Google Ads

CUANDO EL AMOR SE VUELVE PRISIÓN

 

Te lo pido… no con rabia, no con rencor.

Te lo pido con la voz rota de quien ha amado de verdad:

Déjame en paz.

No es venganza, no es ego. Es supervivencia.

 

¿Sabes lo que duele?

No es que ya no estés,

sino que aún estando,

me sentía sola.

 

Te amé con todo,

me vacié por dentro

para llenar tus vacíos,

y ahora…

no tengo nada.

 

Ni amor,

ni fuerza,

ni palabras.

Solo un silencio que grita: basta.

 

Insistes en quedarte,

pero ya no hay lugar.

Ese “nosotros” que construimos

se derrumbó hace tiempo.

 

No es que te odie.

Es que ya no puedo más.

Me lo debo. Me debo paz.

Y tú no sabes darla.

 

¿Te duele que me vaya?

A mí me dolió más quedarme

mendigando migajas de amor

donde una vez hubo banquetes de ternura.

 

Así que no,

no me mires con esos ojos de súplica.

No me digas que me quede,

cuando tú mismo fuiste quien se fue primero

aunque nunca cerraras la puerta.

 

Te lo digo por última vez:

déjame vivir.

 

Porque contigo,

ya no tengo amor.

Y quien no tiene amor, merece libertad.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios

Gracias por su visita.

EnPazyArmonia