Google Ads

LAS MUJERES NO TE LLEVAN AL INFIERNO… TE LLEVAN A CONOCERTE

 

Dicen que las mujeres de tu vida pueden llevarte al infierno. Pero quizá lo que realmente hacen es llevarte al lugar donde ya estaban escondidas tus heridas, tus miedos y tus verdades más profundas. Porque hay amores que no llegan para quedarse… llegan para despertarte.

 

Algunas mujeres pasan como tormentas: desordenan el alma, cambian el rumbo y dejan silencios difíciles de explicar. Otras llegan como refugio, como canción en medio del caos, como esa mirada capaz de hacerte sentir invencible y frágil al mismo tiempo.

 

La verdad es que muchas veces no sufrimos por amor… sufrimos por las expectativas, por las promesas mal hechas, por los “para siempre” que dijimos sin entender el peso de esas palabras. Y entonces culpamos al amor, cuando en realidad fue nuestra inmadurez, nuestro miedo o nuestra incapacidad de valorar lo que teníamos.

 

Hay mujeres que te enseñan a reír, otras a llorar, y algunas a reconstruirte desde las ruinas. Pero todas dejan algo: una lección, una cicatriz o una memoria imposible de borrar.

 

Con el tiempo uno descubre que no siempre pierde a quien se va. A veces se pierde más cuando uno deja escapar a quien realmente amaba por orgullo, por ego o por no saber cuidar un corazón ajeno.

 

Y aun así, seguimos buscando amor. Porque el corazón humano tiene esa extraña valentía de volver a intentarlo incluso después de romperse muchas veces.

 

Tal vez las mujeres de tu vida no vienen a condenarte, sino a enseñarte que el amor verdadero no se trata de poseer, controlar o prometer perfección. Se trata de aprender a quedarse cuando todo invita a huir, de cuidar sin destruir y de amar sin dejar de ser uno mismo.

 

Porque al final, el verdadero infierno no es amar demasiado…

Es darse cuenta, demasiado tarde, de que hubo alguien que te amó de verdad y no supiste verlo.

 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios

Gracias por su visita.

EnPazyArmonia