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LA ALABANZA NO ES UNA REACCIÓN A NUESTRA FELICIDAD, SINO UNA RESPUESTA A LA FIDELIDAD DE DIOS.

 

Alaba

(Verso 1)

Cuando el viento sopla fuerte y no encuentras la salida,

cuando sientas que las fuerzas se te agotan en la vida,

no te rindas, no desmayes, pon tu vista en lo alto,

que hay un Dios que te sostiene y te libra del quebranto.

(Pre-coro)

No importa la prueba, no importa el dolor,

hay un sacrificio que agrada al Señor.

Levanta tus manos, entrega tu voz,

que en medio del fuego se mueve tu Dios.

(Coro)

¡Alaba! Si el alma te duele, tú alaba.

¡Alaba! Si el cielo se cierra, tú alaba.

Las cadenas se rompen, los muros se caen,

cuando un pueblo le canta y Su gloria atrae.

¡Alaba! Que el Rey de los cielos hoy reina.

¡Alaba! Que Su santo espíritu te llena.

(Verso 2)

No esperes que el sol brille para darle la gloria,

es en medio del desierto donde se escribe la historia.

Pablo y Silas en la cárcel, a medianoche cantaron,

y los cimientos de hierro al instante temblaron.

(Puente)

Alaba en el gozo, alaba en la herida,

alaba al que es dueño de toda la vida.

Si no tienes palabras, que hable tu aliento,

Él es tu refugio, Él es tu sustento.

(Coro)

¡Alaba! Si el alma te duele, tú alaba.

¡Alaba! Si el cielo se cierra, tú alaba.

Las cadenas se rompen, los muros se caen,

cuando un pueblo le canta y Su gloria atrae.

¡Alaba! Que el Rey de los cielos hoy reina.

¡Alaba! Que Su santo espíritu te llena.

(Final)

Alaba... alaba al Señor.

En todo tiempo, alaba.

Amén

 

REFLEXION

Esta alabanza nos invita a redescubrir una de las paradojas más hermosas de la fe: la alabanza no es una reacción a nuestra felicidad, sino una respuesta a la fidelidad de Dios.

Aquí te comparto una reflexión sobre este mensaje:

El Sacrificio de la Alabanza

1. Cantar en la Oscuridad

La letra menciona a Pablo y Silas, quienes no esperaron a ser liberados para cantar; ellos cantaron mientras sus pies estaban aún en el cepo. Esto nos enseña que la alabanza es un arma de guerra. Cuando decidimos exaltar a Dios en medio del dolor, le estamos diciendo a nuestra circunstancia que ella no es nuestra dueña, y que nuestro Dios es más grande que el problema que enfrentamos.

2. El Propósito del Desierto

A menudo pensamos que el desierto es un lugar de abandono, pero la reflexión nos dice que es allí "donde se escribe la historia". Las victorias más grandes no se ganan en la cima de la montaña, sino en los valles más profundos. Alabar cuando el alma duele es un sacrificio fragante; es la prueba máxima de confianza, pues estamos adorando por quién es Él, y no por lo que nos está dando en ese momento.

3. El Poder que Rompe Cadenas

La alabanza cambia la atmósfera. No siempre cambia la situación de inmediato, pero siempre cambia al que alaba. Al levantar nuestras manos, soltamos las cargas que nos pesan. Las cadenas de la angustia, el miedo y la depresión pierden su fuerza cuando la voz se une a la fe. Como dice la letra, los muros caen no por la fuerza humana, sino por la presencia que atrae un corazón rendido.

 

Alabar a Dios es el lenguaje del amor que reconoce que no somos el centro del universo, y que existe una fuente de luz y paz mucho mayor que nuestras propias fuerzas. Es, en definitiva, celebrar que Dios es Dios.

 

Reflexión Final:

No esperes a que el viento deje de soplar para buscar la paz. Alaba hoy, con lo que tengas, incluso si solo te queda el aliento. En ese "¡Alaba!" se esconde la llave de tu libertad.


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