Letra --
Érase una viejecita
sin
nadita que comer
sino
carnes, frutas, dulces,
tortas,
huevos, pan y pez.
Bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y
la pobre no encontraba
qué
comer ni qué beber.
Y esta vieja no tenía
ni un ranchito en qué vivir
fuera
de una casa grande
con
su huerta y su jardín.
Nadie, nadie la cuidaba
sino Andrés y Juan y Gil
y
ocho criadas y dos pajes
de
librea y corbatín.
Nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con
banquitos y cojines
y
resorte al espaldar.
Ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con
colchón de blanda pluma,
mucha
seda y mucho holán.
Y esta pobre viejecita
cada año, hasta su fin,
tuvo
un año más de vieja
y
uno menos que vivir.
Y
al mirarse en el espejo
la
espantaba siempre allí
otra
vieja de antiparras,
papalina
y peluquín.
ANÁLISIS DEL POEMA "LA POBRE VIEJECITA"
"La
Pobre Viejecita" es un poema que utiliza la ironía y el sarcasmo para
describir la vida de una anciana que, a pesar de tener todos los lujos y
comodidades a su alcance, se considera a sí misma "pobre". A continuación, se presentan algunos puntos de
vista sobre este poema:
PUNTO DE VISTA SOCIAL
Desde un punto de vista social, el poema puede verse como una
crítica a la hipocresía y la falsa modestia de la clase alta. La
viejecita, a pesar de
tener una vida llena de lujos y comodidades, se considera "pobre"
y se queja de no tener nada. Esto refleja la tendencia de
algunas personas a quejarse de su situación a pesar de tener todo lo que
necesitan.
PUNTO DE VISTA PSICOLÓGICO
Desde un punto de vista psicológico, el poema puede verse como una representación de la insatisfacción y la
ansiedad que pueden experimentar algunas personas a pesar de tener una vida
aparentemente perfecta. La viejecita, a pesar de tener todo lo que
necesita, se siente infeliz y se queja de su situación. Esto puede reflejar la idea de que la felicidad no
depende solo de las posesiones materiales.
PUNTO DE VISTA LITERARIO
Desde un punto de vista literario, el poema es un ejemplo de la
habilidad de Rafael Pombo para utilizar la ironía y el sarcasmo para criticar
la sociedad de su época. El uso de la repetición de la palabra
"pobre" para describir a la viejecita es un ejemplo de la ironía que
se utiliza para resaltar la contradicción entre la realidad y la percepción de
la viejecita.
PUNTO DE VISTA FILOSÓFICO
Desde
un punto de vista filosófico, el poema puede verse como una reflexión sobre la
naturaleza de la felicidad y la satisfacción. La viejecita, a pesar de tener
todo lo que necesita, se siente infeliz y se queja de su situación. Esto puede reflejar la idea de que la felicidad no depende solo de las posesiones materiales, sino también
de la perspectiva y la actitud hacia la vida.
En resumen,
"La Pobre Viejecita" es un poema que utiliza la ironía y el sarcasmo
para criticar la sociedad y reflexionar sobre la naturaleza de la felicidad y
la satisfacción. A través de la descripción de la vida de una anciana que se considera
"pobre" a pesar de tener todo lo que necesita, el poema nos invita a
reflexionar sobre nuestras propias actitudes y perspectivas hacia la vida.
VERSION MODERNA DE LA POBRE VIEJECITA
Inspirada en el poema de Rafael Pombo
Érase una viejecita
sin
ninguna preocupación,
sin
deudas, sin hipotecas,
ni
problemas de pensión.
Sin nietos que la molestan,
ni
hijos que hagan ruido,
vivía
con asistentes
y
un perrito consentido.
No tenía un solo achaque,
ni un dolor ni un resfriado,
pues
todo lo resolvía
su
seguro privado.
No tenía qué limpiar
ni qué lavar, ni qué hacer,
porque
una robot doméstica
la
ayudaba sin parar.
No sufría por el clima
ni por falta de calor,
pues
tenía calefacción
¡y
aire fresco a su sabor!
Ni sabía de inflación
ni de la crisis mundial,
porque
su cuenta bancaria
crecía
sin descansar.
Tenía Netflix, tenía
consola y televisión,
Alexa
le hacía compañía
¡y
hasta le cantaba un son!
No tenía ni una pena,
ni un problema ni un pesar...
¡Qué
viejecita tan pobre!
¡Dios
la venga a amparar!
Moraleja
actual:
A veces
quien más posee
menos
motivos tendrá
para reír
con el alma
y en paz de
verdad estar.
REFLEXIONES DE UN SACERDOTE CATOLICO
Rafael Pombo
nos presenta una imagen irónica de una anciana que, a pesar de tener todo lo
que necesita, se considera "pobre". Esto nos hace reflexionar sobre
la verdadera pobreza y la riqueza. La pobreza no es solo la falta de bienes
materiales, sino también la falta de amor, de fe y de esperanza. La viejecita,
rodeada de lujos, se siente vacía y sola. Esto nos recuerda que la verdadera
riqueza está en el corazón, en la relación con Dios y con los demás. Debemos
buscar la verdadera riqueza, que es la que nos hace felices y nos da sentido.
No nos dejemos engañar por las apariencias, sino busquemos lo que realmente
importa: el amor de Dios y el amor por los demás. Que esta reflexión nos lleve
a valorar lo que realmente importa en la vida.

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