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16 de diciembre de 2015

COMO DIGERIR MEJOR LOS ALIMENTOS GRASOSOS


Las grasas están muy mal consideradas hoy en día, pero no todas ellas son perjudiciales. Ya que son imprescindibles en nuestra alimentación, debemos aprender a elegir las que nos benefician.

Además, hay algunos alimentos que nos ayudarán a digerirlas con mayor facilidad, y evitar así digestiones pesadas y sobrepeso.

 En este artículo te explicamos algunos trucos para que puedas digerir y asimilar correctamente las grasas que consumas, gracias a las increíbles propiedades de alimentos como el limón, el vinagre de manzana, el té o la alcachofa.

La grasa es fundamental en nuestra alimentación, pero siempre en cantidades moderadas y de buena calidad. Cuando decimos de buena calidad nos referimos a elegir preferentemente las de origen vegetal, como las siguientes:

Aceites vegetales de primera presión en frío: oliva, coco, almendra, sésamo, lino, germen de trigo, etc.
Aguacate.
Frutos secos.
Semillas.

 Hay muchos estudios que demuestran cómo la ingesta de grasas saludables de origen vegetal tienden incluso a eliminar los depósitos de grasa de nuestro organismo, por lo que en realidad nos ayudarían a adelgazar de una manera sana.

 También podemos consumir, en menor cantidad, grasas de origen animal. Las más saludables son las siguientes:
Yema de huevo.
Pescado azul.
Lácteos, especialmente los que proceden de la cabra o la oveja, y mejor si están fermentados (yogur o kéfir).
 aguacate

¿Por qué no las digerimos bien?
 Algunas personas, sin embargo, tienen dificultades para digerir las grasas, especialmente las que no son tan beneficiosas. Posiblemente la causa esté en un hígado que, sin estar enfermo, no está funcionando como debería. Es importante intentar regular este desequilibrio, ya que las grasas son imprescindibles para muchas funciones vitales de nuestro organismo y, a la larga, podrían padecer algunas enfermedades por esta carencia.

 Estas personas deberán seguir algunos consejos:
Comer pequeñas cantidades de comida repartidas a lo largo del día.
Evitar lo máximo posible las grasas perjudiciales.
Aplicar calor local sobre la zona del hígado (costillas del lado derecho) con la ayuda de una bolsa de agua caliente o esterilla eléctrica.
Consumir los alimentos que citaremos a continuación.
Jugo de limón
 Uno de los remedios más fáciles y económicos es el jugo de limón, un cítrico altamente medicinal que nos conviene tener siempre a mano. El limón, a pesar de ser ácido, tiene la propiedad de neutralizar los ácidos en nuestro estómago y de ayudarnos a digerir las grasas, además de mejorar la asimilación de muchos nutrientes gracias a su contenido en vitamina C.

Por eso, la manera más fácil de beneficiarnos de sus propiedades consiste en aliñar nuestras comidas con un chorro de jugo de limón fresco, especialmente cuando comamos proteína animal.

El vinagre de manzana es otro potente quemagrasas. De hecho, tanto el limón como el vinagre son dos de los productos naturales que se usan habitualmente en la limpieza del hogar gracias a esta propiedad.

 En el caso del vinagre de manzana es imprescindible que sea de buena calidad, a poder ser ecológico, y todavía mejor si es de fermentación viva o cruda, aunque no es fácil encontrarlo.

 A diferencia del limón, el vinagre puede causar acidez a las personas que tengan tendencia. De todos modos bastará con unas gotas en la comida o un rato antes con un poco de agua.
Té verde y té rojo

 Estas dos infusiones son excelentes para tomar diariamente, especialmente si queremos bajar de peso, ya que nos ayudan a asimilar mejor las grasas de la comida. No obstante, también deberemos tener en cuenta que tienen un poco de cafeína y es mejor no tomarlas por la tarde o por la noche.

 Si sufrimos anemia también deberíamos separarlas de las comidas, ya que pueden impedir la asimilación del hierro.


Finalmente, para ayudar a nuestro hígado a digerir mejor, podemos tomar también verduras y plantas amargas, las cuales siempre van a ayudarlo a mejorar su función. En este caso en concreto destacamos la alcachofa, la cual no sólo podemos consumir cocida o al horno, sino que también podemos tomar en infusión (sus hojas) o en extracto, el cual mezclaremos con un poco de agua y tomaremos con las comidas.

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