Gracias por su visita.

8 de junio de 2016

MAS SECRETOS PARA SER FELIZ


Para ser feliz hay que centrarse en los aspectos de la vida que dependen de nosotros, dejar de quejarnos y confrontar nuestras ideas con la realidad

"Para ser feliz no existen trucos ni recetas. Tampoco basta con esperar pasivamente: ¡Hay que actuar! El primer gran paso es aceptar que somos responsables de nuestro propio bienestar".

Para conseguirlo hay que trabajar con empeño y sentido común centrándonos en los aspectos que solo dependen de nosotros, como la clase de persona que consigamos ser, nuestra actitud y amabilidad hacia los otros y el mundo, y nuestra capacidad para disfrutar de los pequeños momentos y los placeres sencillos.

"Ante las dificultades de la vida, la pregunta más adecuada es '¿qué puedo hacer?', pero evitamos actuar porque requiere un esfuerzo, aunque sea pequeño, y una constancia para repetirlo hasta ver los resultados".

Ante un problema, nuestra parte racional puede ser consciente de cuál es la solución verdadera y definitiva, pero nuestra parte emocional buscará una salida rápida, un truco sin dificultades aparentes, como tomarse un ansiolítico.    

"En cambio, si usamos el sentido común, nos damos cuenta de que para eliminar unos hábitos que nos perjudican y aportan infelicidad hay que reemplazarlos por otros mejores".

Para vivir la vida color de rosa, también es importante trabajar con empeño, "lo que no implica un gran nivel de esfuerzo o dificultad, sino tomar la decisión de hacer algo en vez de no hacer nada, adoptar una resolución y repetir lo decidido hasta que se convierta en un reflejo, como respirar".

Pero todos sabemos que la felicidad no depende enteramente de la intención de cada uno: "En nuestra felicidad hay elementos que no están totalmente en nuestras manos. Por ejemplo, siempre existe la posibilidad de que un accidente o un gen descarriado nos hagan sufrir una enfermedad, quedando así nuestro bienestar parcialmente fuera de nuestro control. Lo mismo ocurre con las circunstancias materiales y emocionales en las que nos encontremos: en parte dependerán de nosotros mismos y en parte no".

"Para poder ser felices, es necesario que no suframos desgracias como enfermedades muy graves, pobreza absoluta o la ausencia total de seres que nos quieran y a los que querer, pero sean cuales sean nuestras circunstancias -pobres o ricos, con trabajo o sin él, solos o acompañados- una comprensión clara de nuestra situación y una perspectiva correcta de las cosas que nos rodean nos ayudarán a tener tranquilidad interior. Y eso sí depende de nosotros mismos.

"Esa perspectiva correcta es la parte de nuestra felicidad que sí depende de nosotros y en la que debemos enfocarnos y tenerla siempre, porque suele ser, además, la perspectiva más adecuada para nuestra satisfacción interior".

Para este pensador, en ocasiones, sabemos lo que debemos hacer para alcanzar el bienestar, pero no lo llevamos a la práctica...

 Esto sucede porque no hacer nada es mucho más cómodo que hacer algo. Pero, a medio plazo, si no pasamos a la acción, todo seguirá igual. 

Si hacemos lo que siempre hemos hecho (no hacer nada), tendremos lo que siempre hemos tenido (infelicidad). En el momento en el que nos demos cuenta de esa paradoja, tomaremos la decisión de empezar a hacer algo.

 Sobre la manera de gestionar las emociones que obstaculizan nuestra felicidad: "Ante los pequeños contratiempos de la vida, como una cola excesiva en el supermercado, muchas personas tenemos el reflejo de estresarnos de inmediato. Empezamos a imaginar todos los contratiempos adicionales que el retraso inesperado nos va a acarrear, añadiendo más estrés al enojo instintivo y automático del primer momento.

"La aceptación no sirve para resolver el problema original, pero es una herramienta extraordinaria para deshacerse del estrés posterior, generado por el acoso de los pensamientos repetitivos".


"Además hemos de aprender a aceptar nuestro pasado, recordar con insistencia hechos que nos sucedieron y no nos gustaron, no parece demasiado positivo. Nos impide avanzar. Y además la memoria dista mucho de ser perfecta; tal vez lo que uno recuerda no coincide con lo que realmente pasó".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios