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25 de septiembre de 2015

EL AMOR Y EL SEXO SON SAGRADOS EN LA RELACION MATRIMONIAL



La mayoría de nosotros hemos aprendido que todo lo que sentimos con respecto al sexo en el matrimonio no es aceptable y, en consecuencia, desconfiamos, reprimimos o negamos los impulsos o las experiencias sexuales.

Debido a esta errónea interpretación o al desconocimiento de la energía sexual y afectiva, muchas veces el ser humano experimenta el cuerpo, sus manifestaciones eróticas o emocionales como reales enemigos de la relación matrimonial.

La razón de esta enemistad es que nos hemos ido identificando progresivamente con la mente y sus condicionamientos. Sin dudas, es la mente la que juzga los impulsos vitales, los sentimientos y hasta los mismos pensamientos que ésta crea.

Este juicio mental es el centro, la causa y el motivo de la mayoría de los conflictos en las relaciones humanas y del sufrimiento.  Este modo de operar de la mente ha creado bloqueos, problemas, enfermedades y falsas interpretaciones sobre la energía sexual y el amor en el matrimonio.

No es la función de la mente manejar o juzgar la energía creadora o sexual.
La mente tiene como función, discriminar, ordenar, mezclar, diseñar, crear, ocultar, guardar y almacenar la información que utilizamos en la vida diaria.

La mente es una herramienta como puede ser por ejemplo, la computadora. Nosotros somos quienes controlamos, manejamos y ordenamos a la misma. 

Por lo tanto, es éste un instrumento no es el Ser que la maneja.

El Ser que la opera tiene una estatura mucho mayor que la mente, emociones y que el cuerpo.   El Ser es en esencia infinito y eterno.

La confusión de utilizar la energía mental como respuesta a los temas cotidianos nos ha llevado a pensar que nosotros somos la máquina.

La maquina es nuestro servidor y nosotros somos los amos.

Históricamente, otra de las causas que llevaron a la sexualidad a interpretarse como algo prohibido o vergonzoso en el matrimonio es que el ser humano ha apartado la energía sexual del proceso interior y espiritual. Creando el concepto mental erróneo que el sexo es exclusivamente físico. Por lo tanto, para esta forma de razonamiento mental, el cuerpo es el único elemento que provee o genera la satisfacción sexual.

El sexo en el matrimonio no es sólo un acto en el cual los cuerpos se encuentran con mayor o menor entrega y satisfacción. 
El sexo en el matrimonio es el punto de partida de la energía creadora de la vida que Dios nos ha dado.

La percepción de nuestra propia sexualidad, ya sea sumamente plena, normal o poco explorada, es el fiel reflejo de cómo vivimos nuestra vida.

El secreto de la magia del amor y el sexo en el matrimonio está en la utilización de la energía sexual desde la verdadera fuente de la cual proviene todas las cosas, Dios que esta en nuestro Ser interior.

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