En
esta experiencia de encierro apremiante es vital un buen estado espiritual,
emocional y corporal que pide cuidados. Cuida tu cuerpo.
La palabra e-moción nos muestra que en tu cuerpo se da una moción o
movimiento porque reacciona ante los hechos.
Y
esa reacción positiva o negativa depende del estado en el que están tu espíritu
y tu mente, bien o mal.
En general los humanos hacen poco o nada por su espíritu, y puedes nutrirlo y fortalecerlo
con religión o sin ella.
Necesitas
estar con Dios, amarlo. Siente su amor, ora, medita,
relájate, lee algo inspirador, escucha cantos espirituales.
Necesitas
también tener el control de tu mente viajera para
enfocarla siempre en el ahora y lo positivo. Si te dedicas, lo logras.
Entonces
hay fe en lugar de miedo, alegría y no tristeza, perdón y
no odios ni culpas. Admiración
y cero envidia.
Es
vital crecer en consciencia al hacer con frecuencia un autoexamen. Si es con
humildad decides cambiar y mejorar.
Acaso digas “este encierro es horrible, no voy a poder”. Bueno, es claro que no es fácil y, para muchos bien exigente por un duelo.
O cinco y más personas en un apartamento
reducido, poco espacio y, claro, si no se maneja con amor y paciencia, surgen tensiones.
Ayuda
practicar la relajación, orar, calmarse, leer, jugar, contar historias, hacer
ejercicio, apelar a lo mejor.
Si estabas odiando o culpando, es el momento para sanar heridas
del alma y perdonar o
pedir perdón.
Lo
que se vive tiene un sentido oculto y la clave es practicar un amor y una fe
que, a veces, estaban solo en las palabras.
Busca
en Youtube “Ejemplos de superación” y dejarás de decir
“este encierro es horrible, no voy a poder”.
Tu
actitud positiva o negativa crea la realidad. ¿Sabes? Tal
como vives creyendo, vives creando tu situación. Cree, ama y espera.
Acaso digas “este encierro es horrible, no voy a poder”. Bueno, es claro que no es fácil y, para muchos bien exigente por un duelo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios