¿Alguna
vez te ha pasado que el olor de alguien se queda contigo? A mí me huele a ti, incluso en mis manos,
en la punta de mis dedos.
Tu esencia está en cada rincón de mi cama, en la sábana y en el cojín. Es como
si tu presencia hubiera dejado
una huella imborrable, un sabor a fucsia que se siente hasta en
mis huesos.
Y
es que no puedo quitar el olor de ti, de esa prenda que usabas después
de hacer el amor, cuando todo era risa y complicidad.
Ese secreto que gritábamos entre susurros
anoche, ¿dónde se esconde ahora?
Cada vez que cierro los ojos, puedo
imaginarte. Eres la
mujer que bota
fuego, que me hace sentir vivo, que enloquece cuando la beso justo en el
ombligo. Todo en mí se
revoluciona. Daría mi vida
entera por tenerte aquí de nuevo, por sentirte a mi lado.
Así que mientras intento olvidar, me encuentro atrapado en el eco
de tu pasado, recordando cada instante compartido. Y aunque el
tiempo pase, sé que siempre
llevaré tu aroma conmigo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios