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28 de mayo de 2017

CÓMO APROVECHAR EL TIEMPO AL MÁXIMO DESDE HOY

¿Porqué hay gente a la que aparentemente les da tiempo a hacerlo todo y otras personas van siempre agobiadas sin tiempo para nada? ¿Es cuestión de tener una agenda apretada o se debe a una mala forma de aprovechar el tiempo? En realidad se trata de una combinación de ambas variables, siendo la segunda de ellas la más importante.

Tener una agenda apretada es consecuencia de múltiples factores sobre los que en realidad no tenemos demasiado control. Tanto la genética como el aprendizaje son dos factores determinantes sobre la persona que vamos a llegar a ser. Si eres una persona extrovertida tendrás una gran vida social. Si has nacido con facilidad para los deportes, probablemente hacer algo de ejercicio forme parte de tu rutina diaria. Si eres una persona inconformista y con inquietudes culturales, quizá hayas decidido volver a estudiar a pesar de disfrutar ya de un trabajo estable. Todo esto son meros ejemplos en cuanto al componente genético.

La experiencia y el aprendizaje no son menos importantes. Ambos son factores que, al igual que la genética, difícilmente podemos controlar o modificar. De la misma manera que no podemos elegir nuestros genes, tampoco podemos escoger la familia y la cultura en la que nacemos.

Además no podemos dejar de lado las obligaciones que irán surgiendo en nuestras vidas que aunque surjan como consecuencia del azar (accidentes, enfermedades, cargas familiares..etc.) también contribuirán a ocupar nuestras agendas.

Más de uno se habrá llevado las manos a la cabeza con mi afirmación anterior sobre la inamovilidad del aprendizaje. Por supuesto que el aprendizaje es modificable, o mejor dicho, por supuesto que la conducta es modificable a través de un reaprendizaje, y esto es algo que debe ser tratado cuando existen patologías que supongan un problema en tu día a día.

Sin embargo, centrarme en esos problemas no es el objetivo ni el enfoque que pretendo darle a este artículo y doy por hecho que si lo estás leyendo es porque estás relativamente satisfecha/o con tu vida. Quiero pensar que te sientes conforme con tus genes y experiencias y tu única intención es conocer nuevas técnicas para aprovechar mejor el tiempo sin modificar la esencia de tu persona.

Cómo aprovechar el tiempo
Dejando de lado los genes, el aprendizaje y la experiencia, voy a centrarme en el único factor sobre el que realmente tenemos un 100% de control: La gestión del tiempo.

Al igual que aprendemos matemáticas, un nuevo idioma o incluso a montar en bicicleta, la gestión del tiempo también se aprende.

Entonces … ¿cúal es la mejor manera de empezar a aprender?.

A continuación comentaré algunas de las ideas más valiosas:

¿Porqué es necesaria una buena gestión de nuestro tiempo?
En mi caso la felicidad surge al embarcarme en multitud de proyectos diferentes como pueden ser cursos, estudios, competiciones deportivas, escribir en un blog, etc. Tener tantos frentes abiertos me obliga a estructurar mi tiempo de manera que pueda optimizarlo lo máximo posible y me permita finalizar cada uno de esos proyectos.
Tan importante es el camino y el tiempo invertido en desarrollar cada una de esas actividades como el hecho de finalizarlas para poder acometer nuevas empresas. Empezar algo y abandonarlo antes de tiempo no aporta ninguna satisfacción personal. Sin embargo pocas cosas ofrecen una satisfacción mayor que proponerte un reto y cumplirlo.

4 razones para aprovechar el tiempo

1. Ganarás más tiempo para poder hacer lo que realmente te gusta.
Cuando hayas aprendido a estructurar tu tiempo, podrás disfrutar de 2 horas más de tiempo libre cada día. Eso suponen 10 horas a la semana (de Lunes a Viernes) y 500 horas al año. Personalmente no entiendo en qué se basa el autor para hacer el cálculo de las 2 horas. Sin embargo puedo decir de manera totalmente objetiva que hace un par de años no me habría imaginado tener un trabajo a jornada completa, estudiar una segunda carrera y poder hacer deporte a diario.

2. Tanto tu productividad como tus ingresos aumentarán un 25%.
Si consigues hacer en 6 horas lo que antes hacías en 8, eso supone un 25% de incremento en tu productividad laboral. Haces lo mismo que antes en menos tiempo. Por lo tanto, en un mundo ideal, lo que ganas por hora también debería incrementarse un 25%. Si eres autónomo comprendes perfectamente este concepto.
Si por el contrario, trabajas para terceros, tu jefe notará este incremento en tu productividad y estará dispuesto a pagar por ello y si no, tarde o temprano aparecerá otro jefe que sí lo esté. Por último, si eres funcionario este concepto es difícilmente aplicable para ti, pero podrás emplear tu nuevo tiempo libre en realizar trabajos como freelance.

3. Una buena estructuración de tu tiempo provocará una reducción de tus niveles de estrés y un aumento de tu energía.
Centrándonos en el área laboral, el estrés puede surgir por varios motivos: tener que procesar una gran cantidad de información en poco tiempo, presiones de nuestros superiores, frustraciones, etc. El denominador común a todas esas situaciones es una falta de control por nuestra parte. La situación escapa a nuestro control y se genera la respuesta de estrés. Si nos esforzamos en tener el tiempo bajo nuestro control, habrá menos posibilidades de que se produzca alguna de las anteriores situaciones y por lo tanto el estrés aparecerá con una frecuencia también menor.

4. Pasarás más tiempo con tus seres queridos.
Puedes invertir ese tiempo extra en quedar con algún amigo que hace tiempo que no ves o incluso visitar a algún familiar. Sin ir más lejos hoy mismo me he levantado a las 7 para ir a correr y luego más tarde a las 9 he ido a trabajar. A media mañana me ha llamado mi madre. Mi abuela no se encontraba muy bien hoy y he decidido hacerle una visita esta tarde. Gracias a que he hecho deporte esta mañana, he tenido toda la tarde totalmente libre para pasarla en casa de mi abuela.
Por supuesto que aunque no hubiese corrido esta mañana, habría ido a visitarla de todas formas pero me habría quedado sin hacer deporte hoy. Volvamos atrás un momento. ¿Qué me ha permitido madrugar esta mañana para irme a correr? Acostarme anoche a las 11 en lugar de estar hasta la 1 de la mañana tirado en el sofá viendo la tele. Por lo tanto he cambiado esas 2 horas perdidas de 11 a 1 para poder hacer cosas más productivas y gratificantes al día siguiente. A mi me merece mucho la pena.
Bryan Tracy nos explica que debemos superar varias barreras psicológicas antes de poder cambiar el chip que nos permita aprovechar el tiempo. A continuación explico algunas de estas barreras.

Barreras psicológicas que te impiden aprovechar el tiempo

Barrera 1
Muchas personas confunden la estructuración y la planificación con una vida cuadriculada y carente de espontaneidad. Sin embargo no hay nada más lejos de la realidad.
Las personas desorganizadas no son más espontáneas, simplemente están confusas y reciben la vida en piloto automático. Sin rumbo fijo. Quiero que tomes conciencia de que tú eres el guionista de la película de tu vida. En tus manos está la decisión de convertir esa película en algo proactivo. No reactivo.

Barrera 2
Es posible que desde pequeño hayas recibido información sobre cuál es tu manera de ser. Si tus padres o amigos siempre te han dicho que eres alguien desordenado, impuntual, serio (como es mi caso) etc, al final acabarás asumiendo e interiorizando ese rol de manera inconsciente hasta que llegue a formar parte indisoluble de tu persona y forma de ser. Debes borrar esta “mala programación” y reprogramarte con una información más cercana a tus metas y objetivos.

Barrera 3
Como consecuencia de la barrera anterior surge un autoconcepto negativo y limitante acerca de nosotros mismos y de nuestras capacidades. Mucha gente pierde o malgasta el tiempo porque creen que no son buenos en gestionarlo o aprovecharlo. Sin embargo esta creencia es tan sólo un pensamiento. Una idea. No podemos dejar que esa idea nos limite en la consecución de nuestros objetivos.

No existe nadie genéticamente mal preparado para aprovechar el tiempo. Para demostrarlo nos propone un ejemplo muy curioso y visual: Si alguien te ofreciese un millón de euros por aprovechar al máximo tu tiempo durante 30 días, seguro que una vez finalizado el periodo habrías logrado muy buenos resultados gracias a esa gran dosis de motivación monetaria.

Si por el contrario te ofreciesen mucho más dinero por llegar a correr una marathon en 2 horas y tuvieses todo un año de preparación, seguro que en algún punto del camino surgiría el factor genético y serías consciente de la imposibilidad de tu objetivo. Sin embargo el único factor limitante en la gestión del tiempo es nuestra motivación. Y la motivación surge a partir de una creencia. Una idea. Cambia esa idea y cambiarás tu vida.

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