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15 de octubre de 2016

COMO HACER PARA SER MÁS INTELIGENTE



En los últimos años, la neurociencia ha avanzado a pasos agigantados. Eso no significa que hayan descubierto la pastilla para volverse más inteligente de golpe, pero se han multiplicado los estudios sobre el cerebro y se han desarrollado tecnologías que permiten ver qué ocurre en su interior de un modo muy preciso. Uno de los resultados de estos avances es que ahora sabemos que hacernos más inteligentes está al alcance de nuestra mano. Veamos cómo:

1- Epicatequina
Es una sustancia (flavonol) presente en algunas plantas como el cacao y el té verde. Se le atribuyen diversos efectos protectores y potenciadores en el cerebro. En un estudio reciente publicado en Nature Neuroscience, un grupo de 37 pacientes entre 50 y 69 años consumió 900 miligramos diarios durante tres meses. Al final del estudio, la capacidad de su memoria se había equiparado a la de personas de 30 ó 40 años. Es decir, su memoria había rejuvenecido 30 años.
Hay que decir que no puede ingerirse tanta epicatequina a base de comer chocolate. Tampoco a base de infusiones de té. Por mi parte, lo que hago es tomar cápsulas de té verde con una concentración alta de epicatequina (EGCG).

2- Cafeína
Se sabe desde hace tiempo que mejora el nivel de alerta e incrementa la actividad cognitiva. Es como si nos permitiera mantener nuestro canal de entrada de datos más abierto y durante más tiempo. Pero ahora se ha descubierto que, al margen de este efecto conocido, también incrementa la memoria.
Un estudio de la Universidad Johns Hopkins ha demostrado que una dosis de 200 mg de cafeína (equivalente a un café bien cargado) incrementa el aprendizaje incluso tomándola después de la sesión de estudio. Por cierto, el té verde además de epicatequina también contiene cafeína, aunque yo cubro mi dosis diaria de cafeína con mate (el café le sienta mal a mi estómago).

3- Actividad intelectual
Podríamos decirlo de otro modo: Menos pantalla y más lectura. Ver la TV supone una actividad cerebral mucho más reducida que leer una novela. Por una característica de nuestro cerebro llamada plasticidad neuronal, la actividad intelectual hace que las conexiones entre las neuronas (las sinapsis) se refuercen e incluso que se establezcan nuevas sinapsis. Por el contrario, las conexiones con poca actividad se debilitan y pueden desaparecer.
Por cierto, los juegos de entrenamiento cognitivo (Brain training, etc.) sólo producen una mejora de la habilidad específica entrenada, que no se extrapola a otras facultades ni suponen un incremento de la capacidad intelectual general.

4- Ejercicio físico
En estudios con ratones se comprobó que el ejercicio físico aumentaba el tamaño de una estructura del cerebro llamada hipocampo, y eso mejoró su memoria y su velocidad de aprendizaje respecto a otro grupo de ratones que no hizo ejercicio.
También se ha demostrado, en este caso con humanos, que el ejercicio físico mejora el estado de ánimo; así que si quieres ser más inteligente, y más feliz, haz ejercicio 😉

5- Contacto social

Una manera muy efectiva de estimular el cerebro es mediante el contacto social (real, no virtual). Esto es debido a que los contactos sociales tienen un alto componente de imprevisibilidad. No puedes saber qué van a hacer o decir exactamente las personas que te rodean, y cualquier cosa que hagas o digas puede producir alguna reacción. El contacto social exige al cerebro mantener un cierto nivel de atención, estar alerta. En una situación social, el cerebro, de un modo instintivo, permanece bastante activo.

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