15 de agosto de 2014

EL CIEGO Y EL COJO


En una aldea vivían dos vagabundos. Uno era ciego, el otro cojo, y competían por las limosnas de los transeúntes.

Un día se desató un incendio voraz y se vieron en la necesidad de escapar para no morir quemados.

El lío era que el ciego no podía ver donde estaban las llamas y el cojo no podía correr porque el fuego era muy rápido.

Debían hacer algo pronto o estarían perdidos, vieron que se necesitaban el uno al otro y el cojo tuvo una idea brillante:

“Mira, -le dijo al ciego- estamos salvados ya que tú puedes correr y yo puedo ver donde no hay fuego para escaparnos”.

El ciego asintió, se olvidaron de su tonta enemistad y en ese momento crítico la muerte cercana los unió.

Se pusieron de acuerdo y cada cual puso lo mejor de sí mismo: el ciego cargó al cojo sobre sus hombros y éste señalaba el camino.

Así salvaron sus vidas, pero pasó algo mejor: borraron su antagonismo y se hicieron amigos.


No hay comentarios.:

Gracias por su visita.

EnPazyArmonia