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7 de mayo de 2017

¿CUÁL ES EL HOMBRE QUE SIGUES BUSCANDO?

Sin dudas, las mujeres siempre están en la búsqueda del hombre de sus vidas. Aquél que les colme el espíritu y enriquezca el alma. Pero, por sobre todo, con el que puedan ser felices y crecer espiritual y personalmente. Se fantasea con él una y mil veces, aunque nunca se sabe cuándo llegará ese encuentro tan esperado. En esta nota, las mujeres podrán conocer cómo es el hombre que buscan, cuáles son las claves que les permitirán llevar adelante una relación armónica, y todos los mitos amorosos que se deberían desterrar por completo, para vivir un amor inteligente y espiritual.

Las ilusiones respecto del hombre que cada mujer persigue en esta vida, revelan su estado interior. La forma de armar el combo “perfecto”, es en realidad un autorretrato. En verdad, dice más de ellas mismas que de la persona con la que sueñan. ¿Se animan a saber quiénes son y qué les falta?

Comprometerse a algo superior
La clave fundamental para el buen funcionamiento de cualquier pareja es que ambos puedan unirse para ayudarse a evolucionar. El secreto es sin dudas, encontrar a aquella persona que le permita a cada mujer crecer física, mental y espiritualmente. Y así, el resultado satisfactorio, estará garantizado.

¿Qué es exactamente lo que se cree acerca del hombre “ideal”?
Para la psicóloga Beatriz Goldberg, autora del libro “Mujeres en cambio”, hay muchas definiciones que hablan acerca de lo que las mujeres esperan del hombre de sus vidas. Y si bien existen algunas que se mantienen a lo largo de los años, no por eso están en lo cierto.

Se debe tener en cuenta que pensar que se encontrará al hombre “perfecto”, es pura fantasía. ¿Por qué? Porque tal como asegura la especialista, en la vida no se puede tener todo, y un hombre ideal es un hombre-todo.

Creencias erróneas más comunes sobre el hombre ideal
            Es el que tiene exactamente las características ideales, aquél que vemos en nuestras fantasías.
            Es el que el destino nos tiene reservado, pero no podemos descubrir.
            Es el que eligió a nuestra amiga en lugar de elegirnos a nosotras.
            Es el que nunca nos dio ni la hora, a pesar de que estábamos absolutamente seguras que era el hombre ideal para nosotras.
            Es el que, en este preciso instante, está solo en su cama, soñando con la mujer ideal.
            Es el que se acuerda de los aniversarios y no le da vergüenza comprarnos flores.
            Es el que es a la vez sensible y de mucho carácter.
            Es el que es a la vez delicado pero superviril.
            Es el que es dulce pero recio. El que nos hace reír y llorar.
            Es el que tiene los modales de un intelectual y el sexo desenfrenado de un campesino rústico.

¿Príncipe azul?
Si bien se sabe que los príncipes azules no existen, muchas veces se sigue esperando por ellos. Pero en el fondo, se conoce que esto no sucederá. ¿Por qué? Porque nunca nadie conseguirá reunir todos los atributos que cada mujer desea.

Y esto no significa que haya que descartar aquellos anhelos o pensamientos forjados acerca del hombre que se añora; pero solo esperar lo que se quiere de un “otro”, lo único que puede hacer es conducir al género femenino a la decepción. ¿La clave? El hombre “ideal”, puede existir en la medida que se comience a buscar la versión de pareja que sea más acorde a los gustos, expectativas de vida, proyectos e ideales de cada mujer. Y eso se logra, cuando nos conocemos a fondo.

El error más común: idealizar al otro
            El otro, no debe ser una persona demasiado idealizada, sino amada en todo su ser con sus carencias y defectos.
            ¿Por qué no conviene idealizar? Porque de esta forma, se hace muy difícil encontrar una pareja con la que se pueda llevar una vida plena, satisfactoria y feliz. Sólo se encontrará un compañero de camino si se deja de exigirle que se adecue a idealizaciones imposibles.
Enriquecer el espíritu de a dos

9 claves reales para saber cuándo se puede vivir con el otro un amor inteligente
            Que valore a la mujer que tenga al lado.
            Que respete sus tiempos, actividades y proyectos personales y/o profesionales.
            Que sea un hombre atento a sus cambios y la apoye en las dificultades.
            Que ayude en las tareas de ser madre y comparta activamente las responsabilidades de la casa y de la crianza de los hijos, sin olvidarse las que le corresponden como padre de familia.
            Que pueda dar lo que se le pide, porque no se le exige lo que no puede ofrecer.
            Que permita disentir con sus pensamientos, y la pareja pueda entender que no se amarán más por pensar siempre igual.
            El amor no es apego ni sumisión. Por lo tanto, el compañero debe entender que la pareja es un intercambio recíproco de afecto que aumenta la autoestima y calidad de vida de cada uno.
            Tener siempre presente que una relación sana y feliz, permite al mismo tiempo ser libres, no impone normas y sabe atravesar las crisis y momentos difíciles.

Frases “ideales” del amor que hay que desterrar
            El amor llena todos los vacíos.
            Ya encontraré mi media naranja, mi príncipe azul o alma gemela.
            Si me desea, me amará como sea.
            Sólo basta con estar juntos (En realidad, ¡importa el cómo estamos juntos!).
            Amar es no tener que pedir perdón nunca.
            Si de verdad me quiere, hará todo lo que yo desee.
            Si de verdad quiere estar conmigo, cambiará.
            No necesito expresarle mis sentimientos, él sólo debe entenderlos.
            Si me ama, jamás querrá separarse de mí.


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