viernes 2 de marzo de 2012

FIN A LAS PELEAS



Doctora Isabel:

Estoy desesperada pues son constantes las peleas con mi esposo. El es de mal genio y quiere todo perfecto, además siempre dice las cosas con palabras ofensivas y quiere que yo me quede callada y acepte todo lo que dice. Yo lo hago pero no siempre tengo paciencia y a veces contesto, aunque nunca con las palabras ofensivas que él usa. Quisiera poder evitar estas peleas, yo todavía lo quiero.

Estimada amiga:

Estás casada con un hombre al que yo llamo ``el castigador''. Es un abusador emocional, que trata de ultrajar el carácter de la persona. Comienza por querer conocer las debilidades de ésta para más adelante utilizarlas para degradarla, inclusive delante de otras personas.

Este tipo de castigador causa enfrentamientos emocionales continuamente, negando más adelante lo que sucedió. Te hace creer que lo que dijiste y lo que viste, ni lo dijiste, ni lo viste. Y llega el momento que él que recibe ese tratamiento, empieza a dudar de su propia realidad. Es obvio que tu pareja, continuamente está creando caos. Siempre haciéndote sentir que no lo satisfaces, que no haces nada bien. Cada vez sus exigencias son mayores, pues él sabe que no lo vas a complacer. El quiere tener el absoluto control, con lo cual tú nunca te vas a sentir cómoda. Esto va destruyendo tu autoestima e irá aumentando tu inseguridad.

Esta relación es muy difícil de arreglar, pues está basada en el odio y resentimiento que él tiene contra las mujeres. Muchas veces el castigador o la castigadora, en el caso de una mujer, fueron abusados de niños y ahora está buscando su revancha con la persona que tiene al lado.

¿Cómo solucionar tu problema? Primero tienes que buscar ayuda para saber poner los parámetros en tu relación. Como esto cae en lo que es abuso emocional, te recomiendo buscar en tu área programas que te enseñen a hacerlo y esperemos que una vez que él sepa que estás con una organización donde te están ayudando, y tú le pongas un fin a las confrontaciones, quizás decida asistir a buscar ayuda al comprender que no le vas a aguantar ninguna falta de respeto más. Si no, ya sabrás cuándo tomar la decisión de dejarlo.


FIN A LAS ARRUGAS



El retinol y el ácido retinoico, dos derivados de la vitamina A, hacen que la piel se vea más joven.

Las cremas con ácido retinoico, un potente derivado de la vitamina A, comenzaron a recetarse hace unos 40 años como tratamiento tópico para pacientes con casos severos de acné. Los dermatólogos se dieron cuenta de que no sólo combatían el acné: las manchas ocasionadas por la edad y las arrugas también se desvanecían.

Los estudios han demostrado que esto se debe a que el ácido retinoico (también llamado tretinoína) infla las arrugas y hace que se libere colágeno, lo cual le da un volumen con apariencia joven a tu cara. Su acción también protege contra la colagenasa, una enzima que rompe el colágeno y cuya producción estimula la luz solar.

Después de unos meses de usar todos los días la crema de venta por receta (de preferencia por la noche, pues la vitamina A se degrada con la luz), las líneas de expresión son menos notorias y la piel se ve más tonificada. Es útil para todas las edades y tipos de piel, aunque la mayoría de las mujeres que la usan en Canadá están entre los cuarenta y los cincuenta. ¿Desventajas? Muchas veces hay irritación al iniciar su uso, descamación, resequedad excesiva y enrojecimiento. “Hay que tener paciencia,” “Pueden pasar de a dos a seis meses para empezar a ver resultados”.

Además, es un compromiso para toda la vida; si dejas de usarla, las manchas de la edad reaparecen en cuestión de semanas y las arrugas vuelven a marcarse.

Muchas líneas de cosméticos para el cuidado de la piel ofrecen cremas antiedad con retinol, que forma parte del grupo de moléculas de la vitamina A. La función del retinol en las cremas antiedad es suavizar la piel y disminuir la apariencia de las arrugas. El retinol y el ácido retinoico están emparentados (ambos reciben el nombre de retinoides), pero el retinol es mucho menos irritante que el ácido de las recetas. Otros derivados de la vitamina A, los ésteres, son todavía más suaves. Puedes encontrar algunos tipos de ésteres en las listas de las etiquetas de productos de belleza; por ejemplo: acetato de retinol, palmitato de retinol, linoleato de retinol y propionato de retinol.

Debido a que el retinol se degrada con la exposición a la luz y el aire, debes buscar un empaque que bloquee ambos elementos. Al parecer, las cápsulas de una dosis para aplicar en la piel, como las Philosophy Booster Caps, cumplen con las normas de conservación.

También cumplen los productos con empaques de aluminio, como Vichy Liftactiv Retinol HA (49 dólares, 30 ml), o las botellas de vidrio opaco con tapas cerradas a presión como RoC Retin-Ox Wrinkle Correxion Intensive Anti-Wrinkle Serum (50 dólares, 30 ml) y el tubo de tres capas con cubierta de nitrógeno que protege el retinol de Olay Professional Pro-X Deep Wrinkle Treatment (55 dólares, 30 ml).

Algunos dermatólogos han estado diciendo durante años que la cantidad de retinol en las fórmulas que se venden sin receta médica es tan pequeña que no logra un cambio notable en la piel. Pero un estudio independiente in vivo que se publicó en 2007 en los Archivos de dermatología, muestra algo distinto. Este estudio, que es el primero en ofrecer un banco de pruebas, mostró que si se aplica retinol en una concentración de 0.4% tres veces a la semana durante seis meses, se revierte el daño celular en pieles maduras de forma significativa. Un estudio patrocinado por Johnson & Johnson (dueños de la línea para el cuidado de la piel RoC), y demostró que una dosis baja de retinol al 0.1% estimulaba la proliferación celular tanto en pruebas ex vivo como in vivo.

Información sobre el retinol que no aparece en los envases de los productos

El uno por ciento es la cantidad de retinol más alta que Health Canada permite en los productos de venta sin receta médica.

El AYURVEDA



El Áiur-veda o Ayurveda es un antiguo sistema de medicina hindú.

Pronunciación: /aiurvéda/

Etimología: el término áiurvedá es un compuesto de términos formado por āyuh que significa ‘duración de la vida’ y vedá que es ‘verdad, conocimiento’.

Los remedios, principalmente plantas, se eligen por su capacidad de armonizar el equilibrio entre el paciente y las influencias básicas de la vida, tales como la dieta, el trabajo y la vida familiar.

No se conoce desde cuándo se practica esta medicina en el subcontinente índico.

En sus páginas, el Áiurveda recoge las doctrinas médicas del periodo posvédico (después del siglo VII a. C.). Es de autoría diversa: desde el mítico Dhanu Antari (el avatar de la medicina) hasta los apenas conocidos.

Quizá el tratado aiurvédico más antiguo sea el Susruta samjitá, atribuido a Sushruta, en el siglo VI a. C., que también fue una temprana farmacopea y describía 700 plantas medicinales, 64 preparaciones de fuentes minerales y 57 preparaciones de origen animal.

Temáticamente el Āiurveda describe los cinco «elementos fundamentales»:
tierra
agua
fuego
aire
éter.

En Occidente el Āiurveda funciona como un sistema médico alternativo y complementario de la medicina basada en la evidencia. Actualmente hay un interés mayor en la medicina aiurvédica, puesto que sus seguidores creen que da una visión completa de los desequilibrios del ser humano al considerar aspectos de la naturaleza interna y externa del mismo.

El Āyurveda desarrolla la sabiduría acerca de las características de los organismos, que en medicina hindú conocen como dosha (‘humores’ o ‘aires vitales’, aunque desde fines del siglo XX se prefiere traducir con términos de apariencia más científica: ‘temperamento’, ‘biotipo’ o ‘principio metabólico’).

El Āyurveda clasifica tres humores, en relación a los que genera el tratamiento:
vata (aire)
pitta (bilis)
kapha (flema).

El Āyurveda incluye dieta y medicamentos de herboristería y hace hincapié en el uso del cuerpo, la mente y el espíritu en la prevención y el tratamiento de enfermedades. Es lo que se denomina una medicina mente-cuerpo, cuya premisa es despertar el natural equilibrio del sistema mente-cuerpo para curarse a sí mismo.

Una de sus herramientas fundamentales es el masaje abhiangam, que se realiza con aceites naturales especialmente prescritos por el médico y, en otros casos, se realiza en seco. Existen otros sistemas de masaje aiurvédico como la marmaterapia, que se aplica mediante la estimulación de los puntos clave denominados marmas y que requiere una experiencia y conocimientos superior al abhyangam.

Uno de los tratamientos básicos del Āiur veda es el śirodhara, que consiste en verter durante 40 minutos sobre la frente una mezcla tibia de aceites y hierbas.

El sistema aiurvédico utiliza los piṇḍa sueda (siendo piṇḍa: ‘bola, masa’ y sveda: ‘sudor’. Son unos tampones de tela rellenos de plantas medicinales de la India y aceites esenciales de grado alimentario con los que el terapeuta puede hacer más intensa la relajación.

LA PIEDRA DEL PEÑOL