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1 de julio de 2015

CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME DE LA HOJA EN BLANCO


El síndrome de “la hoja en blanco” no es un mal que afecta sólo a los escritores, si no a cualquier profesional que desempeña una labor creativa, ya sea un diseñador, ilustrador, artesano, periodista o se dedique a las finanzas (por que sí, en las finanzas también es necesaria la creatividad).

El verdadero problema es que los plazos de entrega, los famosos “deadlines” son los que marcan el ritmo de nuestro negocio. A nuestros clientes no les importa si estamos atravesando un momento de “bloqueo creativo” y no son pocas las ocasiones en las que nos vemos obligados a tirar de viejas fórmulas manidas o a rebajar la calidad de nuestro trabajo con tal de cumplir nuestros compromisos profesionales.

Y claro, nuestro cliente busca un producto o un servicio único, irrepetible y de la máxima calidad, por lo que podemos poner en peligro nuestras relaciones comerciales y de negocio.

Por ello, hemos recopilado una serie de consejos que te ayudarán a superar los pequeños baches creativos que pueden surgir en tu día a día, ayudándote además a aumentar tu productividad y la calidad de tu trabajo.

1. Un descanso a tiempo es tu arma más valiosa
En momentos de “bloqueo”, y cuando los plazos apremian, solemos perder ingentes cantidades de tiempo “vacío”, improductivo, delante de la tarea que debemos llevar a cabo. Si bien es cierto que marcar una rutina y una horas de trabajo son vitales para organizar nuestra jornada, de nada sirve perder valiosos minutos intentando realizar una labor para la que nuestro cerebro no se siente “preparado”.

Por ello, es recomendable aprender a localizar estos periodos de tiempo en los que, bien por saturación, bien por falta de motivación, no estamos en un estado óptimo para “crear” y darnos un respiro. Verás como pasados unos minutos, o incluso unas horas, en un estado mucho más descansado, las ideas comienzan a fluir de forma mucho más natural.

2. Aprende a pensar “outside the box”
Las ideas revolucionarias, las soluciones a los problemas más complicados, muchas veces surgen dándole la vuelta a todos los convencionalismos. Muchas veces nos obsesionamos con que las cosas han de ser de una determinada forma, de la manera predeterminada por cánones o estándares.

Pero recuerda que, si estamos en medio de un proceso creativo, cuestionarse lo establecido y buscar alternativas (por descabelladas que parezcan) puede generar resultados mucho más fructíferos. Pierde el miedo y déjate guiar por tu instinto, porque siempre estás a tiempo de rectificar.

3. Para estimular la creatividad, busca inspiración en los lugares más insospechados
Está claro que, cuando buscamos hacer algo diferente, no podemos recurrir a lo de siempre. La inspiración aparece siempre en los lugares más insospechados. Por ello, es importante que te rodees que elementos y actividades inspiradoras y que te motiven.

No son pocas las ocasiones en las que leyendo o navegando de manera ociosa o en temas de interés particular damos con ideas que pueden aplicarse a nuestro trabajo. Sé curioso, interésate por diferentes temáticas, materias y disciplinas. De todas hay algo que aprender y de todas podemos extraer valiosas lecciones e ideas para nuestro desarrollo profesional.

4. Hay vida ahí afuera
Pero no sólo de Internet vive el hombre. Ni de lecturas ni del estudio. Es necesario salir ahí afuera, a eso que llaman “mundo físico”, un lugar cada vez más extraño en una sociedad cada vez más tecnológica, y vivir “experiencias” que te ayuden a comprender mejor tu trabajo y las necesidades de tus clientes.

Relaciónate con diferentes personas, escucha, observa, ponte en su lugar, experimenta nuevas sensaciones a través del deporte, del arte, del turismo. Conoce in-situ lo que acontece en el mundo y guarda tanto la información más objetiva como las sensaciones y los estados de ánimo que estas experiencias te proporcionan. Cuanta mayor capacidad tengamos para enriquecer nuestra vida personal y nuestras inquietudes, mayor capacidad tendremos para plasmarlo de forma creativa en nuestra labor profesional. Porque aquí, más que nunca, “la experiencia es un grado”.


Puede que después de seguir éstos consejos no encuentres la fórmula de la felicidad, pero seguro que cuentas con muchos más recursos a la hora de enfrentarte a un momento de bloqueo creativo, un mal que sufren muchos más emprendedores y profesionales de lo que, a priori, puedas imaginar.

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