Para
un hombre descalzo,
la
felicidad es un par de zapatos.
Para un hombre que lleva zapatos viejos,
es
un par de zapatos nuevos.
Para un hombre que tiene zapatos nuevos,
es
un par de zapatos más bonitos.
Y
sin duda el hombre que no tiene pies,
estaría
encantado de caminar descalzo...
Mide
la felicidad con lo
que tienes, no con lo que te falta...
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