Gracias por su visita.

6 de mayo de 2017

EDUCAR A UN PERRO

Educar a un perro no es tarea fácil y por ello queremos compartir algunas pautas para poder entender y aplicar soluciones como en caso de destrozos.

A veces damos por sentado que algunos comportamientos son normales cuando en realidad están indicando un desequilibrio emocional en nuestra mascota, es decir, que son un síntoma de que algo no marcha bien. El tercer y último problema de conducta que trataremos, en la serie de 3 monográficos que os estamos ofreciendo sobre como educar a un perro, serán los destrozos.

Si se producen cuando el animal está solo en casa, los destrozos son uno de los tres síntomas de la ansiedad por separación, junto con los ladridos y los pipis y cacas.

Consejos útiles para evitar esa ansiedad por separación
Pon un poco de sana distancia entre tu perro y tú. Si es dependiente, piensa que lo está pasando mal, y que cuanto más cariño le des más querrá, ya que su desequilibrio emocional hace que nunca tenga bastante. No le des caricias, atención, comida, ni en general nada cuando te lo pida, sino cuando tú decidas.
Así premias su independencia y le envías el mensaje de que tú le quieres y vas a cubrir todas sus necesidades sin que él tenga que luchar por ello. No te despidas de él cuando te vayas de casa ni le saludes cuando entres: son momentos críticos en que su demanda de atención se dispara.
Y sobre todo… no dejes que duerma contigo subido a tu cama! Esa es una de las actitudes que más fomenta su dependencia. Son unas pautas sencillas pero muy importantes para aprender a tratar y educar a un perro.

¿Por qué los cachorros suelen destrozar las cosas?
Se puede considerar normal que un cachorro de 4 ó 5 meses de edad haga algún destrozo que otro, ya que está mudando los dientes y eso duele. Los bebés humanos muerden con rabia la tetina del biberón cuando les están saliendo los dientes, por el mismo motivo. Pero si tu mascota llega a los 6 meses de edad y sigue mordiendo objetos, eso es de todo menos normal.

Esta conducta suele indicar un estado de ansiedad en el animal, que puede estar causada por nervios, miedos, rabia contenida… En una persona el comportamiento equivalente sería morderse las uñas. Una vez más, las riñas o castigos suelen agravar el problema más que solucionarlo y no sirven, pues, para educar a un perro.

¿Será que está enfadado contigo?
Si crees que tu mascota puede destrozar porque está enfadada contigo, analiza el día a día con ella.

¿Te pasas el tiempo riñéndole, dándole órdenes, etc.? Si es así, no te extrañe que vaya acumulando rabia. Recuerda que el objetivo de cualquier castigo, aunque sólo sea reñirle, es modificar su conducta pero esto implica aprender a educar a un perro de forma coherente.
Si no lo estás consiguiendo, es que algo falla. No asumas simplemente que tu perro es tozudo, que no quiere obedecerte. A lo mejor no te estás comunicando con él de la manera adecuada. Entonces las riñas sólo se convierten en una fuente de estrés para él y para ti.

¿Qué podemos hacer si es muy impaciente?
Si tienes una mascota impaciente, que no para quieta ni un momento, que se pone a gimotear en el coche, sobre todo cuando os acercáis al lugar de destino, que llora o ladra cuando te paras a hablar con alguien en la calle… seguramente son los nervios los causantes de los destrozos.
Tendrás que ser tú quien le transmita calma. Cuando le pasees, déjale oler todo lo que quiera y camina despacito, disfrutando tú también del paseo. En casa, no convienen peleas, ruidos fuertes, carreras de un lado a otro ni nada que pueda estresarlo aún más.  Los animales son esponjitas emocionales. Si en tu casa todo son prisas y descontrol, tu mascota reflejará esto como lo que es: un miembro más de la familia.

¿Y si es el gato el que nos destroza las cosas?
En los gatos los problemas de destrozos más usuales son por rascarse las uñas en otros lugares que no son su rascador. Antes hemos visto consejos para educar a un perro en caso de destrozos y ahora veremos qué hacer con un gato.

Consejos útiles para evitar que el gato destroce las cosas
El número y ubicación correcta de los rascadores ayudará mucho a resolver el problema. Aunque parezca una tontería, la mejor forma de enseñar o estimular a tu gato para que se afile las uñas en su rascador es que hagas tú este gesto delante de él, ya que los animales aprenden mucho por imitación. Sobre todo recuerda no reñirle ni castigarle si le ves haciéndolo en otro sitio. Los gatos tienen tendencia a acumular rencor, lo cual les lleva a repetir la mala conducta todavía más para hacer rabiar a su dueño.

Lo mejor es que cubras la superficie que está destrozando con un plástico hasta que se acostumbre a su rascador. Así conseguirás que deje de ser rasposa y, por lo tanto, atractiva para sus uñas, por lo menos hasta que "cambie de chip". Como, al igual que los perros, los gatos son animales de costumbres, cuando le pille el gusto a su rascador en principio tendrás el problema solucionado, y podrás quitar los plásticos protectores.
Nunca coloques rascadores adaptados a la forma del mueble, porque le estarías diciendo que ese mueble se rasca. Mi consejo es que coloques rascadores de torre (el de la base con un palo largo que sale del centro) cerca del mueble que él rasca, pero nunca pegado.

Conclusión sobre los destrozos y otros comportamientos
Como hemos explicado, las regañinas y los castigos, sobre todo a destiempo o mal aplicados, no sólo no sirven para solucionar el problema, sino que suelen provocar que vaya a más. Esto sucede porque no suelen ser suficientes como para pararle los pies a nuestro perro ni para modificar su conducta, y además él obtiene nuestra atención, con lo cual su mala conducta sale premiada.
Un buen especialista nos ayudará a ver las causa del problema y a poder aplicar las pautas adecuadas (sin castración ni medicación) para corregir el comportamiento.
Así es como nosotros también aprenderemos a educar a un perro u otro animal.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios