Google Ads

SI TE ENSEÑO ALGO NO HAY ESPACIO POR TU EGO.

 

En cierta ocasión un hombre de gran erudición fue a visitar a un anciano que estaba considerado como un sabio.

 

Iba allá con la intención de declararse discípulo suyo y aprender de su sabiduría que atraía a muchos.

 

Cuando llegó a su presencia, manifestó sus pretensiones pero no pudo evitar el dejar constancia de su condición de erudito.

 

En un momento de la visita, el sabio lo invitó a tomar una taza de té. El erudito mientras tanto exhibía su saber en varios temas.

 

Cuando la humeante tetera llegó a la mesa, el sabio empezó a servir el té sobre la taza de su invitado.

 

La taza comenzó a rebosar, pero el sabio continuaba vertiendo té impasiblemente, derramándose sobre el suelo.

 

-¿Qué haces insensato? -clamó el erudito-. ¿Es que no ves que la taza ya está llena?

Como tú, estás tan lleno de tus propias creencias y opiniones que si te enseño algo no hay espacio por tu ego.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios

Gracias por su visita.

EnPazyArmonia