20 de diciembre de 2012

EL PRECIO DE ESTAR SANO



“La justicia es una cuestión de vida o muerte”. Así comienza un informe largo y provocador publicado recientemente por un grupo de expertos en las áreas de salud y desarrollo.

Los expertos, entre los que se encontraba un premio Nobel de economía, fueron comisionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que dieran su opinión acerca del problema de la desigualdad y la salud en el mundo. Tras más de dos años de trabajo, el equipo publicó un artículo titulado Estrechar la brecha en una generación.

Pero, ¿exactamente qué brecha? Está claro que la vida de un habitante pobre de Caracas es más corta, desagradable y brutal que la de una persona rica de Colonia o Chicago. Pero, entonces, ¿por qué, se preguntan los expertos, los hombres que nacen en Calton, una zona áspera de Glasgow, tienden a morir más de dos décadas antes que los hombres de la ciudad satélite de Lenzie, a solo cuantas millas? ¿Por qué las mujeres de origen asiático de Estados Unidos viven, en promedio 87 años, mientras que los hombres de origen africano viven sólo 69 años? La explicación, de acuerdo con la OMS, no se reduce a una cuestión de ingresos. Tampoco se reduce a la capacidad de los diversos sistemas de salud. Aparte de estos factores, señala el reporte, también hay factores sociales, políticos y económicos que no tienen nada que ver con la salud, pero que, aún así, determinan si un niño crecerá y se desarrollará por completo y llevará una vida plena o no.

Para reducir los efectos de estos factores no relacionados con la salud, los expertos crearon una larga lista de objetivos. Entre estos están, por ejemplo:

1) Hacer un llamado a los gobiernos para que mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos, en particular la de mujeres y niños de países pobres, mediante inversiones en salud y educación, y creando mejores condiciones laborales,

2) Reducir las desigualdades derivadas de una mala distribución del poder, el dinero y los recursos, mediante un mayor apoyo de la sociedad civil y mejores políticas económicas

3) Promover la transparencia y un mejor criterio para evaluar la disminución de la desigualdad en el área de la salud.

El manifiesto ofrece un nuevo paradigma de desarrollo.

LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD SON CAUSAS DE UNA MALA SALUD.

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