Google Ads

CONOCER LOS PELIGROS DEL CAMINO


El camino que conduce a tu tesoro está sembrado de engaños. Razón por la cual, no son muchos los que llegan al final de su búsqueda.

Incluso el más temerario aventurero se informa sobre los peligros que puede encontrar y toma todas las precauciones.

Hay las amenazas de afuera, y las amenazas de adentro. Las que provienen de tu entorno y las que provienen de ti mismo. Pero estas dos amenazas no son sino una, pues ellas existen, porque tú les permites existir.

La primera cuestión a formularte, es la de saber si en tu intención eres honesto contigo mismo, siempre. Pues si no tienes los resultados deseados, es que tienes creencias contradictorias.

Dices sí a tu proyecto y lo interrumpes con un “pero”. Esta pequeña palabra es frecuentemente, toda la distancia que separa a un logro de un fracaso, pues significa que verdaderamente no deseas lo que dices querer. Y que hay algo más que tu deseas, realmente.

Cuando quieres, pero no deseas, una parte de ti quiere una cosa y otra parte de ti quiere otra, entonces, pregúntate: “¿De qué lado está mi corazón, de qué lado están mis razonamientos, mis miedos y mis dudas?” Si una de esas dos elecciones pone más amor, alegría, creatividad en tu vida, es ahí que se encuentra tu riqueza.

Muchas personas son prisioneras del pequeño confort que sus hábitos le prodigan. Incluso si su situación les desagrada, una vos les sopla en el oído: “¿quién te dice que de otro modo será mejor?. Al menos, aquí, estás en tu casa, es tu territorio, tu le conoces bien. Quédate tranquilo. Afuera, no sabes qué te espera.”

Otro gran obstáculo es la ineficacia. Algunos no se dan cuenta que si no obtienen sino lo que han obtenido es que no hacen sino lo que siempre han hecho. Otros gastan una tremenda energía en nadar contra la corriente y en resistirse el sobrepasar más allá de sus límites. El universo no recompensa por haber trabajado duro. El esfuerzo no agrega valor al resultado, lo entorpece. Un esfuerzo sin resultado es energía desaprovechada.

Si defiendes tus debilidades y tus límites, ellos te acompañarán. Pero será más eficaz, si te peleas por hacerlos añicos.

Otro peligro reside en la habladuría. Gastan su energía, exponiéndose al ataque de los “extingue-sueños”; se cuentan historias que terminan por remplazar la acción y la realización de sus proyectos. Según la sabiduría de los Ancianos, el miedo es una pequeña muerte pues nos hace perder contacto con nuestro ser esencial.

El miedo es un terrible consejero, pues vamos allí a donde ponemos nuestra atención y, si tienes miedo de algo, ese algo vendrá hacia ti. Ganará en fuerza, coraje y confianza cada vez que enfrentes tu miedo. Para ello debes saber que tu eres más grande que él y que debes hacer lo que tu piensas que no puedes hacer.

Continúa poniendo un paso delante del otro dejando tu mirada fija en tu objetivo.

Muy frecuentemente te impones reglas restrictivas que sabotean tus esfuerzos para el logro. A lo largo de tu ruta encontrarás numerosas bifurcaciones. Te expones a vivir, según el deseo de los otros. Pregúntate entonces ¿Quién dirige tu vida: Tú, o los otros?.

Otro peligro es la tentación de mirar hacia atrás. Si tienes miedo frente a una experiencia y das marcha atrás, pierdes la ocasión de sobrepasarla. Pero la vida es generosa y la experiencia se presentará una y otra vez, hasta que hayas aprendido la lección que ella tenía preparada para ti.

La vida es una sucesión inevitable de elecciones para las cuales mas o menos tienes información. No te detengas ante las incertidumbres del camino y no desaproveches tu energía en la elección misma. Cuando tu corazón decida, no hay lugar para la duda. Cuando la cabeza decide pensando largamente el pro y el contra, forzosamente te alejas del camino que a elegido tu corazón. Anda, ve hacia delante. En el curso de la ruta recibirás nuevas informaciones que nunca hubieras obtenido si te hubieras detenido. Si se da que tu camino no era el bueno, siempre te será posible hacer una nueva elección.

Una de las más terribles es el desánimo. La regla dice que si uno quiere verdaderamente algo, uno puede tenerlo. Pero es preciso estar listo a pagar el precio.

Algunos tienen una visión de muy poco tiempo. No se preguntan cuánto tiempo les tomará la realización de su sueño. Al tercer día, tienen la impresión de que ha pasado ya una eternidad. Creen que no llegarán nunca y se desaniman.

Tu lista de deseos puede ser larga pero no puedes nunca estar seguro del orden en el cual te será dado satisfacerlos.

Algunos llegarán más pronto de lo que te imaginabas. Otros, necesitarán hasta el fin de su existencia. Lo que cuenta, es mantener tu visión en la mira y nunca dejar de dar pasos en su dirección.

Quizá encuentre muy duro el mundo en el cual vives. Crees que el destino a unos los arruina y a otros los favorece. Hay unos para los que todo es más fácil y otros para los que todo es más difícil.

Si piensas esto. Es tiempo para pensar que las cosas difíciles que te llegan son ventaja para ti y no están en tu contra. Puedes interpretar toda experiencia o dificultad, encontrada en tu camino como una maldición. Pero eres libre de considerarla como un reto o como una oportunidad para aprender a tornarte más fuerte.

No rechaza la menor aspereza con el pretexto de que es pequeña y utiliza todo para su ventaja. De igual modo, debes enseñarte a utilizar todo para progresar hacia tu objetivo. Entonces el mundo será para ti un lugar lleno de oportunidades.

Otra forma de no lograr su objetivo es pretender llegar sin ayuda alguna. En ese caso, no te sorprendas de encontrarte en dificultades pues no se puede ayudar a quien cree tener todo lo que necesita. No está dispuesto a recibir. Cuando comiences algo que parece un reto, estudio inicialmente todos los apoyos disponibles. Luego, pasa a la acción.

Puede ser que en tu camino obtengas logros que te hacen perder de vista tu verdadera razón de ser. El éxito se te sube a la cabeza. El amor atonta. Tomando la fantasía por oasis, creerás que has llegado y que es inútil seguir tu búsqueda. Si te duermes ahí y te despiertas más tarde, quizá te tornes pesado e incapaz para retomar tu camino.

En tu ruta tu encontrarás desquiciados para los que nada es posible porque ellos son desgraciados. Tratarán de compartir su negra visión de las cosas. Encontrarás también gentes racionales que buscarán hacerte entrar en razón porque tu aventura les inquieta. Encontrarás los “extingue-sueños” para quienes tu tesoro nada vale y que consideran que una pirámide no es más que un montón de piedras. Éstas serán pruebas que sobrepasarás sin dificultad si permaneces conectado a tu verdad, aquella que está en lo más profundo de ti.

Otro peligro te acecha en el camino, el de la angustia de estar confundido. Cualquiera sea tu sueño, es preciso que estés listo para afrontar la realidad. Mientras más te prevengas contra la decepción, más te arriesgas a no emprender nada. La realidad puede estar más allá o más acá de tus esperanzas. No es sino teniendo el coraje de decirte, a pesar de la incertidumbre, que te sabrás hacerlo. No decidirse es la prueba de una falta de confianza en la generosidad de la vida y condenarte a un fracaso seguro.

Si tu sueño sobrevive a los ladrones de sueños, al inmenso desierto, a la angustia de estar confundido y a la fantasía del falso logro, tu conocerás el gozo sin par, de haber concluido. Gozo para el cual no hay palabras capaces de describirlo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios

Gracias por su visita.

EnPazyArmonia