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12 de octubre de 2015

QUE ES LA NAVIDAD


Navidad (Nativitas en latín) es nacimiento de Jesús y tuyo, si eliges renovar tu vida y vivir en la presencia de Dios.

Christmas viene de la expresión Misa de Cristo: Christ Mass, y en alemán se habla de Weihnachten: Noche de bendición.

De hecho los días de la navidad son de bendición para ti si fortaleces tu fe y le das prioridad al amor.

Date o brinda a otros el mejor aguinaldo: un perdón generoso que es fuente de paz y armonía.

Si Jesús nació en una pesebrera es para recordar a los que viven en pesebreras o tugurios y ser solidarios con ellos.

El Espíritu de la Navidad es de bondad y reconciliación, de unidad y tolerancia, de entrega y comprensión.

Navidad es practicar el mandamiento de Jesús:

Amaos los unos a los otros como yo os he amado.

Aprendan de mí, no vine a ser servido, sino a servir.

Ora por los que te hacen daño y no devuelvas mal por mal. Perdona y serás perdonado.

No juzgues y no serás juzgado. Con la misma medida que midas a los demás serás medido.

Recuerda que el Reino de Dios está dentro de ti y aprende que no vine a ser servido, sino a servir.

¿Por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo y no ves la viga que tienes en el tuyo?

Vengan a Mí cuando estén fatigados y Yo les daré descanso.

Yo soy la Luz del mundo y el que me sigue no camina en las tinieblas.

Durante la navidad:

 Saca tiempo para practicar la relajación y, ya en un estado sereno, vive una amorosa conexión con Dios.

Ora con salmos hermosos como estos: 4, 23, 27, 30, 42, 46, 62, 71, 84, 92, 103, 111, 113, 116, 121, 145 y 150.

Ora con canciones preciosas que hallas en Youtube si buscas en música católica o cristiana.

Escribe tus propias oraciones o cartas a Dios, ricas en amor, agradecimiento, alabanza y aceptación.

Lee libros que iluminan: Autoliberación Interior, de Anthony de Mello. Inspiración, de Wayne Dyer. Una nueva tierra, de Eckhart Tolle.

Aprecia todo lo hermoso con ojos de niño y logra que tantas maravillas te unan más a Dios y a su amor.

Sí, Jesús no nació el 25 de diciembre…, eso es secundario si tienes una mente abierta.

Lo que cuenta es que recuerdes su nacimiento con fe, con amor y dando primacía a la unión familiar.

Esta fiesta se impuso para dejar de lado otra en la que los romanos festejaban al sol naciente o a Saturno.

Para un buen creyente el sol que ilumina y da vida es Dios, un “sol que no tiene ocaso”.

Triste que, después de 20 siglos, los creyentes en Jesús aún vivan separados en cientos de iglesias por creencias secundarias.

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