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14 de mayo de 2016

COMO ELIMINAR CALORÍAS DE LA DIETA DIARIA


Deja de untar
En lugar de untar mantequilla o margarina en tu tostada o tus sandwiches, trata de añadir... nada. Confía en nosotros, pronto te acostumbrarás y cuando añadas mermelada, huevos rotos o lo que normalmente le pongas al sandwich, realmente no la necesitarás de todas formas. Untar de mantequilla una tostada puede añadir entre 50 y 100 calorías (dependiendo de la cantidad), lo que significa que podría aportar más calorías que el propio pan.

Aligera tu café
Mientras algunos cafés que puedes comprar en la calle son más una comida entera que una bebida caliente, incluso un modesto café con leche puede contener un número innecesario de calorías. Asumimos que te mantienes bien alejada de los moccas con nata y cosas similares (¡Tienen hasta 550 calorías!), pero deberías cambiar la leche entera (aporta unas 300 calorías en un café) por la semidesnatada (200 calorías) o, incluso mejor, leche desnatada (menos de 100 calorías).

Deja la mayonesa
No entendemos por qué casi todos los sándwiches que compramos en la calle contienen tantísima cantidad de mayonesa. Además de arruinar el sabor aumenta la grasa y las calorías considerablemente. 15 gramos contienen 50 calorías, la mayoría provenientes de la grasa. En el futuro, hazte tu propio sándwich y no le pongas mayonesa.

Aprende a controlar las porciones
El aumento del tamaño de las porciones ha contribuído enormemente a la epidemia de obesidad, y los menús enormes de los restaurantes han empezado a tener influencia en las costumbres de las personas a la hora de comer en casa. Por ejemplo, ¿sabías que una ración de pasta son 70 gramos, o un vaso lleno? No parece mucho, pero cuando consideras que 100 gramos contienen 350 calorías, los beneficios de controlar las porciones y no repetir plato son evidentes.

Cambia los huevos revueltos por escalfados
Siempre recomendamos el consumo regular de huevos. Son bajos en grasa y en calorías y altos en proteínas, lo que te ayuda a mantenerte saciada por más tiempo. Pero ten cuidado con cómo los haces. Los huevos revueltos, que la mayoría de nosotros cocinamos con un poco de mantequilla o aceite, contienen alrededor de 200 calorías. Para reducirlas hasta 70, hazlos mejor escalfados.

Cambia las nueces por pasas
Los cacahuetes pelados y otros frutos secos similares son deliciosos, pero es la última cosa que tu línea necesita. Sólo 50 gramos de nueces contienen alrededor de 300 calorías y una gran cantidad de grasa (para grasas saludables toma anacardos, avellana y almendras en vez de cacahuetes), mientras que la misma cantidad de pasas contiene apenas 120. Si aún te apetece tu ración de nueces, mézclalas con pasas, ya que así solo aumentarás las calorías hasta 200.

Come frutas no te la bebas
Todo se reduce a simples matemáticas, que demuestran que los zumos de fruta son mucho más calóricos que la propia fruta. Un zumo de naranja o manzana contiene 165 calorías, mientras que una naranja tiene 60 y una manzana 45.

Abre tu sandwich
Demasiados hidratos refinados significan un aumento de peso, especialmente si no eres particularmente activa, así que asegúrate de que cambias el pan por uno integral. Y para reducir las calorías aún más, opta por los sandwiches abiertos. Perder una rebanada de pan te ahorra entre 90 y 100 calorías.

Cuidado con el aceite
El aceite de oliva es muy bueno para tu salud (sólo tienes que ver lo sanos que están todos los mediterráneos) ya que está lleno de grasas insaturadas, o grasas 'buenas'. Pero el aceite contiene 120 calorías por cucharada, así que si estás tratando de bajar algunos kilos, adereza tu ensalada con zumo de limón y un poco de vinagre balsámico en lugar de aceite.

Quita la grasa a la carne
Deberías elegir siempre carne magra, pero una forma fácil de reducir las calorías de tu plato es quitar cualquier señal visible de grasa. Esta regla se aplica en la grasa de la ternera, el cerdo, el cordero y el pato, así como en la piel del pollo y el pavo.

Cuece tus verduras
Freír tus verduras en aceite o mantequilla puede parecerte sabroso, pero es la peor manera posible de cocinarlas si tratas de mantenerte delgada y esbelta. Cocerlas está bien, aunque pierdes muchos de los nutrientes y vitaminas. Para evitarlo, invierte en una olla a vapor que también podrás utilizar para cocinar pollo y pavo.

Cubre tus patatas con yogurt
En lugar de mayonesa o mantequilla altas en grasas y calorías, cubre tus papatas asadas con yogur natural. Con alrededor de 50 calorías en 100 gramos de yogur, es mucho mejor para ti y además contiene bacterias buenas para tu sistema inmunológico.

Termina con las calorías líquidas
Negarte a incluir líquidos cuando cuentas las calorías que consumes al día es uno de los errores más comunes. En lugar de bebidas con gas, cambia al agua y ten cuidado con cuánto alcohol tomas. Un vaso de vino blanco contiene unas 120 calorías.

Pizzas sin carnes
Si vas a comprar o a hacer una pizza, no incluyas una orgía de calorías y grasa y elige vegetales como los pimientos, las cebollas o el maíz en lugar de pepperoni y otras carnes. Haz tu propia masa fina y no abuses del queso, es la opción más saludable. También puedes echar por encima chiles para mejorar tu metabolismo.

Sáltate el pan
Es difícil de resistir cuando te acabas de sentar en un restaurante y tu estómago está rugiendo, pero caer en el pan gratuito añade unas innecesarias 100-200 calorías. Mejor bebe agua para asentar tu estómago y aguanta hasta que sirvan los platos.

Pescado no aceitoso
Los ácidos grasos omega-3 presentes en el atún y otros pescados aceitosos son buenos para tu corazón y tu cerebro, pero asegúrate de que los compras enlatados en agua mejor que en aceite de girasol o de oliva. Mientras que el enlatado en aceite contiene 350 calorías, el enlatado en agua tiene sólo 200.

Comparte el postre
Está bien pedir postre de vez en cuando, todos debemos darnos un capricho. Pero las porciones de los restaurantes son innecesariamente grandes y puedes ahorrarte unas calorías (y unos euros) compartiendo el tuyo con tu novio ¡Recuerda pedir dos cucharas!

Come fruta fresca, no seca
La fruta secada es una gran fuente de energía, pero si lo que buscas es reducir calorías, mejor que optes por la fresca. La fruta secada (o escarchada) tiene más azugar y menos agua, mientras que un melocotón fresco tiene sólo 75 calorías, el mismo peso en melocotón escarchado alcanza las 160. Cambiar una ración de pasas por uvas te ahorrará 150 calorías.

Quita las yemas
El desayuno debería ser alto en proteínas para mantenerte saciada hasta la hora de comer, pero puedes ahorrarte muchos si eliminas las yemas de los huevos y usas sólo las claras. Tres huevos revueltos sin las claras te ahorran 180 calorías.

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