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5 de octubre de 2015

TU SALUD DEPENDE DE LO QUE COMES


Consejos para llevar una dieta saludable

Nuestro día a día favorece el sedentarismo. Caminas poco porque usas transportes privados o públicos y haces cada vez menos ejercicio porque tienes ascensores en todas partes. En el trabajo pasas la mayor parte del tiempo en la silla, ¡y hasta el teléfono móvil te libera de tener que moverte para atender una llamada!…

La pregunta es, ¿dónde comes? ¿Y qué comes? La mayor parte de las veces, fuera de casa, con mucho estrés y poco tiempo. Eres lo que comes, por lo tanto aquí te ofrecemos algunos consejos para llevar una dieta saludable.

Vigila cuánto comes y lo que comes. No intentes saciarte. Es decir, quédate con un poco de hambre; así acostumbrarás a comer menos. Y, si puedes ir caminando para hacer tus gestiones más cotidianas, hazlo, aunque te lleve un poquito más de tiempo. Olvida el ascensor e intenta hacer ejercicio en tus ratos de ocio. Puedes bailar o hacer senderismo. Todo esto, unido a una buena dieta, te ayudará a mantener tu peso.

Frutos secos
¿Sabías que los frutos secos se pueden calificar como la carne vegetal? Son ricos en grasa, proteínas y vitaminas del grupo B, necesarias para la salud de los nervios y el cerebro.
Deben ser consumidos con moderación si tienes problemas de peso, por su alto contenido calórico, pero está comprobado que, por ejemplo, las almendras ayudan a prevenir la osteoporosis. Consumir nueces cinco veces por semana reduce el riesgo de ataque al corazón un cincuenta por ciento. Así que, ¡mete un puñadito en tu bolso para picar entre horas!

Frutas
Hay ciertas frutas que no deben faltar en tu frutero. La manzana, por tener una gran cantidad de sustancias terapéuticas nutricionales; el plátano, por ser la fruta de los nervios; el limón, de acción bactericida y antiséptica; los cítricos en general, como la naranja y la mandarina, recomendados para evitar gripes y contaminación. La uva, que controla la tensión alta y ayuda ante catarros y resfriados, además de limpiar el hígado y los riñones.

Pescado
La ingesta habitual de pescado rico en ácidos grasos omega-3, como el salmón o el atún, ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre, así como la inflamación articular en los casos de artritis.

Brócoli
Pero, sin duda, una de las estrellas, es el brócoli, que, además de proteínas y glúcidos, contiene vitamina A, C y B1 y B2, además de calcio, fósforo, hierro y ácido fólico. Tiene un alto contenido en sulforafano, una sustancia anticancerígena. Hay que cocinarlo al vapor o hervido y durante poco tiempo, para no perder algunos de sus nutrientes, especialmente la vitamina C. ¡Y es delicioso!

Pipas
Las pipas de calabaza, son ideales para el cuidado de la próstata, por su alto contenido en hierro, y un buen alimento para prevenir la anemia. Tanto éstas, como las de girasol, evitan la formación de cálculos en el riñón y se recomiendan a las personas que padecen trastornos intestinales.

Legumbres
¿Tomas legumbres habitualmente? Pues debes saber que son imprescindibles. Los garbanzos y las lentejas son esenciales en la dieta de las mujeres embarazadas y muy recomendadas para personas con problemas de estrés.

Cebolla y ajos
Para las varices, ¡la cebolla! Y el ajo reduce la tensión arterial y es un potente antibacteriano.

Zanahoria y calabaza
La zanahoria evita la aparición de caries, asegura el buen funcionamiento de la retina y protege nuestra piel de los efectos nocivos del sol. La calabaza es uno de los alimentos que mejor cuida la salud de nuestros ojos y produce un efecto laxante y diurético.


Si no cuidas tu cuerpo, nadie lo hará por ti. Sólo tienes uno, y es para toda la vida… Mejor prevenir que curar.

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