prevenir un efecto similar, si se está tomando suplementos de calcio, deben
consumirse en un momento distinto del día.
Si
el cuerpo está sobreproduciendo la hormona tiroidea, lo que puede ser el
resultado de crecimientos anormales llamados nódulos tiroideos, un medicamento
antitiroideo como el metimazol (Tapazole) puede bloquear la producción excesiva
También
el yodo radioactivo, tomado oralmente en forma líquida o cápsulas, puede
usarse para destruir las células tiroideas.

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