Gracias por su visita.

18 de mayo de 2011

RENUNCIAR A TODO POR UN SUEÑO



Historias de tres personas que les dieron la espalda a sueldos elevados y altas posiciones.

“En el futuro vamos a vivir con menos dinero, pero tenemos la oportunidad de no volver a caer en excesos de trabajo y contaminación, olvidando lo esencial de la vida: amar y ser amados"

El cambio climático que está experimentando el mundo y la crisis económica global cambiarán las costumbres de la gente.

"La gente se está dando cuenta de la trampa del consumo. Cuando uno está en una carrera desbocada para satisfacer al círculo familiar y social, satisface a los demás, pero no a uno mismo".

Tres de cada diez personas se declaran inconformes con su trabajo actual debido a los bajos salarios y/o porque se consideran sobrecalificados para la labor que desempeñan. Esto, sumado al estrés y a las altas exigencias laborales puede llevar a muchas personas a emprender su propio negocio o proyecto personal, y a buscar una vida más sosegada.

Ante la crisis la gente está examinando su interior para corroborar si lo que están haciendo para obtener el sustento es realmente lo que quieren para la vida.

Algunos están abandonado la comodidad del mundo ejecutivo y del dinero para perseguir sus sueños, y para vivir de una manera más cómoda, tranquila y auténtica, desprendidos de los modelos de éxito y consumo impuestos por la sociedad.

El 64 por ciento de la gente ha pensado en cambiar de trabajo en los últimos meses, y que el 54 por ciento está dispuesto a sacrificar los ingresos por una actividad que lo haga más feliz.

"Solo la madurez y el saber qué quiere uno en la vida pueden llevar a una persona a tomar una determinación como dejar el trabajo para hacer realidad su sueño".

Es necesario hacer una conciliación personal para determinar si lo que se hace en la vida es lo que realmente nos permite ser felices.

"La gente debe preguntarse: ¿la felicidad me la da el Mercedes Benz o estar con mis hijos y conmigo mismo?"..

'Rico no es el que tiene, sino el que no necesita'

Vivir pegado al computador y de dos teléfonos celulares que no dejan de timbrar, de reunión en reunión; preparaba informes y organizaba eventos no es vida.

Es mejor el 'ocio productivo': Levantarse a las 8 a.m. y abrir un libro, luego hacer ejercicio, nadar, preparar el desayuno, cultivar una pequeña huerta, almorzar y volver a la lectura. Y no hacer nada más.

Si de todas maneras va a morir, pues es mejor morir relajado: Por ejemplo, renuncie a su trabajo venda su carro y compre un taxi arriende su apartamento y consiga una renta mensual y váyase a una cabaña al lado del mar.

"El mayor tesoro es disponer del tiempo porque el más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita" y Recupere la buena salud.

No puede ponerse a esperar a tener 65 o 70 años para gozar de una pensión.

"El tiempo de esta vida es muy poco y es mejor dedicárselo a uno”.

Viva a plenitud, puede dedicarse a bucear, a caminar y a compartir con sus amigos y vecinos.

"Solo quiero disfrutar de la vida, no que ella se aproveche de mí. Quiero tener tiempo para viajar, para las lunas que quiero ver, que la vida me regocije con momentos espléndidos".

Continue pagando su salud y su pensión como independiente, para tener más tranquilidad cuando llegue a la edad adulta.

No hay nada mejor que leer y caminar descalzo por la playa.

Espere el día en que sienta un vacío en el alma para que descubra que el universo no es más que una burbuja.

Usted no nació para vivir encerrado en una oficina.

Recupere la sensibilidad por los demás y por las cosas sencillas de la vida.

Explore su espiritualidad. Usted puede ayudar a otros.

Apernda reiki (técnica oriental de sanación con las manos)

Es posible que tenga miedo dar el salto: "Hay que saber vivir. El dinero no compra la felicidad". Hay que tener solo el dinero suficiente para tener salud mental

Seguramente no extrañará los lujos de ahora.
Solo aprenda a vivir de una forma austera con el soporte de sus ahorros.


RECOMENDACIONES:

Asesórese. Si siente ganas de dejarlo todo y perseguir sus sueños, acompañe este proceso de un terapeuta o 'coach'.

Presupueste. Revise sus gastos y determine cuáles son necesarios y cuales son inventados por usted mismo para mantener el ego. Se dará cuenta de que necesita menos para vivir.

Planee. Piense cómo invertirá sus ahorros. No haga cuentas de lo que dejará de ganar mientras sale su proyecto, piense a largo plazo y con optimismo.

Póngase límites de tiempo para echar a rodar su sueño. Puede ser un año, como si fuera uno sabático. En ese lapso puede ratificar su proyecto o decidir si vuelve a su trabajo; si regresa, será diferente.

Sea paciente. Si está angustiado, sentirá que fue un error haber dado el salto para hacer realidad su sueño y querrá arrepentirse. Todo requiere de tiempo, planeación y paciencia. Déle la oportunidad a su sueño.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, escriba aquí sus comentarios