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15 de noviembre de 2015

POR QUE LA GENTE SE CREE SU PROPIAS MENTIRAS


La adolescencia (del latín adolescere: desarollarse), no sólo es una etapa en el desarrollo emocional del individuo hacia el desarrollo de una supuesta madurez, sino también una cambio en algo nuevo que conserva en sí lo antiguo: nunca desaparece la infancia, como nunca se accede a una madurez absoluta.

Una adolecente, de nombre Stephany, que tiene la idea delirante de que es la cantante Madonna no es una mentirosa, aunque lo que sostiene es falso. Si la apariencia de alguien transmite una falsa impresión no está mintiendo necesariamente, como no miente la fanática de la cantante que apela al camuflaje para asemejarse a una hoja, como no miente el individuo cuya ancha frente sugiere un mayor nivel de inteligencia del que realmente está dotado. Tampoco aquellos adolecentes que  ni siquiera saben que están mintiendo, de los que a menudo se dice que son víctimas del autoengaño.

Un mentiroso puede llegar a creer en su propia mentira con el correr del tiempo; en tal caso, dejaría de ser un mentiroso, y sería mucho más difícil detectar sus faltas a la verdad, por razones que explicaré más adelante.

Existen dos formas fundamentales de mentir: ocultar y falsear.
El mentiroso que oculta, retiene cierta información sin decir en realidad nada que falte a la verdad. El que falsea da un paso adicional: no sólo retiene información verdadera, sino que presenta información falsa como si fuera cierta.

El mentiroso, compulsivo es un mitómano, ese que se cree y revive su propia mentira. Ese adolecente que le dice a la novia, "te llevo en el coche que me regalo mi padre, a la fiesta, te recojo a la 6 pm". Llega a las 6, en carro, se lleva a su novia y  minutos después tiene que estacionarse por que 1, no sabe conducir,  y 2. No tiene carnet para conducir a sus 15 años, y 3. El carro se lo robo a su padre. Y se enoja, por que continua argumentando, a cualquier costo que es su carro, que sabe conducir y culpa al padre por no permitirle obtener El carnet de conducir....que joda!

La mitomanía: Del griego mitos, mentira, y manía, modismo. Se define  como el trastorno psicológico consistente en mentir patológica y continuamente falseando la realidad y haciéndola más soportable; el mitómano no sublima su impulso transformándolo en arte y algunas vive en su auto-engaño.

Con frecuencia, el enfermo, de carácter más bien paranoide, desfigura mentirosamente la propia idea que tiene de sí mismo, magnificándola (delirio de grandeza) o simplemente disfrazando unos humildes orígenes con mentiras de todo tipo, de forma que llega realmente a creerse su propia historia y se establece una gran distancia entre la imagen que tiene el enfermo de sí mismo y la imagen real.

Muchos famosos (cantantes de rock, celebridades de diez minutos, etc.) han padecido esta dicotomía. Si bien la mentira puede ser útil y es un comportamiento social frecuente, el mitómano se caracteriza por recurrir a esta conducta continuamente sin valorar las consecuencias, con tal de maquillar una realidad que considera inaceptable urdiendo todo tipo de sistemas delirantes. Esta característica está asociada a trastornos de personalidad graves y se puede relacionar con dos tipos de caracteres: por un lado, los necesitados de estimación, y por otro, los que sufren un trastorno de personalidad hipertímica, es decir, las personas que tienen un ánimo muy elevado (alegres, superficiales, frívolos), que carecen de perseverancia y responsabilidad. La asociación de estos dos rasgos puede desembocar en una conducta mentirosa, con frecuencia padecida más por las personas del entorno del mitómano que por él mismo

¿Qué día tras día cuenta sus mentiras mezcladas con un poquito de su realidad? ¿Un muchacho de 17 años, que  lleva mintiendo desde los 6 años, mintiendo sistemáticamente en tonterías y en cosas graves, sin que nadie de los que hay a su alrededor sabiendo cual es su problema, le eche una mano y simplemente la cubran o protejan enmarañando aún más su telaraña de mentiras? ¿Porque vivir con alguien así?,  me preguntaba El padre de este muchacho. Cuenta mentiras con una facilidad, que luego se le desmontan en un pis pas, porque el mismo se Cree sus historias tanto que Las vive intensamente. El día que cuente una verdad le dará una reacción alérgica y se ronchara toda.

La honradez se aprende en el hogar. Los padres a menudo se preocupan cuando su niño o adolescente dice mentiras. El mentir que probablemente no es un problema serio: A los niños pequeños (de 4 a 5 años) les gusta hacer cuentos e inventar historias. Esta es una actividad normal porque ellos se divierten oyendo e inventando cuentos. Muchas veces confunden un poco la realidad con la fantasía.

Un adolescente puede decir mentiras interesadas (por ejemplo, para no tener que hacer algo o negando responsabilidad por sus acciones). Los padres deben de reaccionar a este tipo de mentir ocasional hablando con el y explicándole cuán importantes son la verdad, la honradez y la confianza.

Algunos adolescentes descubren que las mentiras pueden considerarse aceptables en algunas situaciones, como por ejemplo, no decirle al novio/novia la razón real del rompimiento para no herir sus sentimientos. Otros adolescentes mienten para proteger su privacidad o para sentirse psicológicamente separados e independientes de sus padres (por ejemplo, negando que se escaparon tarde en la noche con amigos).

Tampoco aquellos adolecentes que  ni siquiera saben que están mintiendo, de los que a menudo se dice que son víctimas del autoengaño.

Cuando el mentir puede indicar problemas emocionales: Algunos niños, aun sabiendo la diferencia entre la verdad y la mentira, elaboran historias que parecen verdaderas. Estos niños o adolescentes suelen relatar este tipo de historias con gran entusiasmo, ya que reciben mucha atención mientras cuentan la mentira. Otros niños y adolescentes, que por lo general actúan de manera responsable, caen en el patrón de mentir repetidamente.


Ellos creen que el decir mentiras es la mejor manera de satisfacer las demandas de sus padres, maestros y amigos. Estos niños usualmente no están tratando de ser malos o maliciosos, pero el mentir repetidamente se convierte en un mal hábito. Hay otros niños y adolescentes a quienes no les importa mentir o aprovecharse de los demás. Algunos adolescentes mienten frecuentemente para ocultar otros problemas serios. Por ejemplo, un adolescente con un problema serio de drogas o alcohol, mentirá constantemente para ocultar dónde ha estado, con quién andaba, lo que estaba haciendo y en lo que gastó su dinero.

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