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18 de abril de 2016

¿Y SI TE QUEDAS QUE?


Tan intermitente como los faros del coche, tan irreverente e indomable como tú solo, llegas, me amas, me dices que me amas, y te vas, luego regresas pero de nuevo te vas, ¿y si hoy te quedas? Solo para variar….

Me gustas con cada cualidad y acepto ese único defecto que me dejas conocer, esa manía tuya que tienes de huir justo cuando te empiezo a querer más, con todo y eso me gustas, ¿Y si te quedas?

Quédate, no es imploración, ni es una orden, es un consejo que nos beneficia a los dos, siempre terminas yéndote, no porque no me quieras, me quieres, lo sé, lo siento, yo te quiero a ti, pero cuando te lo voy a demostrar es cuando te vas, tienes miedo, no te culpo yo también, pero… ¿y si te quedas?

No puedo prometer gran cosa si decides quedarte, pero de algo estoy segura, si te quedas, seré feliz, y tú serás también, pues me tendrás siempre para ti, sé que estarás para mí.

Puedo asegurarte, que si te quedas, no me endosaras tu libertad, pues tus alas, tu acelerado vuelo es lo que más me enloquece de ti, me encanta verte volar, me gusta cuando te vas, sabiendo que te irás pero de nuevo regresarás, y si esta vez te quedas y te veo solo volar, ¿y si planeamos en vuelo los dos?

Podría ser ella, con la que caminas de la mano por los lugares que ahora pasas solo, quiero ser en quien confías, quiero ser a la que llamas, quiero ser la que te empeñas en conocer, quiero jugar bajo la cama y que terminemos tapados con las sábanas.

¿Y si te quedas? El café en la mañana estará en tu taza, desayunaremos nuestros cuerpos antes de que aparezca el sol, mis ojos te saludarán y mis labios te besarán, mis brazos se aferrarán a tu espalda, mientras se calienta el agua.

Si te quedas, podríamos pasar sábados enteros frente al televisor, tú escoges las películas, yo los juegos de video. Alguna vez te dejaré ganarme si quieres… ¿Y si te quedas?

Puedo ser la que presentas a tus amigos y tú del que hablo con los míos, podrías caerle bien a mi padre si es que tú quieres conocerlo. No quiero presiones, quiero amarte libre, como hasta ahora, pero todos los días… ¿te quedas?

Y entonces, repito la pregunta…. ¿Y si te quedas?

Yo preparo el café, tú pones las caricias y los besos de vainilla.

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