Si deseas mejorar tu calidad de vida, debes
cambiar lo que haces. No hay otra manera de hacerlo.
Esta mejora no viene de recetas elaboradas por terceros. Viene de lo que haces, conscientemente,
persistentemente, repetidamente, mañana, tarde y noche.
¿Cuáles son
tus malos hábitos que estás dispuesto a dejar? y ¿Cuáles los buenos hábitos que estás dispuesto a dedicarle
tiempo para interiorizarlos?
Tus metas, promesas, planes y sueños pueden ser
muy buenos y convincentes, pero lo que realmente importa es lo que haces ahora
mismo, dentro
de una hora, mañana por la mañana y la próxima semana.
Tienes todo lo que necesitas para hacer que tu
vida sea lo que sueñas. Solo tienes que trabajar en ello, y eso tiene que venir
de ti. Pídele a Dios que
te ilumine.
Ponte a prueba comenzando a trabajar desde ya con empeño
y un esfuerzo decidido, enfocado y persistente para mejorar tu calidad de vida. Siente que vives en paz y armonía, que todo va bien, que tu si lo puedes hacer, y sigue
adelante, y nunca te
detengas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios