Cada
vez que incorporas proteínas a tu dieta (y restas carbohidratos), reduces el
impacto de la comida en la glucosa sanguínea.
Debes
moderarte: el exceso de proteína puede causar enfermedades renales. Y la
grasa saturada de la carne contribuye a la resistencia a la insulina. La clave
es elegir proteína magra, lo cual, por fortuna, es una tarea relativamente
fácil.
Acércate
a la barra de sushi. Muchos supermercados cuentan con barras de sushi.
Si quieres una comida rápida, los rollitos japoneses son la mejor opción, pues
aportan proteínas y algo de fibra, y por lo regular tienen pocas calorías; una
pieza de rollo California tiene sólo 30 calorías y menos de 1 g de grasa. Eso
sí, aléjate de la salsa de soya o pide la versión baja en sodio.
Compra
huevos. Son una fuente rica y económica de proteínas. Un huevo cocido
grande contiene 7 g de proteínas y sólo 2 g de grasa saturada. Para evitarla,
utiliza sólo las claras. Y para enriquecer el huevo (y obtener una ración de
vegetales), prepara una omelette con espinaca, rica en fibra y hierro. Estudios
muestran que las personas que comen huevo y pan tostado en el desayuno se
mantienen satisfechas por más tiempo e ingieren menos calorías en el día que
quienes desayunan un bagel con queso crema.
Escoge
sirloin molido. Es la carne de resmolida más magra (una porción de 90 g
tiene 196 calorías y 10 g de grasa); le siguen la tapa molida (218 calorías, 13
g de grasa), el filete de aguja molido y la carne de res molida (ambos, con
aproximadamente 231 calorías y 15 g de grasa).
Evita
el tocino y las salchichas. Si bien la carne roja eleva el riesgo de
desarrollar diabetes, las carnes procesadas, como el tocino y las salchichas,
parecen elevarlo aún más.
¿Y
la carne de cerdo? Selecciona chuletas o lomo magro. Pon un par de
chuletas en el asador (marínalas en una mezcla baja en calorías de ajo y jugo
de limón, o ponles chile o ajo en polvo) para obtener una cena rápida; cada una
proporciona sólo 129 calorías y 16 g de proteína saludable.
Elige
pechuga de pavo. Unas rebanadas delgadas de carne sobre pan integral
cubierto con mostaza y hojas de espinaca baby constituyen un almuerzo saludable
y bajo en colesterol, siempre y cuando selecciones carnes reducidas en grasa
saturada. Olvídate del salami y la mortadela. Otras opciones son el jamón magro
y el roast beef; ponle a tu sándwich sólo dos rebanadas o 40 g de carne.
Busca
frijol de soya (edamame). Lo encuentras en la sección de congelados.
Estas semillas tiernas de soya, dentro o fuera de la vaina, son maravillosas
como tentempié; sólo cocínalas al vapor y agrega un poco de sal. O añádelas a
sopas y ensaladas. La soya tiene más proteína por volumen que la carne, y casi
nada de grasa saturada.

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