Gracias por su visita.

7 de marzo de 2017

QUE HACER PARA DOMINAR OTRO IDIOMA

Por qué y para qué estudiarla, así como perderle el miedo, son algunos de los primeros pasos.

Antes de querer dominar una lengua extranjera, es necesario tener claro por qué y para qué estudiarla, así como perderle el miedo.

El deseo de poder comunicarse en un idioma extranjero debe ir acompañado de objetivos claros. Un aprendizaje sin motivación, desligado de una meta, no tendrá resultados positivos.

No hay un tiempo establecido para aprenderlo. Esto depende del trabajo autónomo del estudiante, de los recursos a los que acceda, de la pedagogía de su docente, de su edad, estilo cognitivo, motivaciones y contexto de aprendizaje.

Conozca 10 claves para tener éxito en el dominio de otro idioma.

Integrar habilidades
Aprender una lengua extranjera reúne cuatro habilidades comunicativas: auditiva, comprensión de lectura y expresiones oral y escrita, las cuales se deben practicar de forma permanente y combinada. Es clave comenzar por identificar los elementos sonoros de la lengua (leer textos acompañados de audio).

Trabajo autónomo
No conformarse con las horas de clase. Identificar el estilo personal de aprendizaje; si se aprende de forma más eficaz a través de materiales visuales o auditivos, buscar dichos recursos para apoyar este proceso en la casa u oficina.

Necesidad de comunicarse
Es necesario que el docente diseñe un espacio donde haya necesidades y razones para comunicarse en ese nuevo idioma. No traduzca textualmente. Es importante que el alumno aprenda usando los medios que tenga a mano.

No solo reglas o vocabulario
La lengua es un sistema dinámico y social. Por eso, es necesario buscar contextos comunicativos de la vida real en los que el nuevo idioma se vuelva necesario y que se use con su velocidad natural.

Interés personal
El docente debe permitir que su alumno lleve a clase sus intereses personales para incorporarlos en el trabajo en el aula: música, textos, juegos. Así afianza su aprendizaje y asume una actitud positiva frente al mismo.

Perder el temor a equivocarse
Es fundamental arriesgarse y perder el miedo al error, pues con miedo no se habla ni se escribe ni, mucho menos, se aprende. Si, previamente, tuvo una mala experiencia con el aprendizaje de este u otro idioma, no se obsesione con la idea de que nunca va a aprenderlo. La actitud define, en parte, su capacidad de asimilarlo.

No creer en ofertas publicitarias
A la hora de seleccionar la institución, no dejarse llevar por promesas publicitarias. Fijarse en los recursos didácticos que esta tiene, si su método está acorde con el estilo personal de aprendizaje; que sea reconocida, que le permita interactuar con nativos y que enseñen lo que necesita aprender y en las situaciones en que se va a desenvolver.

Sacarle provecho a Internet
No pensar que no existe tiempo para aprender. Siempre lo hay y, además de recursos como audiolibros y canales internacionales, Internet ofrece una serie de recursos interactivos para apoyar el aprendizaje de idiomas como inglés, francés y mandarín

Conocer el contexto de las situaciones
Aprender a utilizar ese idioma de acuerdo con la situación comunicativa y saber diferenciar entre una charla académica, una comercial y una informal. Es clave familiarizarse con expresiones idiomáticas y metafóricas, cuyo significado no es literal y que requieren conocer su contexto lingüístico, social y cultural.

Espacios sociales para practicarlo
Buscar espacios extracurriculares para practicar el idioma como clubes de conversación, de lectura, inmersiones en otro país (si es posible) o medios virtuales como blogs, redes sociales o chats. Así intercambia ideas que le expresen algo significativo para sí mismo, de su mundo, de sus sentimientos. Es un aprendizaje envuelto en una práctica socia


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios