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14 de mayo de 2016

POR QUE SE DEBE REVISAR EL ÁCIDO ÚRICO


El ácido úrico en la sangre de nuestro organismo se disuelve en condiciones normales.

Cuando llegan a presentarse elevaciones de dicho ácido (lo que se conoce como hiperuricemia)  suele deberse a problemas de salud, que actualmente han venido en aumento, originados por la mala alimentación y el sedentarismo de la gente, además, y muy especialmente, por el excesivo consumo de carnes rojas (carne y vísceras de res, de cerdo y alimentos derivados de éstas como embutidos), así como por el abuso de alimentos como mariscos, lentejas, garbanzos y bebidas alcohólicas.

Las elevaciones de ácido úrico en la sangre no sólo se dan por desequilibrios en la alimentación, aunque en la mayoría de la veces éste es el factor principal, existe también en algunos casos influencia de la genética, o a desajustes en el mecanismo de la eliminación de dicho ácido a través de la orina.

Si este desequilibrio en el cuerpo no es tratado oportunamente puede llegar a convertirse en gota: la inflamación, enrojecimiento, calor, rigidez y daño permanente de una articulación, o articulaciones, en manos, muñecas, codos, pies (especialmente el "dedo gordo") y tobillos, ocasionada por cristales de urato (tofos) que se forman por la acumulación de acido úrico debido al exceso de los alimentos antes mencionados.

 Los cristales de urato, al tener forma de aguja, provocan que las articulaciones en donde se acumulan tengan dolores intensos; dichos cristales no sólo afectan nuestro cuerpo a nivel de articulaciones, se pueden acumulas también en las orejas o tendones y, más importante, en los riñones, donde pueden llegar a formar piedras que provocan, con el tiempo, insuficiencia renal.

En la mayoría de los casos (hasta 90% de ellos) son los hombres mayores de 30 años de edad los que resultan afectados por las elevaciones de ácido úrico. En las mujeres la hiperuricemia se presenta con mayor frecuencia después de la menopausia.

Para evitar las elevaciones de ácido úrico las medidas son en realidad fáciles: mantener una alimentación sana que incluya desayuno comida y cena  con dos colaciones diarias, además debemos incluir en estas cinco comidas del día alimentos con la menor cantidad de purinas, encargadas de producir ácido úrico, como pescado, huevo y pollo sin piel, cereales refinados, leche, fruta, verdura, nueces entre otros que son realmente bajos en purinas. No es necesario eliminar por completo las carnes rojas, pero sí moderar su consumo. Además de esto, se recomienda beber 2 litros de agua diariamente, realizar ejercicio y evitar, dentro de lo posible, el estrés.

Con lo anterior no debemos tener, salvo excepciones, ningún problema con la elevación de ácido úrico. Recuerda acudir periódicamente a tu médico para aclarar cualquier duda y llevar un adecuado control de tu salud.

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