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7 de abril de 2017

APRENDA A ELOGIAR A SUS HIJOS

Los niños son alabados y premiados por sus padres y otros familiares sin cesar y sin merecerlo.

Los adultos piensan que así los niños van a desarrollar una muy buena autoestima y que, por lo tanto, serán más felices. Los elogios de hoy en día son: "Cómo eres de inteligente", "¡qué gran talento el tuyo!", etc. Siempre dirigidos a quiénes son ellos, pero no a lo que ellos hacen bien.

En estudios recientes se han comprobado dos hipótesis interesantes. Primero, que el niño al que se le dice constantemente lo brillante o capaz que es, se paraliza y no vuelve a tomar riesgos, pues teme perder su puesto de brillantez intelectual. Lo correcto es reconocer lo que el niño haga bien y así irá progresando, se arriesgará más y llegará más lejos que su compañero rotulado como inteligente. Los niños a los cuales se les elogia y reconoce sus esfuerzos tienen mejor autoestima y están altamente motivados hacia el éxito.

La segunda conclusión es que los niños elogiados en exceso se volvían totalmente dependientes, casi adictos, de esta aprobación. Su desempeño siempre iba orientado a recibir un reconocimiento externo y no el propio. Por el contrario, los niños a los cuales se les reconoció su esfuerzo de manera honesta y merecida lograron mejores resultados escolares y una mejor automotivación.

Adicionalmente, una investigación de la U. de Stanford sugiere que los niños elogiados en exceso sufren del mal de "mantener una imagen". La profesora Dweck, de Stanford, dice que estos menores no reconocen el error como una oportunidad para aprender, sino como un fracaso.

¿Qué hacer entonces? Aprender a reconocer los logros de manera específica: "Qué bien que hiciste este rompecabezas", en lugar de "tú eres muy hábil". Siempre hay que referirse a la conducta de esfuerzo o perseverancia, no solo al resultado.

Es clave para los niños siempre decirles la verdad. Alábelo cuando verdaderamente se haya esforzado y no cuando el niño haga un esfuerzo mediocre o pobre. Así el niño va a creer en lo que usted diga sobre él o ella.


No caiga en la trampa de elogiarlo demasiado. No olvide que lo que más necesita el niño para una buena autoestima es que se le valoren sus esfuerzos. Esto lo ayudará a motivarse y a tratar de hacer las cosas cada vez mejor.

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