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ANALISIS DEL POEMA "LA POBRE VIEJECITA" ESCRITA POR RAFAEL POMBO

 

Letra --

Érase una viejecita

sin nadita que comer

sino carnes, frutas, dulces,

tortas, huevos, pan y pez.

 

Bebía caldo, chocolate,

leche, vino, té y café,

y la pobre no encontraba

qué comer ni qué beber.

 

Y esta vieja no tenía

ni un ranchito en qué vivir

fuera de una casa grande

con su huerta y su jardín.

 

Nadie, nadie la cuidaba

sino Andrés y Juan y Gil

y ocho criadas y dos pajes

de librea y corbatín.

 

Nunca tuvo en qué sentarse

sino sillas y sofás

con banquitos y cojines

y resorte al espaldar.

 

Ni otra cama que una grande

más dorada que un altar,

con colchón de blanda pluma,

mucha seda y mucho holán.

 

Y esta pobre viejecita

cada año, hasta su fin,

tuvo un año más de vieja

y uno menos que vivir.

 

Y al mirarse en el espejo

la espantaba siempre allí

otra vieja de antiparras,

papalina y peluquín.

 

 

ANÁLISIS DEL POEMA "LA POBRE VIEJECITA"

"La Pobre Viejecita" es un poema que utiliza la ironía y el sarcasmo para describir la vida de una anciana que, a pesar de tener todos los lujos y comodidades a su alcance, se considera a sí misma "pobre". A continuación, se presentan algunos puntos de vista sobre este poema:

 

PUNTO DE VISTA SOCIAL

Desde un punto de vista social, el poema puede verse como una crítica a la hipocresía y la falsa modestia de la clase alta. La viejecita, a pesar de tener una vida llena de lujos y comodidades, se considera "pobre" y se queja de no tener nada. Esto refleja la tendencia de algunas personas a quejarse de su situación a pesar de tener todo lo que necesitan.

 

PUNTO DE VISTA PSICOLÓGICO

Desde un punto de vista psicológico, el poema puede verse como una representación de la insatisfacción y la ansiedad que pueden experimentar algunas personas a pesar de tener una vida aparentemente perfecta. La viejecita, a pesar de tener todo lo que necesita, se siente infeliz y se queja de su situación. Esto puede reflejar la idea de que la felicidad no depende solo de las posesiones materiales.

 

PUNTO DE VISTA LITERARIO

Desde un punto de vista literario, el poema es un ejemplo de la habilidad de Rafael Pombo para utilizar la ironía y el sarcasmo para criticar la sociedad de su época. El uso de la repetición de la palabra "pobre" para describir a la viejecita es un ejemplo de la ironía que se utiliza para resaltar la contradicción entre la realidad y la percepción de la viejecita.

 

PUNTO DE VISTA FILOSÓFICO

Desde un punto de vista filosófico, el poema puede verse como una reflexión sobre la naturaleza de la felicidad y la satisfacción. La viejecita, a pesar de tener todo lo que necesita, se siente infeliz y se queja de su situación. Esto puede reflejar la idea de que la felicidad no depende solo de las posesiones materiales, sino también de la perspectiva y la actitud hacia la vida.

 

En resumen, "La Pobre Viejecita" es un poema que utiliza la ironía y el sarcasmo para criticar la sociedad y reflexionar sobre la naturaleza de la felicidad y la satisfacción. A través de la descripción de la vida de una anciana que se considera "pobre" a pesar de tener todo lo que necesita, el poema nos invita a reflexionar sobre nuestras propias actitudes y perspectivas hacia la vida.

 

 

VERSION MODERNA DE LA POBRE VIEJECITA

Inspirada en el poema de Rafael Pombo

Érase una viejecita

sin ninguna preocupación,

sin deudas, sin hipotecas,

ni problemas de pensión.

 

Sin nietos que la molestan,

ni hijos que hagan ruido,

vivía con asistentes

y un perrito consentido.

 

No tenía un solo achaque,

ni un dolor ni un resfriado,

pues todo lo resolvía

su seguro privado.

 

No tenía qué limpiar

ni qué lavar, ni qué hacer,

porque una robot doméstica

la ayudaba sin parar.

 

No sufría por el clima

ni por falta de calor,

pues tenía calefacción

¡y aire fresco a su sabor!

 

Ni sabía de inflación

ni de la crisis mundial,

porque su cuenta bancaria

crecía sin descansar.

 

Tenía Netflix, tenía

consola y televisión,

Alexa le hacía compañía

¡y hasta le cantaba un son!

 

No tenía ni una pena,

ni un problema ni un pesar...

¡Qué viejecita tan pobre!

¡Dios la venga a amparar!

 

Moraleja actual:

A veces quien más posee

menos motivos tendrá

para reír con el alma

y en paz de verdad estar.

 

 

REFLEXIONES DE UN SACERDOTE CATOLICO

Rafael Pombo nos presenta una imagen irónica de una anciana que, a pesar de tener todo lo que necesita, se considera "pobre". Esto nos hace reflexionar sobre la verdadera pobreza y la riqueza. La pobreza no es solo la falta de bienes materiales, sino también la falta de amor, de fe y de esperanza. La viejecita, rodeada de lujos, se siente vacía y sola. Esto nos recuerda que la verdadera riqueza está en el corazón, en la relación con Dios y con los demás. Debemos buscar la verdadera riqueza, que es la que nos hace felices y nos da sentido. No nos dejemos engañar por las apariencias, sino busquemos lo que realmente importa: el amor de Dios y el amor por los demás. Que esta reflexión nos lleve a valorar lo que realmente importa en la vida.


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