Gracias por su visita.

3 de mayo de 2016

CADA VEZ DESEO MÁS POCO Y LO POCO QUE DESEO LO DESEO POCO


Dios mío ayúdame a tomar conciencia de mi inconsciencia. Que sepa aquietarme y trabaje más en mi interior.

Mi paz depende de no aferrarme a nada, ser libre en el amor y feliz en el servicio desinteresado.

En esta vida material las riquezas no son malas, pero casi siempre nos atrapan y nos alejan de la luz.

Yo sé que el secreto consiste en ser feliz con o sin las posesiones, pero una cosa es saber y otra practicar.

Por eso háblame una y otra vez hasta que yo te escuche y decida poseer sin ser poseído y aprenda a ser más y necesitar menos.
“Cada vez deseo más poco y lo poco que deseo lo deseo poco”, decía San Francisco de Asís, y su vida me conmueve y me inspira.

Un día él tuvo un despertar de consciencia y eligió dejarlo todo y se entregó sin reticencias al amor.


En otras palabras, se entregó a ti así como quiero entregarme yo: vivir sólo para amarte en aquellos que más me necesitan.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios