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5 de diciembre de 2016

TÉCNICAS QUE TE AYUDARÁN A PERDER LA TIMIDEZ


¿Te cuesta mirar a los ojos cuando te hablan?
¿Eres de los que no saluda y simula no haber visto a la persona que conoces? ¿No te atreves a iniciar una conversación con alguien?
¿Piensas que no encajas con nadie y que aburres a la gente?
Cuando un grupo de personas está reunido ¿te cuesta acercarte e intervenir?

Si has respondido que sí a la mayoría de las preguntas puede significar que seas tímido. Las causas de la timidez son muy variadas como por ejemplo sentirte diferente por un rasgo físico, tener una baja autoestima, haber vivido con una autoridad paterna excesiva o sobreprotectora, tender a compararse a la baja con otras personas, tener predisposición genética a sentir ansiedad con frecuencia por la facilidad de activación del sistema nervioso, por aprendizaje de las consecuencias que recibimos de las relaciones sociales, etc.

No importa cuáles sean las causas de tu timidez. La timidez no es crónica ni indefinida. Se puede vencer la timidez con esfuerzo y práctica para estar cómodo y poder así disfrutar de las relaciones sociales tanto públicas como íntimas.

Si estás deseando descubrir cómo acabar con la timidez te invito a que sigas leyendo para que aprender varias técnicas que te ayudarán a perder la timidez.

1) Reconoce la timidez
Lo primero que debes hacer es reconocer que eres una persona tímida. El primer paso para lograr el cambio es aceptar nuestras debilidades y problemas.

2) Enfócalo como un reto a superar
El segundo paso (no es de vital importancia pero creo que puede facilitarte el logro) es escribir en un papel las siguientes frases: “Estoy en camino de ser una persona más sociable”; “Conseguiré estas más seguro conmigo mismo”; “Podré disfrutar y estar cómodo con otras personas”; “Con esfuerzo y perseverancia venceré la timidez”… Puedes pegar la hoja en un lugar de tu casa y leer las frases al despertarte y antes de dormir durante varios días.
De esta manera estarás cambiando tu forma de pensar sin darte cuenta. Desarrollarás tu motivación y proyectarás en tu mente la posibilidad de logro y éxito.

3) Mejora tu autoimagen
En tercer lugar puedes probar a cambiar tu imagen. Un nuevo corte de pelo o incluso tintártelo. Cambiar tu forma de vestir o probar otro estilo de ropa, llevarla más ajustada y menos ancha.

Proporcionarte nuevos modos de afeitarte, rasurarte la barba; cambiar gafas por lentillas o viceversa. Hacer deporte para lograr una buena forma física. La cuestión es notarte un cambio en ti para que al mirarte frente al espejo te sientas a gusto contigo mismo

4) Mantén el contacto ocular
Si en tu caso te habías habituado a desplazar la mirada de los ojos de los demás tienes que aprender a mirar cara a cara y a los ojos de la otra persona. Para ello puedes jugar a ser consciente de qué color tiene los ojos la otra persona y sobretodo esforzarte por mirarle a los ojos a pesar de sentir incomodidad o inseguridad.

Un contacto ocular prolongado con la otra persona transmite mayor transparencia, confianza y seguridad.

5) Cambia de aires
Algunas personas en su entorno actual de relaciones sociales sienten que no tienen oportunidades para desarrollarse.

No les resulta interesante o motivante relacionarse con las mismas personas de siempre. Puede ser positivo empezar a relacionarte con nueva gente por ejemplo formar parte de asociaciones, colectivos, plataformas sociales o grupos de deporte.

En tu ciudad o pueblo habrá varios grupos de personas que te recibirán con los brazos abiertos y te aceptarán. También puedes sugerirle a algún conocido que te presente a algún amigo/a.

6) Practica
Y por último es necesaria la práctica, mucha práctica y exponerte a las relaciones sociales. Puedes obligarte a realizar “pruebas” sencillas como preguntar la hora mientras esperas en la parada del autobús. La cuestión es establecer el hábito a iniciar una conversación y hacer sentir a tu mente y organismo que dominas la situación.

También puedes probar a quedar con personas nuevas. Atrévete a iniciar una conversación con alguien de tu trabajo, centro de estudios o entorno de amistades y al cabo de un rato sugerirle hacer algo juntos.

Seguramente habrá casos en los que se nieguen y otros en los que acepten, es cuestión de probar y aprovechar oportunidades. Si te empiezas a habituar a “lanzarte a la piscina” llegará un momento en que lo harás automáticamente y te alegrarás de hacerlo con total comodidad y seguridad.

En conclusión se puede decir que cualquier persona puede vencer la timidez con esfuerzo, paciencia y dedicación.

Hemos hablado de empezar el cambio reconociendo la timidez, de enfocarlo como un reto a superar y adoptar el optimismo, de darnos un cambio de “chapa y pintura” para fortalecer nuestra autoimagen, de tratar de aumentar el tiempo de contacto ocular con la otra persona, de probar un cambio de entorno social en caso de ser necesario y de practicar mucho hasta lograr el cambio.

Tal vez te preguntes en cuánto tiempo puedes dejar de ser tímido pero eso depende de la persona, tu motivación y el esfuerzo. Tal vez te lleve 3 meses, 6 meses o un año pero tarde o temprano vencerás, habrás cambiado y podrás estar orgulloso de ti mismo.

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