Recupera tu relación
Iniciar un proceso de terapia con tu pareja nunca es
fácil. Se necesita valor, compromiso,
apertura, flexibilidad y el poder ser vulnerable para mostrar las emociones.
La terapia de pareja puede ser intensa y dolorosa sin
embargo, si ambos trabajan y se involucran conscientemente en el proceso pueden
cambiar de raíz la forma en cómo interactúan y mejorar su relación tanto
que se traduzca en “un antes y un después”.
Estoy aquí para ayudarte a saber si la terapia de pareja
es la mejor solución para ti ahora.
¿Cuándo asistir a una terapia de pareja?
Todas las parejas tienen problemas. ¡Ninguna se salva!
La diferencia está en cómo se perciben y se intentan solucionar.
Las siguientes son señales de alarma que indican cuándo
asistir a terapia de pareja:
Ya no somos amigos ni cómplices.
Tenemos vidas paralelas, es
decir, cada quien vela por sí mismo y no cuenta con el otro.
No podemos hablar de un tema
sensible sin explotar.
Ha habido infidelidad.
Existen celos constantes y esto nos causa conflictos.
Nos hablamos de forma agresiva,
con crítica y desprecio. No sabemos cuándo parar.
Nuestra relación es caótica y nos desestabiliza.
Hemos pasado alguno de los dos (o
ambos) por un trauma importante y nos hemos distanciado.
¿Qué tipo de problemas se pueden tratar en una terapia de
pareja?
Celos
Infidelidad
Problemas constantes
Distanciamiento emocional
Poca capacidad para hacer acuerdos
Bajo compromiso
Baja confianza
Agresividad
Relación inestable o caótica
Traumas no procesados
¿Cómo saber cuando debo de asistir a terapia individual o
de pareja?
Si tienes alguno o varios de los
síntomas numerados, te
recomiendo asistir a terapia de pareja ya que ambos necesitan involucrarse en solucionar
conflictos y mejorar la relación.

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