1 de noviembre de 2019

EL YOGA DE LA RISA ES UNA MEDICINA PODEROSA PARA CAMBIAR AL MUNDO



A Cristina le sonó a meditación o ejercicio, y aceptó sin mucho entusiasmo, sin sospechar que esa decisión transformaría su vida.

Cristina fue a la clase, se quitó los zapatos y escuchó la explicación del profesor. Aquello no parecía una clase de yoga tradicional, ya que no había que cruzar las piernas ni enroscarse como una rosquilla.

La idea era reír, nada más. Cristina no lo entendió hasta que comenzó la sesión. Todos empezaron a mover su cuerpo mientras entonaban “jo jo ja ja ja”, y a los pocos minutos esa risa forzada se convirtió en una carcajada auténtica. Cristina no podía parar, y después de dos horas le dolía hasta el abdomen de tanto reír.

Al terminar la clase caminó un largo rato hacia su casa. Estaba llena de emoción, le sonreía a todo mundo en la calle. En ese momento supo que salir de la depresión estaba en sus manos, y que había encontrado una poderosa herramienta para lograrlo.

El yoga de la risa se basa en la idea de que se puede reír sin que haya un estímulo intelectual. “Tienes que entrar en la mecánica física de la risa, en tu cuerpo, y luego tu mente se sincroniza”. Es una especie de círculo vicioso: te ríes, y entonces te ríes de que te estás riendo. “No se trata de fingir la risa, en poco tiempo la risa verdadera surge”.

En un estudio de 1988, en Alemania, dos grupos de personas fueron expuestos a caricaturas humorísticas. A los miembros del primer grupo les pidieron que sujetaran un bolígrafo entre los dientes, lo que simula una sonrisa, y a los del segundo que lo pusieran entre los labios, con lo que conseguían un gesto triste. Los que estaban sonriendo, aunque fuera una sonrisa simulada, se rieron mucho más. Es decir, la risa puede empezar como algo meramente físico y derivar en un cambio interior. “En el yoga de la risa no usamos el humor para inducir la risa: el humor viene después. Cuando ríes te vuelves más abierto, y el humor empieza a fluir automáticamente”, dice Kataria. “Yo mismo no me reía mucho antes de empezar la yoga de la risa. Ahora puedo reírme de cualquier cosa. La risa puede hacer que desarrolles el sentido del humor”.

Que esta disciplina sea “de la risa” no quiere decir que se pueda tomar a la ligera. Necesitamos crear una conciencia y una sensibilidad especial para entender que estamos compartiendo con personas que atesoran un cúmulo de experiencias y emociones. Nuestra tarea consiste en facilitar su apertura y su sanación, tanto física como emocional y espiritual. Es como abrir una llave que durante mucho tiempo ha estado cerrada

Después de una sesión tu cerebro libera una sustancia llamada endorfina, la hormona que te hace sentir bien. Y la endorfina es conocida, entre otras cosas, por ser el analgésico natural del cuerpo humano.

La risa ayuda a combatir el cáncer, la diabetes e infecciones respiratorias, entre otros males.

También gracias a las endorfinas, la risa combate el estrés. El buen humor es inversamente proporcional a la depresión. “Es la enfermedad más común en el mundo. Esa actitud positiva que se consigue fácilmente a través de la risa es también un arma para afrontar los obstáculos de la vida, por duros que sean. “Mucha gente que tiene cáncer cree que la vida ya no merece ser vivida, se deprimen y se enfadan

Pero no hay que estar enfermo ni deprimido para hacer yoga de la risa. “Todos estamos tan estresados que necesitamos reír en cualquier momento de nuestras vidas”. Existen clubes (grupos) para mayores, que son los que más se imparten, pero también hay para universidades, oficinas y hasta jardines de infancia.

Los niños pueden reírse 300 o 400 veces al día y que conforme crecemos esa cifra disminuye hasta 15. Antes los niños salían a jugar, pero ahora están imbuidos con Internet, videojuegos, televisión, iPods y demás aparatos electrónicos. Para su desarrollo emocional también deberían jugar fuera. Ahora no vemos muchos niños riendo. Los niños menores de cinco años sí se ríen, pero más mayores ya no. La competencia en los colegios los hace serios, no se divierten como antes.

El yoga de la risa ayuda a la gente a relacionarse mejor, a liberar tensión y, por lo tanto, a rendir más. “Hay escuelas y empresas que sí lo han entendido, y ha funcionado muy bien”.

Por si fuera poco, hay estudios que demuestran que las personas sonrientes resultan mucho más atractivas, y que las parejas que se ríen duran mucho más tiempo juntas.

Gente que aparentemente no necesita más risas en su vida es fanática del yoga de la risa. Hacer reír a la gente es un trabajo muy difícil.

Es una experiencia que tienes que vivir y sentir para entender. Si crees que reír sin razón aparente es absurdo, ve a un club de la risa y cambiarás de idea.

Cuando ríes, cambias. Y cuando cambias, el mundo a tu alrededor cambia. Si hay más gente feliz, esa felicidad estará a su alrededor. Y así se propaga la paz”.

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