Una
persona bastante amargada fue a visitar a un sabio en busca de consejo porque
no le encontraba sentido a la vida.
El
sabio se dio cuenta de que esa persona no tenía presente porque su presente era
su amargo pasado y vivía prisionero del ayer.
Entonces le pidió algo raro: intenta avanzar caminando al
mismo tiempo que volteas tu cabeza para mirar hacia atrás.
La persona lo intentó, se quejó y el sabio le
dijo: ¿Cómo puedes
disfrutar el ahora encadenado al pasado?
Una estupenda decisión que te saca del laberinto del odio
es no vivir con espejo retrovisor, no archivar agravios.
El
secreto para perdonar es comprender, o sea, entender los vacíos, las
carencias y la inconsciencia del que falla.
Si lo haces te queda claro porque el otro
yerra y podrás mirarlo con
compasión y sin juicios despiadados.
Si
te cuesta perdonarte y perdonar busca una guía. En el libro La magia del perdón
hallas ayudas y testimonios.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios