[Verso 1]
Hoy aprendí que no soy perfecto,
pero tampoco soy un error.
Soy heridas y cicatrices,
y también sueños por soñar.
Y si quiero querer al mundo,
primero tengo que cuidarme
a mí,
porque sin amor en el alma,
no puedo dar más de lo que
tengo.
[Pre-Coro]
No es egoísmo mirarse,
ni vanidad amarse.
Es sanar desde adentro,
para poder seguir adelante.
[Coro]
Porque el amor propio
también se entrena,
con palabras buenas, con
días de paciencia.
Aprendiendo a quererse,
aunque duela recordar.
Diciéndose "te
cuido",
aunque antes haya que
perdonar.
El amor propio también se
entrena,
como quien cultiva una
planta floreciente.
Con raíces fuertes, con
tiempo y cariño,
sin prisas ni miedos…
aprendiendo a ser amigo de
uno mismo.
[Verso 2]
Hubo días en que me odiaba,
por cada caída, por cada error.
Pensaba que era débil
si sentía dolor.
Pero hoy sé que soy humano,
y que eso está bien.
Que tener miedo no me hace menos,
sino más real.
[Pre-Coro]
No hay que huir del espejo,
ni callar lo que duele.
Mirarse con ternura
es el primer paso hacia la
paz.
[Coro]
Porque el amor propio
también se entrena,
con palabras buenas, con
días de paciencia.
Aprendiendo a quererse,
aunque duela recordar.
Diciéndose "te
cuido",
aunque antes haya que
perdonar.
El amor propio también se
entrena,
como quien cultiva una
planta floreciente.
Con raíces fuertes, con
tiempo y cariño,
sin prisas ni miedos…
aprendiendo a ser amigo de
uno mismo.
[Puente – susurrado o piano suave]
No esperes a ser perfecto
para empezar a quererte.
Empieza ahora, como estás,
con tus sombras y tu luz.
Porque aprender a ser bueno
contigo
es el mejor regalo
que puedes darte.
[Último Coro – versión más íntima / despedida]
Porque el amor propio
también se entrena,
y no se logra en un día,
sino poco a poco.
Con gestos pequeños, con frases sinceras,
diciéndote cada mañana:
“estoy aquí contigo”.
El amor propio también se
entrena,
y aunque cueste, aunque
tiemble tu voz,
sigue intentándolo.
Porque tú vales la pena,
y mereces tu propio amor.
[Final – cierre en voz baja o instrumento final suave]
El amor propio también se
entrena…
no es fácil, pero sí
posible.
Y cada paso que das
hacia dentro,
te lleva más cerca
de sentirte completo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Por favor, escriba aquí sus comentarios