Gracias por su visita.

22 de abril de 2016

LAS BUENAS PERSONAS HAY QUE CUIDARLAS


Seguro que también tú conocerás a alguien que suele proclamar lo mucho que hace por los demás. Te explica todo a lo que ha renunciado, te exalta sus valores y virtudes, perfilándote grandes bondades con un aire ligeramente victimista.

La bondad no sabe de pancartas ni se vende. La bondad es discreta, tímida y va vestida de humildad y sencillez, por ello, las buenas personas saben más de actos que de palabras

Hay quien dice que en realidad, las buenas personas no abundan, o más aún, que no existen. Nada más lejos de la realidad. Estamos seguros de que también tú conoces a alguien que sabe mirarte a los ojos y prometerte que todo va a salir mejor de lo que esperas, o que cuando se despide de ti te comenta aquello de “avísame cuando llegues a casa para saber que estás bien”.

Son personas que brillan sin saberlo, y que siempre deseas tener a tu lado. No saben de incongruencias, su carácter siempre es igual, no hablan el lenguaje del doble sentido ni del egoísmo, y además, saben leerte tus penas sin necesidad de que las traduzcas en palabras.


Si a día de hoy tienes junto a ti a una persona de estas características en forma de amigo/a, de pareja o de familiar, reten su esencia, consérvalo, cuídalo y protégelo entre tus manos como esas mágicas luciérnagas que nos ofrecen esperanzas en noches de oscuridad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios