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TRATAMIENTOS NATURALES PARA LA CONGESTIÓN NASAL, BRONQUITIS Y ASMA

 

Los remedios naturales producen alivio en las membranas inflamadas, despejan las vías respiratorias y relajan los músculos constreñidos. Cualquier dolencia que no ceda o que empeore amerita atención médica.
 
Estas afecciones, que pueden ser agudas o crónicas, por lo general se deben a la presencia de virus e infecciones, o a reacciones alérgicas. Además de las molestias inherentes a la falta de aire, la tos y la sibilancia provocan dolores musculares intensos, cefalea y mareos.
 
Te presentamos varios remedios naturales para limpiar los pulmones y disminuir la producción de mucosidad, así como para curar otras molestias respiratorias.
 
Congestión nasal
La presencia de moco espeso y amarillento, la necesidad apremiante de sonarse, la falta de aliento y las secreciones líquidas son signos típicos de congestión nasal, un problema asociado a:
 
resfriado
gripe
alergias al polen.
 
Por lo general, la congestión nasal persiste incluso después de la remisión de los demás síntomas de resfriado. Las secreciones nasales abundantes también pueden atribuirse a la sinusitis. En algunos casos, la congestión aparece en respuesta a detonantes específicos, como el humo del cigarro, bajas temperaturas o ciertos alimentos. Este fenómeno, llamado rinitis vasomotora, se asocia al embarazo y al uso de anticonceptivos orales mixtos.
 
Qué hacer
Las vaporizaciones pueden ayudar a descongestionar la nariz. Para obtener un mayor beneficio, añade unas gotitas de aceite esencial de canela, eucalipto o menta a un recipiente con agua muy caliente. Acerca la cara al mismo y cubre la cabeza con una toalla. Otra opción es impregnar un pañuelo con los aceites e inhalar frecuentemente.
 
Bronquitis
Por lo general, la inflamación del recubrimiento de los bronquios se debe a infecciones virales o bacterianas. Esta dolencia, conocida como bronquitis, puede llegar a provocar:
tosecilla
dolor de garganta
sibilancia
falta de aliento
moco amarillo o verde.
 
Los tratamientos convencionales incluyen antibióticos, antitusivos y compuestos inhalados que dilatan las vías respiratorias. En caso de presentar fiebre, tos y falta de aliento, o cuadros de bronquitis que duren más de cuatro días, acude al médico de inmediato.
 
Qué hacer
Los remedios naturales que se usan de forma predominante son los antitusivos y expectorantes. El tomillo, el tusilago (Tussilago farfara) y el gordo-lobo calman la inflamación bronquial y la tos. Utiliza plantas expectorantes como el hisopo (Hyssopus officinalis) y el helenio (Inula helenium): al estimular la expulsión de moco, contribuyen a despejar las vías respiratorias.
 
Para limpiar las vías aéreas, añade 3 gotas de aceite de eucalipto y 3 de tomillo dulce a un recipiente con agua caliente, e inhala el vapor. También es recomendable tomar una infusión de menta, pues el mentol ayuda a descongestionar y desprender el moco. Esto último también puede lograrse al masajear y dar palmaditas suaves en la espalda por espacio de 30 minutos.
 
Tos
Esta forma violenta de respiración ayuda a expulsar agentes irritantes o exceso de moco de la garganta o los pulmones. La tos se clasifica con base en el sonido —seca o con flemas— y el color de las expectoraciones, si las hay. La presencia de moco espeso de color verde o amarillo es signo de infección, mientras que el moco espumoso y transparente es indicio de una reacción alérgica. Si el moco es espumoso y rosado, rojizo o cobrizo, quiere decir que hay sangre.
 
Las principales causas de la tos son:
tabaquismo
resfriado
gripe
bronquitis
presencia de sustancias irritantes, como polvo.
 
Si la tos viene acompañada de sangrado, no cede o es muy intensa y extenuante, acude a consulta médica. En ocasiones, la causa subyacente es grave (por ejemplo, cáncer de pulmón).
 
Qué hacer
La tos seca y rasposa podría ceder con una bebida caliente a base de agua y miel o con caramelos para la tos (aunque debes consumirlos con moderación, ya que contienen mucha azúcar). En caso de tos intensa, utiliza hierbas expectorantes como gordolobo, helenio, hoja de malvavisco, angélica e hisopo para expulsar el exceso de moco. Una infusión de helenio, además, puede calmar el garrotillo.
 
El aceite esencial de mirra (Commiphora myrrha) reduce la producción de moco (no lo uses durante el embarazo) y el de incienso ayuda en caso de dificultad respiratoria. Mezcla cualquiera de estos aceites esenciales con otro aceite base (como el de almendra dulce) y frótalo en el pecho y la espalda.
 
Asma
La falta de aliento, la opresión en el pecho, las sibilancias y la tos son signos característicos del asma, un padecimiento en el que se estrechan las vías respiratorias. Los ataques graves son muy peligrosos y requieren atención médica. En algunas ocasiones el trastorno es hereditario, pero también se puede deber a otros factores:
alergias alimentarias
estrés
contaminación ambiental
polen
mascotas
ácaros del polvo
infecciones respiratorias.
 
El tratamiento médico convencional consiste en la inhalación de medicamentos broncodilatadores, que despejan las vías respiratorias.
 
Qué hacer
Presiona el punto de digitopresión CV 17 (ubicado en la zona media del pecho) tanto para prevenir los ataques como para aliviar los síntomas una vez que se han desencadenado. Es posible que el malestar también ceda al frotar con suavidad la piel ubicada entre el primer y segundo dedo del pie. Para muchas personas con asma, esta es una zona muy sensible. Las hierbas emolientes y antitusivas, como el malvavisco (o malva), el gordolobo y el tomillo, calman la irritación y la inflamación de las vías respiratorias. La manzanilla es muy eficaz, en especial para el asma infantil relacionada con la tensión nerviosa.
 
Alergia al polen
La alergia al polen, también conocida como rinitis alérgica, sobreviene por sensibilidad a sustancias irritantes estacionales (como el polen y las esporas de hongos) u omnipresentes (como el polvo doméstico y el pelo de las mascotas). Los síntomas son muy similares a los del resfriado:
secreción y congestión nasal
lagrimeo e irritación ocular
estornudos
sibilancia
 
Los antihistamínicos de venta libre pueden aliviar estas molestias; sin embargo, será necesario consultar al médico si el malestar no cede o resulta incapacitante.
 
Qué hacer
Presiona el punto de digitopresión BL 2, ubicado a ambos lados de la nariz, bajo el nacimiento de la ceja, o el punto CV 6, que se encuentra dos dedos debajo del ombligo. Tomar infusiones o tinturas de flor de saúco (Sambucus nigra), llantén (Plantago major) y eufrasia (Euphrasia officinalis) tonifica el recubrimiento de nariz y garganta, para que resistan mejor los ataques estacionales del polen.
 
Aumentar tu ingesta diaria de vitamina C y bioflavonoides (compuestos presentes en las verduras y las frutas, sobre todo cítricas) podría ayudar a combatir las alergias. Tanto el ácido pantoténico (presente en levaduras, hígado y huevo) y betacaroteno (típico de las frutas y verduras amarillas y anaranjadas) contribuyen a aliviar los síntomas de la alergia.
 
 
Hemorragia nasal
Las causas más comunes de que haya hemorragias son las siguientes:
golpes súbitos
lesiones en el tejido nasal provocadas por cuerpos extraños introducidos en la nariz
uso de fuerza excesiva al sonarse.
 
Como medida de primeros auxilios, inclina el cuerpo hacia adelante y aprieta la nariz, justo debajo del puente. Haz esto 10 minutos. Durante la hemorragia, trata de no hablar, inhalar o escupir. Una vez que ceda, tómate un descanso. Consulta con el médico si el sangrado viene acompañado de somnolencia, mareos, náuseas o vómito; si dura más de 20 minutos, o si los episodios se presentan con frecuencia.
 
Qué hacer
Los puntos de digitopresión para tratar las hemorragias nasales son el GV 26 (ubicado entre la nariz y la boca) y el LI 4 (entre los dedos pulgar e índice), salvo en caso de embarazo. Inhala un poco de pimienta de Cayena, pues estimula la coagulación y tiene efectos analgésicos. También puedes remojar una bolita de algodón en agua de hamamelis e introducirla en la fosa nasal, pues constriñe los vasos. Por último, coloca un cubo de hielo en la boca y llévalo hacia la parte posterior del paladar con la lengua.
 
Más remedios naturales
Ungüento para la tos
 
Los expertos en fitoterapia lo recomiendan para calmar la tos causada por infecciones en el tórax y la garganta.
 
Mezcla 55 g de hojas secas de tomillo, romero o salvia con una cucharadita de semillas de mostaza en polvo, 1 cucharadita de pimienta negra molida y 1 cucharadita de raíz de jengibre en polvo.
Divide la mezcla en dos. Transfiere una mitad a una olla pequeña y agrega 500 ml de aceite vegetal. Coloca la olla pequeña dentro de una más grande con agua para ponerla a baño María (el líquido debe cubrir casi toda la olla pequeña). Hierve a fuego lento por 2 horas.
Cuela el preparado. Desecha las hierbas y conserva el aceite. Vierte el líquido resultante sobre la otra mitad de las hierbas secas y repite el proceso.
Aplica en el pecho, la garganta y la espalda de dos a seis veces al día.
Detén las hemorragias nasales
 
Siéntate con la espalda erguida e inclínate hacia adelante para reducir la presión en los vasos de la nariz.
Presiona las aletas nasales firmemente con los dedos pulgar e índice por espacio de entre cinco y diez minutos.
Una vez que la hemorragia esté bajo control, evita picarte la nariz, sonarte o inclinarte por algunas horas. Mantén la cabeza a un nivel por encima del corazón para evitar que vuelva a haber sangrado.
Si la hemorragia regresa, suénate bien para expulsar cualquier coágulo de la nariz. Presiona las aletas nasales de nuevo y llama al médico.
Roja, jugosa y muy saludable
 
Cómete una manzana a diario para mantener el asma a raya. Según un estudio de la Universidad de Nottingham, luego de consumir más de cinco manzanas a la semana, los participantes registraron mejorías en la función pulmonar, menos sibilancia y menos síntomas asmáticos. Disfrútalas crudas, horneadas, en cubos como parte de una ensalada o salteadas con cebolla como guarnición.


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