martes, 6 de noviembre de 2012

FRASES Y PENSAMIENTOS DE LEONARDO FAVIO



Su nombre real era Fuad Jorge, más conocido por su sobrenombre artístico Leonardo Favio.

Nación en Mendoza, el 28 de mayo de 1938 y murió en Buenos Aires el 5 de noviembre de 2012

Fue un productor y director cinematográfico, guionista, compositor, cantante y actor argentino.

Con sus películas ganó premios nacionales e internacionales, considerándosele un director de culto exitoso y respetado.

Sus películas Crónica de un niño solo y El romance del Aniceto y la Francisca han sido consideradas como las mejores de la historia del cine argentino en dos encuestas entre especialistas.

Como cantante fue uno de los precursores de la balada romántica latinoamericana en las décadas de 1960 y 1970, alcanzando el éxito en toda América Latina.

Entre sus canciones más populares se encuentran Fuiste mía un verano, Ella ya me olvidó, Para saber cómo es la soledad de Luis Alberto Spinetta y Chiquillada de José Carbajal.

Sus canciones han sido versionadas en más de catorce idiomas.

Nació en un barrio pobre y complicado, donde soportó el abandono de su padre.

Pasó gran parte de su infancia internado; conflictivo, siempre escapó o se le expulsó.

Una serie de robos pequeños le llevó incluso a la reclusión carcelaria. Estudió un tiempo como seminarista y más tarde intentó en la Marina: duró poco y se marchó con el mismo uniforme que luego utilizó para pedir limosnas en la Estación Retiro de ferrocarril.

Su madre, escritora de radioteatros, solía conseguirle «bolos» (pequeños papeles escasamente remunerados) en Mendoza; etapa en la que además comenzó a preparar sus primeros libretos.

Se marchó a Buenos Aires. Trabajó de extra en la película El Ángel de España (1958), del cineasta peruano Enrique Carreras, y posteriormente —bajo el padrinazgo de Leopoldo Torre Nilsson, Babsy— comenzó su carrera de actor participando en filmaciones como El Secuestrador (1958) y Fin de Fiesta (1960), entre otras. Su dote de director nació con el cortometraje El Amigo (1960), contando ya con una obra a cuestas, pero inconclusa —El señor Fernández (1958).

Favio logró varios premios, tanto nacionales como internacionales.

De pequeño Favio aprendió a tocar guitarra, intercambiando clases por trabajo.

Su debut como cantante le llevó a La Botica del Ángel, a manos de Eduardo Bergara Leumann. Ese mismo día un ejecutivo de la CBS le propuso grabar un disco, resultando el primer sencillo de Favio Quiero la Libertad, un gran fracaso.

La productora entonces le aconsejó grabar Fuiste mía un verano y O quizás simplemente le regale una rosa; íconos de su primer álbum, también titulado Fuiste mía un verano (1968). El disco resultó emblemático, constituyendo el más clásico de sus repertorios.

Tras su participación en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, en Chile, Leonardo consolidó su fama internacional.

El éxito sofocó un poco a Favio. De una vida más bien tranquila como director, pasó a un mundo mediático, lleno de fanáticos y conciertos continuados; tanto le atochó la fama que llegó a encerrarse durante meses en su departamento.

En 1976 dejó Argentina, exiliado por la dictadura que sacudió al país hasta 1983.

Comenzó entonces una gira por América Latina, donde vivió casi dos años junto a su familia. Luego se estableció en Colombia, en la ciudad de Pereira, desde donde realizaba giras por varios países del mundo, interpretando sus afamadas canciones.

Una parte sustancial de la vida de Leonardo Favio ha estado vinculada a su actuación en el peronismo.


Pensamientos y reflexiones:

En ningún momento yo planifico bajar línea a través de mi arte, porque tengo miedo de que se me escape la poesía.

Trato de estar en paz conmigo y con la gente que quiero. Mi vida no pasa por filmar ni pasa por cantar, pasa por estar contento.

Yo no soy un director de cine peronista; soy un peronista que hace cine.

Ese es nuestro oficio: testimoniar el llanto, testimoniar la historia, ser memoria.


Tal vez en ese día Dios este distraído le sucede a menudo, que se siente cansado por eso es que te pido, no me llores ni reces simplemente acaríciame mi amor, que yo estaré contigo.

Si hay algo que le pido a Dios, es amar todavía más a la gente. A los que no tienen posibilidades de ser escuchados. Estar con ellos. Caminar con ellos. No hay ningún misterio. Todo es cuestión de amor.

Como me duele la piel de tanto pensar en ti.

Recuerdo que una tarde descubrí que tu pelo
olía como huele la flor de un limonero
hurgando en tu mirada yo supe que había cielo
y mi boca en silencio murmuró una canción

Ding Dong Ding Dong... Estas cosas del amor
"Que tal ¿te puedo acompañar?....eehh te comieron la lengua los ratones
(no voy a estudiar ¿Por?)
no por nada este.... y no podes hacerla la rata
(¿Que?)
no digo que si no podes faltarte
(no ¿para que?)
que se yo, para charlar conmigo"

Hoy corte una flor,
(Y llovia y llovia)
Esperando a mi amor
(Y llovia y llovia)
Presurosa la gente pasaba corria
y desierta quedo la ciudad pues llovia
yo me puse a pensar tantas cosas bonita
como el dia en la playa cuando te conocia
como jugaba el viento con tu pelo de niña
ay que suerte que suerte, tu mirada, y la mia

Cuando llegues mi amor te dire tantas cosas
o quizá simplemente te regale una rosa
Porque yo corte una flor
(Y llovia y llovia)
Esperando a mi amor
(Y llovia y llovia)

Nota: SU POESIA LA LLEVAREMOS SIEMPRE EN EL CORAZÓN.
¡QUE DESCANSE EN PAZ !

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