lunes, 6 de febrero de 2012

REFLEXIONES, FRASES Y PENSAMIENTOS DE JAIME JARAMILLO PAPAJAIME



 A los niños que viven en la calle, entre ratas y excrementos, abandonados, sin ilusiones y llevados por la droga, les hemos dado el mejor regalo que se le puede dar a un ser humano: les hemos ayudado a redescubrir su vida y a hallar la paz interior y el amor en su corazón. Esos niños me han enseñado la capacidad de luchar, la innovación, la creatividad..., esa tenacidad que han desarrollado para sobrevivir.

 “Siempre hay luz al final del túnel, si tienes el coraje de buscarla”,

“Ni tus peores enemigos te pueden hacer tanto daño como tus propios pensamientos

El verdadero amor es un arte divino que te libera, mientras que el apego te encarcela y te hace sufrir”

“El favor más grande que podemos hacer no es compartir nuestra riqueza, sino ayudar a los demás a descubrir la suya”…,

 “Ahora voy a luchar por mis sueños.”

“Yo hasta ahora estaba dormido.”

Ahora voy a hacer más por los demás.

Hay que disfrutar cada instante, cada momento que la vida nos da. Mañana puede ser demasiado tarde para comprender que pequeñas cosas, instantes de gestos solidarios, podían ser los más grandes y quizás los hayas perdido...

La fuerza para emprender un empeño solidario la emana de tu propio corazón, cuando cierras la ventana al exterior y miras a tu propio corazón. Si no estás bien adentro, no puedes dar a nadie. Primero has de estar bien contigo mismo, emanar paz y alegría, para después poder dar. La rosa emana libremente su fragancia. De la misma forma, nuestro corazón ha de emanar libremente el amor, el servicio, la solidaridad… Todo ello sin esperar recibir nada a cambio.

He tenido la suerte de poder trabajar con los grandes maestros en la India y Tíbet: Sathya Baba, Osho, Amma…, pero también en el encuentro con cada ser humano, he extraído de él lo mejor que he podido. En realidad la verdad es sólo una: El amor y la paz interior están en tu corazón, la felicidad no está fuera.

Hemos venido al mundo con una misión: amar, perdonar y servir. Hemos de amar sin condicionamientos, porque cuando lo hacemos con condiciones, eso ya no es amor; es apego, conflicto interno, ansiedad, frustración, o incluso celos. Hemos de aprender a perdonar, compartir y servir amorosamente

 “Ama y haz lo que quieras”  Efectivamente, cuando amas, perdonas y sirves, puedes vivir el momento mágico en el que tu mente se aclara y tu corazón rebosa de alegría. Tu Espíritu abre las alas y vuelas bien alto. Entonces puedes comprender cuál es tu misión y a qué has venido a este mundo: ser feliz gozando plenamente el aquí y el ahora, disfrutando intensamente cada instante que la vida nos proporciona.

Nuestro gran desafío es encontrar el amor en lo que hacemos. Ama lo que haces y haz lo que amas. Cuando amas lo que haces, disfrutas plenamente del presente, ya sea un simple atardecer, la sonrisa de un niño, el abrazo de un anciano… Ahí puedes encontrar el “nirvana”, la plena felicidad o como lo quieras llamar.

Seguiré sembrando ilusión y esperanza. Con la escuela pretendo que la gente sea más feliz de lo que ha sido hasta hoy, que encuentren el amor y la paz en su corazón y la compartan con los demás.

La Madre Teresa de Calcuta era una mujer muy dulce y muy tierna, con una capacidad de servir muy grande.

Líder no es el que asciende. Ascender puede hacerlo cualquier persona. Una vez que alcanza el poder, puede aplastar conciencias y dañar. Puede robar, manipular y extorsionar. A nivel de grandes líderes estas actitudes pueden ser gravemente perjudiciales para el conjunto de la sociedad. El verdadero líder es el que, cuando está ascendiendo, arrastra a otros en su ascenso, inspira y motiva a éstos a que ayuden a otros. Por lo tanto no sólo asciende, sino que trasciende y deja huella. El líder no puede ir, ni muy adelante, ni muy atrás. Tiene que ir con los suyos, mano a mano, corazón con corazón, inspirando y motivando al otro en sus sueños. El líder dirá a quien le acompaña: “Sueña, ten ilusiones, da lo mejor de ti..., pero siempre con los pies en la tierra”. Ahí es donde está la fuerza.

Para trabajar en el servicio primero tienes que ser, luego hacer y finalmente tener. Ser, hacer y tener, lo contrario es antinatural. Normalmente es al revés: primero tengo, luego hago y luego soy. La gente se vuelve loca por tener. La mayoría de los humanos malgastan su tiempo en buscar tener. Desean impresionar a los demás, ser alabados, reconocidos. Sin embargo no debiera ser así. Primero soy, experimento la paz, el amor, luego hago y luego tengo.

La vida es algo maravilloso llena de magia, aventura, innovación alegría y sin embargo puede pasar por al lado, sin enterarnos si nos volcamos en el tener. Al final de los días nos preguntaremos por qué no disfruté, por qué no busqué nuevas oportunidades, por qué no vencí mis miedosBuscando impresionar, podemos olvidarnos de vivir.

 “No sueñes cincuenta años, sueña un mes, sueña un año a lo sumo…” Hay que ponerle alas a la imaginación y a la creatividad. Ponle tren de aterrizaje a tus sueños. La clave es la acción inmediata. No podemos abrigar el sueño de ayudar a mil. Podemos tener el sueño de ayudar a uno, pero es preciso ayudarle hoy, no mañana. Si puedes ayudar, no lo dejes para más tarde. Para aquella persona que has decidido darle tu mano, tu cariño, tu comprensión, tu apoyo…, tú eres su mundo, su universo, tú eres lo más importante.

La espiritualidad no es necesariamente ir a la Iglesia, rezar el rosario o darse golpes de pecho. Tampoco pasa forzosamente por viajar al Tíbet y asistir al proceso de las cuarenta noches en silencio… Espiritualidad es cuando no hay perturbación. Tú no le das a nada, ni nadie el poder de perturbarte. Espiritualidad es cuando no hay sufrimiento, no hay angustia interior. No es una meta, es un camino. Estás en el espíritu, estás en el amor. No le das a nadie la facultad de que te haga daño. No delegas. Mal físico te podrán hacer, pero no emocional, ni espiritual.

La espiritualidad te da la garantía de que si te caes o te duermes, te puedes despertar nuevamente y regresar a tu zona de conciencia. Si tú estás bien, si estás tranquilo, consciente, sereno…, puedes dar todo; pero si tú das esperando recibir, ya no estás dando, estás prestando.


El servicio es la consecuencia de la espiritualidad. Es el final. En el silencio te autoevalúas, meditas, te observas, te liberas de las cadenas que te amarran. Una vez que alcanzas un estado de conciencia superior, entras en una paz interior y redescubres tu vida, encuentras el gran regalo que se halla en tu corazón. Esa riqueza no es otra que el verdadero amor. Al hallar ese genuino amor, se derrama.

El servicio no se puede enseñar, no es de motivación. Emana del interior libremente, no hay que forzarlo para nada.

Espiritualidad y solidaridad son magia, son amor. Ambas están conectadas. A través de la espiritualidad, nos conectamos con nuestra fuente, con nuestro corazón y de tu corazón emana el amor, emana esa fragancia excelsa a todos los que nos rodean que se llama solidaridad.

La solidaridad es por lo tanto la fragancia sutil del amor. Das sin esperar nada a cambio, al igual que una rosa suelta, emana una fragancia y tú la hueles, la sientes, pero no la ves. Si no hay amor, si no hay paz en nuestro corazón, no hay servicio, no estamos dando.

El verdadero amor no puede ser causa de sufrimiento. Si tienes dolor o angustias estás en el estado de inconsciencia del ego.

 “Te amo, pero soy feliz sin ti” es el último libro de desarrollo personal. Escribí este libro porque nos han programado para depositar nuestra felicidad en el exterior: Cuando tú depositas tu felicidad en el exterior, en un ser humano, si ese ser humano se muere, te abandona, te es infiel, o no hace lo que tú esperas que ella haga; o bien pierdes la fuente de tu poder material, ya sea tu dinero, tu prestigio, tu reputación…, eliges inconscientemente sufrir. Nos han programado para depender, para ser dependientes emocionales, afectivos, materiales y depositar la felicidad en ese exterior. Por eso sufrimos, nos desgastamos y entramos en una depresión que a veces puede ser bien salvaje.

¡Claro que podemos ser felices lejos de la persona amada. No necesitamos nada, ni a nadie para ser feliz. Nos han educado para ser vampiros emocionales: “¡Sin ti me corto las venas!”, “¡Sin ti la vida no tiene sentido!” “¡Si te vas me muero!” Nuestros boleros, nuestros tangos no salen de esos sentimientos: “¡Tú eres todo para mí!”, “¡Sin ti no puedo vivir!”… Pero todo eso es basura. Por eso sufrimos. Nos volvieron dependientes. Tenemos desde pequeñitos miedo a la soledad.

La gente se está dando cuenta de que hay que luchar, que merece la pena trabajar por los demás. La gente se está dando cuenta de que no estaba todo perdido, de que hay esperanza, de que hay amor. La crisis está proporcionando una oportunidad de evolucionar. Poco a poco se va creando e irradiando una conciencia colectiva.

“Me encantó ver en el Foro a la gente dispuesta a luchar por sus sueños. Un corazón que se toque, es un amor que se transforma. Disfruté observando la cantidad de corazones que se fueron abriendo y comenzaron nuevamente a luchar por sus sueños”.

¡Nunca, nunca jamás dejen de luchar! ¡Que le pongan alas a esa imaginación y a esa creatividad y tren de aterrizaje a esos sueños, y volarán tan alto que el Cielo se hará pequeño para Uds!

Gracias por su visita.