Las
personas de 65 y más años superarán pronto a los niños menores de cinco años
por primera vez en la historia”. Lo dice un estudio publicado por la Oficina
del Censo de Estados Unidos.
En
2040, más ancianos que niños: el problema no es el exceso de población mundial
sino su envejecimiento
Un estudio estadounidense confirma lo que otros ya
anunciaron antes, que “existe
un desequilibrio entre el crecimiento de la población y el de los recursos de
subsistencia”.
Las
personas de 65 y mas años superarán pronto a los niños menores de cinco años
por primera vez en la historia”. Lo dice un estudio publicado por la
Oficina del Censo de Estados Unidos y elaborado por dos de sus expertos, Kevin
Kinsella y Wan He, quienes fijan ese ‘pronto’ para el año 2040.
El
informe advierte de que el envejecimiento tendrá una considerable repercusión
económica: La reducción del porcentaje de trabajadores respecto al de
pensionistas y del número de personas que pasará una mayor parte de su
vida como jubilados incrementará
los actuales impuestos sanitarios y los sistemas de pensiones.
Este estudio estadounidense no hace otra cosa que
confirmar lo que otros ya hicieron antes, y es que el problema no es el exceso
de población mundial, sino su envejecimiento.
Además, “existe un desequilibrio entre el crecimiento de la población y el de
los recursos de subsistencia”, denuncia también Ángel Luis Toledano en
su libro Hacia el equilibrio de la población mundial.
TODOS LOS PAÍSES DE TODAS LAS REGIONES”
El proceso de envejecimiento se da tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo, y el estudio de la Oficina del Censo insiste en los efectos que esta evolución puede tener sobre la economía, en especial sobre el coste de las pensiones, los gastos públicos en sanidad y la evolución del producto interior bruto.
El
envejecimiento está afectando a todos los países de todas las regiones del
mundo, declaró Richard Suzman, del Instituto Nacional del
Envejecimiento, el organismo que encargó el informe.
Aunque
hay importantes diferencias entre países desarrollados y países en vías de
desarrollo, el envejecimiento global está cambiando la naturaleza social y
económica del planeta y presentando retos difíciles”, agregó.
Al mismo tiempo, el estudio señala que si la economía de los países
evoluciona favorablemente el incremento de la edad no tiene por qué ser
perjudicial. No obstante, cita datos de 2006 de la Comisión Europea
según los cuales el coste
de las pensiones, de la sanidad y de los cuidados médicos a largo plazo
supondrá un incremento del gasto público y redundará en un descenso del
crecimiento del producto interior bruto de cada país. “A falta de cambios
políticos, el crecimiento potencial económico de la UE podría reducirse a la
mitad hacia 2030, afirma el documento.
“QUIEBRA DE LA NATALIDAD”
Todo ello conduce a la conclusión de que, a diferencia de
quienes afirman que el inconveniente es el exceso de población, el envejecimiento es el
principal problema a resolver; un envejecimiento que tiene en la caída de la
natalidad una de sus principales causas.
Así lo explica Toledano en Hacia el equilibrio de la
población mundial: El
futuro del crecimiento o equilibrio de la población mundial depende básicamente
de la natalidad y la mortalidad.
Según el teólogo, “el envejecimiento tiene dos causas básicas: una, la
quiebra de la natalidad desde hace años y, otra, los bajos índices de
mortalidad por enfermedad, accidentes, etc..
El
grupo que crece más rápidamente es el grupo de personas mayores de más edad, es
decir, los que tienen 80 años o más”, puntualiza.
Asimismo, este experto recuerda que “a causa de este
envejecimiento acelerado se
ha suscitado el temor a la quiebra de la seguridad social para las
personas mayores en un futuro no lejano.
Por otra parte, Toledano advierte de cuáles son las principales
consecuencias económicas de la inversión de la pirámide demográfica por
el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población.
La disminución del consumo; la variación del tipo de gasto aumentando la sanidad, la
atención personal o el ocio para los mayores; la disminución de la demanda de vivienda; la falta
de mano de obra en las empresas, que se cubrirá probablemente con la llegada de inmigrantes;
la riqueza estará en manos
de las personas de más edad; la modificación de ingresos y gastos
públicos que comportará el envejecimiento de la sociedad”, concreta.
El proceso de envejecimiento se da tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo, y el estudio de la Oficina del Censo insiste en los efectos que esta evolución puede tener sobre la economía, en especial sobre el coste de las pensiones, los gastos públicos en sanidad y la evolución del producto interior bruto.

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