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24 de abril de 2017

ALGUNOS TRUCOS SALUDABLES PARA CONTROLAR EL APETITO

Come en platos de color azul.
¿Te has preguntado por qué la mayoría de los restaurantes de comida rápida tienen sus logos y continentes de sus menús colores como el rojo, amarillo y naranja? Pues porque los tonos cálidos estimulan el apetito.

Por el contrario, los fríos (azul o verde) calman el hambre. Si tienes pensado renovar tu vajilla estudia atentamente el poder de la psicología del color a la hora de comer.

Consume cafeína (con moderación). Si no tienes problemas para dormir ni de alta tensión, la cafeína puede ser tu aliada para suprimir el apetito. Además de ser un potente estimulante, la cafeína es un supresor del hambre que, además, te ayuda a utilizar tus calorías sobrantes como la 'gasolina' para que tu cuerpo se mueva a diario. El café solo o con leche desnatada o los refrescos de cola sin azúcar, consumidos con moderación, te pueden acompañar en tu dieta low calory.

Chocolate Negro.  Ya te lo habíamos revelado: que la actriz nunca renuncia a algunas onzas de chocolate negro cada día. Cuanto más puro sea menos grasa aportará y te ayudará a 'apagar' ese antojo de dulces que todas tenemos aportando muy pocas calorías. Eso sí, recuerda que debes obviar las variedades con frutos secos, el chocolate blanco, con leche o acompañado de bizcocho.

Más fibra en tu dieta. Consumir más fibra cada día ayuda a reducir los niveles de apetito además de reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes o la obesidad. Si incorporas alimentos integrales así como las legumbres, los frutos secos, los aguacates o las alcachofas no solo notarás inmediatametne que te llenas antes, sino que se digieren más lentamente por lo que el hambre tarda más en aparecer. ¡Que no falten en tu dieta diaria!.

Sustituye la sal por especias. La sal en exceso te puede provocar retención de líquidos así que debes consumirla con moderación si tiendes a ello y estás haciendo una dieta de adelgazamiento. Sin embargo, las especias y las hierbas te pueden ayudar a condimentar y llenar tu comida de sabor sin efectos secundarios. Empieza a explorar ese armario de las especias que tienes tan abandonado y benefíciate de él.

Vinagre de sidra. Tomar vinagre de sidra porque no solo ayudan a reducir el apetito sino que son un buen coadyuvante para reducir la grasa corporal sobrante. Con dos cucharadas soperas al día es más que suficiente para notar sus efectos.

Empieza tus comidas con una sopa. Con poca grasa, calentita y repleta de nutrientes: no hay mejor manera de comenzar tu comida y/o tu cena en invierno. Pero, además, te ayuda a reducir el apetito para el segundo plato ya que engaña a tu estómago ofreciendo sensación de saciedad. Al final de la comida estarás satisfecha sin haber ingerido calorías en exceso.

Tomar dulces sin aceites hidrogenados. Manten tu ansia de dulces a raya no eliminándolos totalmente de su dieta sino consumiéndolos de forma responsable. Busca versions más saludables y naturales de las galletas, dulces y hasta patatas fritas en forma de productos que no contengan aceites hidrogenados, colorantes ni conservantes artificiales, así como otros snacks por frutos rojos. Así se quita el antojo de manera saludable.

Bebe el agua en vasos de mayor tamaño. No es que queramos que te atiborres de agua pero sí que aumentes su consumo porque, de entrada, es todo beneficios. Y además te puede crear sensación de saciedad rápidamente y a cambio de cero calorías. ¿Que hay que tomar dos litros de agua al día? Pues llegarás a los 2,5 sin enterarte con este pequeño truco.

Come en platos pequeños. Todo un clásico que nunca falla: engaña a la vista creando sensación de saciedad comiendo en platos pequeños. Así, al verlo más lleno, pensarás que has comido más. Comer en platos grandes con poca cantidad, por el contrario, te hará quedarte con hambre tras cada comida. ¡Evítalo!

Come fresas. Estimulan el metabolismo, te ayudan a calmar el hambre con muy pocas calorías y puede ser un excelente sustituto de las golosinas (sin nata ni azúcar, claro). Llévalas siempre encima como snack.

Añade más proteínas a cada comida. Intenta que al menos un 30% de tus comidas sean proteínas. Los estudios han revelado que éstas ayudan a reducir el apetito, y más si las consumimos de buena mañana. Recuerda que las proteínas no solo están en las carnes y los pescados (magros y sin grasa, claro está) sino que también están en la soja, la leche, el queso, las legumbres o el tofu.

El aroma a vainilla inhibe el apetito. ¿Intenso deseo de comer chucherías? El intenso olor dulce de la vainilla engañará a tu cerebro y le dará sensación de saciedad. Y por cero calorías. También puedes aromatizar la fruta con esta especia para calmar tu ansia de dulces.

El aceite de pomelo. Consume aceite de pomelo porque le ayuda a sentirse saciada y así favorecen la creación de enzimas hepáticas que queman las grasas.

Duerme las horas necesarias. Por increíble que parezca la falta de sueño engorda. No dormir te ayuda a generar una hormona llamada ghrelina que te hace querer comer más. Si, por el contrario, duermes tus 8 horas, los niveles de ghrelina se ruducen y crecen los de leptina, que contribuyen a quemar más grasa y reducir el apetito.

La comida picante llena más. Añadir un toque picante a tu comida puede hacer que comas menos. De hecho, un estudio revela que se consumen hasta 200 kcal menos por comida si ésta es picante. Además, según el British Journal of  Nutrition dos cucharaditas de cayena molida distribuidas entre las comidas también reducen el apetito.

Consume alimentos con alto contenido en vitamina B3.También conocida como niacina, la vitamina B3 está presente en alimentos como el plátano, el brócoli, el tomate o la zanahoria. Retrasa el hambre, regula la función tiroidea y de azúcar en la sangre además de llenarte de energía. ¡Incorpora estos alimentos en tu dieta!

Las setas. Una dieta de tipo holística basada en el consumo de setas y champiñones. Ésta tendría la peculiaridad de actuar en las zonas donde más se necesita además de proporcionar los numerosos beneficios de los hongos: son diuréticos, estimulan el sistema inmune, son laxantes, favorecen el sueño y proporcionan sensación de saciedad. De manera que asegúrate de que tu dieta contiene abundantes setas porque, además de no tener apenas calorías, son todo ventajas.

Anímate con el tofu. Olvídate de la idea de que el tofu es tremendamente aburrido e insípido. Alíñalo y cocínalo como más te guste y benefíciate de su contenido en genisteína, un potente inhibidor del apetito. Después de cada comida que contenga este ingrediente quedarás agradablemente saciada y habiendo consumido pocas calorías.

Come con un tenedor grande. Según un estudio del Journal of Consumer Research, comer con un tenedor de gran tamaño puede llevarte a comer menos cantidad. Hasta un 10% en cada comida nada menos. El motivo está en que tenemos que hacer un mayor esfuerzo para sujetarlo y pinchar los alimentos por lo que al final terminamos por dejar más en el plato.

Un día libre. Así que, cuando está a dieta, confiesa que se 'regala' un día libre a la semana en el cual comer todo lo que le apetece, incluyendo comida rápida. Así calma su ansiedad sin romper demasiado su rutina dietética.

Que no falten las grasas en tu dieta . Pero, cuidado, de las 'buenas', no las de origen animal, las saturadas o que vengan de la comida basura. Procura que no falten los ácidos grasos esenciales como el omega 3 que encontrarás en los frutos secos, el aguacate o el aceite de oliva. Estas grasas reducen tu apetito porque envían al cerebro una sensación de saciedad además de ser todo beneficios para tu organismo.

Los hidratos. Para mantener su peso a raya, no deje del todo los carbohidratos. Eso sí, no los puedes consumir más allá de las 5 de la tarde para que le dé tiempo a utilizar la energía que le proporcionan y no se conviertan en grasa.

Corta tu comida en trozos pequeños. Con este truco aumentas la sensación de saciedad, mucho más que con trozos de gran tamaño.


Compensar. La actriz no sigue ninguna dieta específica pero sí es consciente de que hay que compensar los excesos. Así que afirma que si un día se ha pasado con las grasas al día siguiente desintoxica comiendo ensaladas y comidas bajas en calorías. Nada del otro mundo ni nada que no pueda hacer cualquiera.

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