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27 de abril de 2017

OBESIDAD Y REPRODUCCIÓN

El exceso de peso es uno de los problemas de salud más importantes que tenemos en el mundo desarrollado. Aumenta las enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres, y por ello contribuye a morir joven.

Si dudas de la importancia del problema, haz memoria: de las personas mayores de 70 años que conoces, ¿hay alguna obesa?

En nuestro país el problema es realmente grave pues España es ya el décimo país más obeso del mundo. Según datos comparativos de la OCDE, el 13% de nuestra población es obesa y ello nos sitúa sólo por detrás de Estados Unidos, México, Reino Unido, Australia, Hungría, Nueva Zelanda, Canadá, Irlanda y Alemania.

El futuro parece aún peor. En quince años hemos pasado del 5 al 16% de obesidad infantil y ya somos el segundo peor país europeo, tan sólo mejores que Gran Bretaña.

¿Sobrepeso u obesidad?
Parece que la palabra sobrepeso es la forma elegante de denominar a lo obeso, pero no es así. Se denomina SOBREPESO a la obesidad moderada, OBESIDAD a la obesidad severa y OBESIDAD MORBIDA a la obesidad extremadamente grave.

¿Cómo se calcula la obesidad? ¿Cómo calculo la mía?
Para valorar si tenemos exceso de peso, la forma más sencilla es medir la proporción entre el peso y la estatura. El Indice de Masa Corporal (IMC) se obtiene al dividir el peso por el cuadrado de la estatura, y es el más usado. El IMC ideal es 20.

SOBREPESO es tener un IMC superior a 25 (es decir: pesar más de 57 Kg si mides 150, más de 64 Kg si mides 160 y más de 73 Kg si mide 170).
OBESIDAD a un IMC superior a 30 (es decir: pesar más de 67 Kg si mides 150, más de 77 Kg si mides 160 y más de 87 Kg si mide 170).
OBESIDAD MORBIDA es tener un IMC superior a 40.

Si deseas calcular tu IMC y otros parámetros muy interesantes, accede a:

¿Influye la obesidad en la fertilidad natural?
En las pacientes delgadas, cuando la regla es regular (cada 28 a 30 días) suele haber ovulación. En cambio, una de cada tres pacientes obesas con regla regular no ovula, por lo que es habitual que tarden tiempo en conseguir sus gestaciones.

En las pacientes con reglas irregulares y obesidad, suele haber una alteración de base que se denomina Ovario Poliquístico, especialmente cuando se acompaña de aumento moderado del vello o acné. Es típico que no haya apenas ovulaciones, y de ahí su dificultad para concebir espontáneamente.

Un segundo problema que genera la obesidad es que favorece el aborto, de lo que hablaremos en el apartado del embarazo.

¿Influye la obesidad en la reproducción asistida?
En las técnicas de coito programado o inseminación artificial, la respuesta a los medicamentos empleados es menor y más imprecisa, por lo que hay que cancelar más veces los tratamientos por defecto o exceso de respuesta.

En las técnicas de fecundación In Vitro también se requieren dosis mayores, la respuesta es menos predecible y hay evidentes problemas técnicos para la extracción de los óvulos o la colocación de los embriones. (La pared abdominal es más gruesa, el aparato genital está más profundo y se visualiza todo mucho peor). De ahí que los centros de reproducción asistida rechacemos sistemáticamente a las jóvenes con obesidad que solicitan ser donantes de óvulos y animemos a nuestros pacientes a perder peso ANTES de los ciclos reproductivos.

En las pacientes que reciben embriones de descongelación o bien las receptoras de ovocitos donados se ha podido comprobar también ul efecto perjudicial directo que tiene la obesidad sobre el endometrio.

¿Influye la obesidad durante el embarazo?
Pues sí, y mucho. No sólo la tasa de aborto es un tercio mayor en las gestantes con sobrepeso y un 50% más si hay obesidad, sino que está relacionada con el 15% de los casos de muerte materna durante la gestación (y en el 80% de las muertes relacionadas con la anestesia).

La causa está en que la obesidad hace más frecuente la hipertensión durante la gestación, así como la diabetes gestacional y la posibilidad de trombosis. Los nacidos son de mayor peso y por ello los partos son más difíciles: hay más desgarros, más lesiones en los niños y mayor necesidad de fórceps y cesáreas. Las hemorragias son más frecuentes y hay más infecciones en las heridas quirúrgicas.

¿Influye la obesidad de la madre en el futuro hijo?
Además de los riesgos durante el embarazo y parto, puede tener secuelas para los hijos. No solo las lesiones tras un parto dificultoso (parálisis de un brazo, secuelas neurológicas) sino que se ha evidenciado un riesgo mayor de desarrollar obesidad, diabetes o enfermedad cardiovascular.

¿Qué puedo hacer yo para perder peso?
Para perder peso solo existe un camino: que entren menos calorías en tu cuerpo de las que salen. Por tanto, las herramientas son dos: comer MEJOR y gastar MAS calorías.

Es un camino lento y tranquilo: si tienes prisa y haces cosas que no te gustan, aguantarás poco y en un par de meses estarás exactamente igual.
¿Comer mejor? ¡Siempre se ha dicho que hay que comer menos!

¿Dos personas que comen lo mismo engordan o adelgazan igual? Radicalmente no. Lo entenderás mejor con un ejemplo: si yo hago una hora diaria de ejercicio y tu haces siete horas solo los sábados, ¿conseguimos ambos lo mismo? Pues con la comida tampoco es igual.
•          Procura hacer al menos CINCO COMIDAS. De esa manera conseguirás comer con menos ansiedad y te será más sencillo comer menos calorías (si tienes hambre te comerás todo lo que pilles, y si no la tienes es más fácil que escojas lo que te conviene).
•          Llena tu nevera de alimentos QUE TE GUSTEN pero que no engorden. De esa manera, tus comidas impulsivas serán mejores.
•          Evita las grasas encubiertas (fiambres, quesos, salchichas, frutos secos, patatas fritas, bollería, helados, aceites, mahonesa, ...) porque tienen una ENORME cantidad de calorías. Compra frutas ricas, tomates de los buenos, pescados, carnes, quesos frescos... Busca por Internet alguna tabla de calorías y entenderás las DIFERENCIAS IMPORTANTES entre unos alimentos y otros.
•          Come ANTES DE TENER HAMBRE y escogerás mejor ( Con hambre, te comerás antes una croqueta que una manzana. Sin hambre, te dará más o menos igual).
•          Asegúrate de tener una báscula digital y pésate cada día para ver las grandes variaciones que hay. Implica en esto a algún familiar (un marido te puede valer) y hazle saber tu peso CADA VIERNES. Si vas mal de peso te ayudará más el fin de semana si lo conoce.

¿Ejercicio físico? ¡No tengo ni siquiera tiempo!
Pues es fundamental que lo encuentres. Procura integrar el ejercicio en tus quehaceres cotidianos. Podrías caminar después de la comida o de la cena, o bien apuntarte a baile, gimnasia, natación...

Lo importante es que busques algo que te vaya a tu forma de ser. ¿Que te gusta charlar? ¡Pues organizad un paseo entre varias personas! El caso es que cambies horas de sofá por horas de ejercicio moderado.

En los dos casos clínicos que os propongo se refleja más o menos todo esto.
Primer Caso clínico real: Sobrepeso y vida sedentaria
Paz (36 años) y Francisco (38 años) consultaron en Mayo de 2009 a nuestra Unidad por llevar casi dos años de esterilidad.

Paz tiene un trabajo sedentario, pesaba 78 Kg (1,72 cm) y su IMC era 29,7. La regla era irregular y tenía algo de acné e hirsutismo. Desde siempre ha estado a dieta. La ecografía mostraba signos de ovario poliquístico. Los análisis del ovario y del tiroides eran normales, pero tenía elevado el colesterol y la glucosa.
Francisco tiene un trabajo con moderada actividad fisica. Su muestra seminal era aceptable.

Una vez confirmada la permeabiliad de las trompas, les explicamos las consecuencias del sobrepeso y les propusimos mejorar primero sus condiciones generales antes de tratar su esterilidad.

Paz recibió Metformina (un antidiabético oral que ayuda a mejorar su equilibrio hormonal y su metabolismo) y dieta (5 comidas, evitando las grasas encubiertas), y comenzó a caminar después de cada cena (progresivamente hasta caminar 1 hora diaria, con incluso algunos tramos de carrera suave).

A los tres meses había perdido sólo 5 kilos, pero su regla era más regular, tenía menos acné, mejor forma física y decidimos comenzar con ciclos de inseminación artificial, y se quedó embarazada en el segundo intento.

En la actualidad su embarazo transcurre con normalidad y continúa manteniendo una dieta equilibrada y haciendo ejercicio diario.
Segundo Caso clínico real: Tabaco, sobrepeso y fracaso repetido
Cruz (35 años) y Paco (35 años) habían sido sometidos ya a 6 ciclos de inseminación artificial y tres ciclos de fecundación in vitro con mala respuesta y ausencia de gestación. Fumaba unos 15 cigarrillos al día y pesaba 77 Kg con una estatura de 150 cm (IMC = 34). Su regla es irregular pero no tiene ni acné ni hirsutismo.


En Enero de 2009 acudió a nuestra consulta. Una vez que le explicamos la influencia del tabaco y del sobrepeso, diseñamos un tratamiento en dos fases. Primero consiguió dejar de fumar (Vareniciclina y visitas quincenales) a lo largo del mes de febrero, y posteriormente comenzó con la dieta antes descrita y con poco ejercicio físico, pues no era de su agrado. El objetivo era perder 10 Kg para quedarse en 67,5 Kg (IMC de 30). En el mes de junio había perdido ya 7 Kg.

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