El mundo está lleno de contradicciones que aparentemente no tienen lógica. He aquí algunos ejemplos:1.- En el trabajo se le exige al empleado que “Trabaje en equipo”, pero en la realidad usted debe sobresalir dentro del grupo para que a la hora de hacer recortes, usted sea el último en salir. Además ninguno de sus compañeros de equipo se va a preocupar por usted a la hora de llevar el mercado a la casa.2.- El éxito se alcanza siendo insistentes, luchando y perseverando en alcanzar una meta. Pero el insistir en recorrer un único camino implica que usted se puede estar privando de conocer otras facetas de la vida que no tendrá oportunidad de vivir.3.- En la vida nos inculcan que es importante ser el mejor, sobresalir y llegar a ser una persona importante, útil a la sociedad… pero realmente lo más difícil es ser una persona “común y corriente”:
- Hay personas con mucho dinero, pero generalmente son esclavos de éste, o tienen muy poca libertad de movimiento por miedo al robo y al secuestro.
- Hay personas que son muy famosas, pero con poca privacidad, porque si salen a la calles son asediadas por el público y los fotógrafos y tienen muy poco tiempo si mismos.
- Hay personas que dominan un tema, son expertos, pero generalmente son personas solitarias y esclavas del estudio.
- Hay personas que son excelentes deportistas, pero son esclavos de su cuerpo, de las dietas, del ejercicio. No tiene tiempo para compartir ni para asistir a reuniones sociales.
- Hay personas que sobresalen por su belleza física, pero también son esclavas de las dietas, del ejercicio físico, del dolor de las cirugías, del asedio del público y generalmente olvidan cultivar su intelecto y su espíritu.
- Hay personas que sobresalen en las empresas, pero a consta de largas jornadas de trabajo y terminan siendo solitarias.
- Hay personas con títulos de nobleza que desde que nacieron no tienen, ni tendrán que trabajar, pero generalmente son vidas aburridas, personas depresivas o hipocondríacas que viven muy lejos de la realidad.
- Hay personas con tanto poder y liderazgo que en pocos minutos fácilmente deciden el destino de miles de personas. Estas generalmente terminan siendo odiadas por aquellos que pudieron verse afectadas por los posibles errores cometidos con sus determinaciones.
- Hay personas inmensamente caritativas, que tienen un gran espíritu social y se preocupan mucho por los demás, pero generalmente se olvidan de ellas mismas.
- Hay personas muy piadosas, religiosas con una gran espiritualidad y vocación, son personas inmensamente buenas, pero generalmente viven un mundo que se aleja de la realidad.
- La verdad y la autenticidad: Nos enseñan a decir siempre la verdad y ser honestos, pero aprendemos que la sinceridad absoluta puede herir o cerrar puertas. Se nos anima a ser nosotros mismos, pero la sociedad a menudo nos rechaza cuando mostramos nuestra verdadera esencia.
- Seguridad vs. Crecimiento: Buscamos estabilidad y seguridad absoluta, pero el crecimiento personal y las experiencias más significativas solo surgen del riesgo, la incertidumbre y lo inesperado.
- El dilema del tiempo: Trabajamos arduamente para tener tiempo libre, pero cuando lo logramos, no sabemos qué hacer con él. Nos dicen que vivamos el presente, mientras cargamos el peso del pasado y nos angustiamos planificando un futuro que quizás no llegue.
- La trampa tecnológica: La tecnología nos vende ahorro de tiempo y eficiencia, pero terminamos más ocupados, estresados y esclavizados por los dispositivos. Tenemos más acceso a la información que nunca, pero estamos más desinformados y somos incapaces de distinguir la verdad de la mentira.
- Conexión y Soledad: Estamos en la era de la hiper-conexión digital, pero sufrimos la mayor epidemia de soledad. Tenemos cientos de "amigos" virtuales, pero cada vez menos conversaciones profundas y vínculos reales con quienes tenemos al lado.
- Educación y Sabiduría: El sistema educativo nos prepara para tener respuestas y datos, pero la vida nos premia por saber preguntar. Las universidades forman profesionales técnicos excelentes, pero analfabetos emocionales que no saben lidiar con el fracaso o sus propios sentimientos.
- Relaciones y Vulnerabilidad: Anhelamos vínculos profundos y duraderos, pero nos aterra la vulnerabilidad y la entrega que estas relaciones exigen para ser reales.
- Paternidad y Expectativas: Deseamos que nuestros hijos sean independientes y exitosos, pero nos duele cuando dejan de necesitarnos. Decimos que los amamos incondicionalmente, pero a menudo condicionamos nuestro afecto a sus notas o comportamientos.
- Salud y Calidad de Vida: La medicina ha avanzado para alargar la vida, pero nuestro estilo de vida genera niveles de estrés y ansiedad que le roban la calidad a esos años. Nos obsesionamos con la salud perfecta hasta el punto de que la misma obsesión termina enfermándonos.
- Economía y Consumo: Necesitamos trabajar para ganar dinero, pero gastamos la vida y la salud en empleos que no nos gustan para comprar cosas que no necesitamos. El sistema exige un consumo infinito en un planeta con recursos finitos.
- Libertad vs. Responsabilidad: Queremos libertad absoluta, pero nos asusta la responsabilidad que conlleva. Defendemos la libertad de expresión para nosotros, pero pedimos censura para lo que nos ofende.
- Justicia y Moral: Condenamos la corrupción y pedimos justicia, pero justificamos nuestras pequeñas trampas cotidianas y pedimos clemencia cuando el error es de alguien cercano.
- Éxito y Reconocimiento: Buscamos desesperadamente el reconocimiento externo y la fama, a pesar de saber que la verdadera paz y la validación solo pueden ser internas.
- Juventud y Vejez: Admiramos la juventud por su energía, pero despreciamos la vejez, olvidando que solo el paso del tiempo nos otorga la perspectiva y la sabiduría. Queremos vivir muchos años, pero nos negamos a aceptar el proceso natural de envejecer.
- Cambio y Rutina: Nos quejamos de la rutina y pedimos cambios a gritos, pero cuando el cambio llega, nos sentimos incómodos y nos resistimos a perder la seguridad de lo conocido.
- El sentido de la existencia: Sabemos que vamos a morir, pero vivimos como si fuéramos eternos. Pasamos la vida entera buscando el sentido de la vida, sin darnos cuenta de que el sentido está, simplemente, en vivirla.
Por esto en la vida hay que trabajar muy duro para llegar a ser una persona “común y corriente” y mantener el equilibrio:
Con suficiente dinero para vivir bien, sin terminar como esclavo del trabajo y del mismo dinero, y con la suficiente fama, poder, experiencia, salud, belleza, conocimientos, habilidades, caridad, espiritualidad y solidaridad, que nos permita crecer como personas, servir a los demás, tener reconocimiento, tener tiempo para los demás y para uno mismo, cultivar buenos amigos y mantener una buena calidad de vida.Las personas “común y corrientes” no sobresalen, no se destacan, pero pocos saben cuanto esfuerzo y dedicación han puesto en sus vidas para ir por el “camino medio”, “manteniendo un equilibrio” donde los excesos y los extremos quedan a un lado, buscando vivir y disfrutar de todas las cosas buenas de la vida.Ninguna persona es mas feliz que otra, ni ningún camino que elija será el mejor, son solo caminos diferentes.Descubra cuales son sus talentos, cuales son sus habilidades, utilícelos de la mejor forma y sirva lo mejor que pueda a los demás sin olvidarse de ser feliz.Las contradicciones carecen de importancia cuando usted descubre que "El mundo anda como debería ser".
REFLEXIONES DE UN SACERDOTE CATOLICO
El mundo parece lleno de contradicciones porque el corazón humano está herido por el pecado y dividido entre el egoísmo y el amor. Buscamos éxito, seguridad y reconocimiento, pero el alma solo descansa en Dios. Queremos libertad sin responsabilidad y verdad sin caridad. El Señor nos muestra otro camino: el de la sencillez, la humildad y el equilibrio. No se trata de sobresalir, sino de amar; no de acumular, sino de servir.
La santidad se encuentra en el "camino medio", trabajando sin ser esclavos y amando sin condiciones. No busquen sobresalir para el mundo, sino servir con alegría en lo cotidiano. Estas contradicciones se disuelven cuando entendemos que la vida es un don para ser vivido, no un éxito para ser exhibido. En lo ordinario encontramos lo extraordinario de Dios, quien bendice al que busca la paz.
La verdadera sabiduría no está en evitar las tensiones, sino en ofrecerlas a Cristo. Cuando Dios ocupa el centro, las contradicciones se ordenan y el corazón encuentra paz.
PODCASTSUN MUNDO DE CONTRADICCIONESEste texto explora las diversas paradojas de la vida moderna, señalando cómo la búsqueda obsesiva del éxito, el poder y la perfección suele privar al ser humano de su libertad y paz mental. El autor argumenta que alcanzar niveles extremos en cualquier ámbito, desde la riqueza hasta la espiritualidad, conlleva sacrificios personales que generan aislamiento o insatisfacción. Ante estas contradicciones, se propone el "camino medio" como la verdadera meta, donde el equilibrio permite disfrutar de una vida sencilla pero plena. La reflexión concluye que la auténtica sabiduría no radica en sobresalir socialmente, sino en encontrar la armonía entre el deber, el servicio a los demás y el bienestar propio. Finalmente, se destaca que aceptar nuestra naturaleza común y corriente es el mayor acto de superación para vivir con propósito y alegría.

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