14 de agosto de 2018

SE DEBE COMENZAR POR APRENDER A QUERER LO QUE SE HACE, COMO PUNTO DE PARTIDA PARA EL CAMBIO

Hoy en día el cambio organizacional es la piedra angular del mejoramiento continuo de las organizaciones. Según Alvin Tofler "El cambio es el fenómeno por medio del cual el futuro invade nuestras vidas y conviene observarlo atentamente desde el ventajoso punto de vista de los individuos que viven, respiran y experimentan".

La gente se pasa la vida esperando a que las cosas cambien, a que las personas que los rodean cambien y a que todo se ajuste a su manera de ser y de pensar. Pero los empleados pueden asumir el rol de líderes dentro de un proceso de cambio y crear una visión compartida que movilice a la organización y a su recurso humano en el proceso de cambio. La misión de generar la capacidad de cambio, parte de la autoeducación permanente para aprender y desaprender y para ayudar a otros a aprender. El aprendizaje es cambio y su punto de partida es la educación.

Cada persona debe dedicar el tiempo y el esfuerzo necesarios para mejorarse a sí misma y a las personas que lo rodean. Cada cual debe trazarse metas reales y efectuar un inventario de sus potencialidades y habilidades para que su trabajo sea eficaz

El conocimiento es la clave para ser competitivos. Hoy más que nunca, las organizaciones deben desarrollar capacidades de aprendizaje que les permitan capitalizar el conocimiento.

Es necesario que el trabajador asuma mayor responsabilidad por su propio desarrollo, que se convierta en actor de su proceso de aprendizaje y que se esfuerce en definir sus propias necesidades en función de los requerimientos del trabajo mismo.

Una buena forma de aumentar la efectividad, es haciendo las cosas de manera diferente a la forma tradicional, incorporando así el cambio como una constante en el funcionamiento organizacional.

Trabajar por trabajar es hoy signo de improductividad. Lo que se requiere para ser más competitivo es dinamismo, es decir, energía orientada hacia el logro de los objetivos.

El entorno cambia y las empresas se van ajustando a nuevas reglas tales como: La integración de esfuerzos, el beneficio compartido, el trabajo en equipo, la permanente disposición a aprender y a cambiar, las organizaciones por procesos, el aplanamiento de las estructuras organizacionales, la disminución de los niveles jerárquicos y de puntos de control, la ruptura de barreras, la necesidad de comunicación, la autogestión y el autodesarrollo como pilares del cambio.

El autodesarrollo permite que la gente esté en capacidad de construir nuevos esquemas de aprendizaje.

La autogestión lleva a que cada empleado esté en capacidad de planear, hacer y evaluar su propio trabajo sin necesidad de tener que estar esperando a que su superior le diga las cosas que el mismo sabe que se deben hacer por el bien de la Empresa.

La autogestión implica:
• Trabajar en equipos que requieran poca o ninguna supervisión.
• Lograr que los empleados aporten buenas ideas y sugerencias.
• Convertir a la empresa en una organización que aprende continuamente.
• Hacer que los empleados se sientan dueños de lo que hacen.
• Lograr que la gerencia mantenga un mayor control del negocio.
• Que cada uno de los empleados actúe como un empresario creativo y automotivado.
• Que la empresa sea un lugar de trabajo agradable y que a su vez ofrezca a los clientes excelentes productos y servicios que aseguren su permanencia en el mercado.

Se debe comenzar por querer el trabajo que se realiza en la Empresa, borrar de la mente todos los rencores, celos profesionales y envidias que se manejan en las organizaciones. Debemos pensar que el trabajo es parte de la misión que se tiene en la vida y que ésta es la mejor oportunidad de servir a los demás.

Es hora de valorar el trabajo que se hace y aprender a querer y a encontrar en él parte del sentido que se le da a la vida. Si se ama verdaderamente lo que se hace, habrá mayores posibilidades de hacerlo bien. Si a cada empleado le va bien, le irá bien a la Empresa y tendrá la oportunidad de continuar sirviendo a los demás. Es un proceso cíclico que no se puede romper y que necesariamente parte de cada uno de los miembros de la organización, de aprender a querer lo que hace.

Ser libre no es solo hacer lo que se quiere, sino también querer lo que se hace. Colocando toda la pasión necesaria a las cosas que hacemos, es la mejor manera de alcanzar el éxito.

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